domingo 23 de julio de 2017 | 01:48
Columnas

Merodea el señor @MFBeltrones

@FedericoArreola dom 16 jul 2017 00:43
En los diccionarios está todo
En los diccionarios está todo
Foto propiedad de: Internet


“Tengo ambiciones, pero sin obsesiones”. Qué buena expresión de Manlio Fabio Beltrones, tal vez el más grande fabricante mexicano de frases elegantes. La soltó frente a un reportero de la revista Proceso.

Hombre acostumbrado a ir a las raíces, hay que recurrir a los diccionarios para entender qué quiso decir Manlio Fabio.

Empecemos por desechar lo que no tiene: obsesiones. Esto es, no es una persona de ideas fijas. Y no, no lo es.

Pero vaya que tiene ambiciones.

La definición que da la Real Academia Española es demasiado vulgar para aplicarla a un político tan formal como el señor Beltrones, pero ni hablar, él mismo se puso el saco.

Así las cosas, Manlio Fabio ha confesado poseer el “deseo ardiente de conseguir algo, especialmente poder, riquezas, dignidades o fama”.

¿Qué tan ardiente es el deseo de Manlio de conseguir la candidatura presidencial del PRI? Por lo visto, le quema el alma, tanto o más que a todos los otros que aspiran a lograr esa posición: Narro, Nuño, Meade, VIdegaray, Osorio Chong, Eruviel, Ivonne, De la Madrid...

La que diferencia a Manlio del resto de los ambiciosos que desean la candidatura priista para el 2018, radica en que al sonorense sí le viene como traje a la medida el significado original de la palabra ambición:

“Procede del latín ambitio, ambitionis, que originalmente significaba rodeo o merodeo, acción de ir por uno y otro lado, como acechando a una posible presa”, leo en un sitio chileno de etimologías.

Entre sus ardientes ambiciones y sus inexistentes obsesiones, dando entrevistas por aquí y negando por allá lo que dijo sin decir —como el veto con el que condenó al fracaso, o con el que tal vez ya regaló la candidatura, a José Antonio Meade—, ni duda cabe de que Beltrones merodea por uno y otro lado acechando a su presa, que solo puede ser el presidente Enrique Peña Nieto, que viene a ser el principal obstáculo para que Manlio Fabio logre sus ambiciones.