lunes 23 de octubre de 2017 | 01:46
Columnas

La ira de la maestra

@cassmig jue 18 may 2017 11:32
Doña Elba es una aberración del Salinismo
Doña Elba es una aberración del Salinismo
Foto propiedad de: Internet

 

La ira es uno de los 7 pecados capitales que el cristianismo expone a sus seguidores para que los eviten, so pena de entristecer al Espíritu Santo. El arrepentimiento es una vía para lograr el perdón y vivir en armonía con Dios, solo que la maestra Elba Esther Gordillo, no toma en cuenta nada de eso.

Doña Elba es una aberración del Salinismo y parte de la necesidad de legitimar al régimen por lo cuestionado de la elección presidencial de 1988 debido a la “caída del sistema” que Manuel Bartlett manejó a la perfección, de otra manera, no hubiera sido Secretario de Educación ni Gobernador de Puebla.

Siendo presidente de la república Carlos Salinas empoderó a la maestra Gordillo para oxigenar la clase política, aniquilar a Carlos Jongitud Barrios, iniciar la limpia de las  anquilosadas estructuras del PRI, eliminar el corporativismo y de paso, al resto de los viejos liderazgos sindicales de todo tipo. 

Conocedora de las reglas del sistema, aceptó todas las tareas que el PRI le encomendó. De ahí que empezó su militancia activa como modesta Coordinadora de la Secretaria de Organización del Comité Ejecutivo Nacional en Chihuahua, aunque al mismo tiempo,   tenía la responsabilidad de ser la tesorera del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación. Ya después fue diputada, senadora, delegada en el D.F., y alta funcionaria del PRI nacional.

 

Su ascensión al poder lo promovió Salinas, nadie más. Aprovechó a la maestra para degradar y dar muestras de fuerza ante los demás líderes sindicales que durante décadas habían cobrado fuertes cuotas al sistema. Para el maestro Jongitud Barios representó una afrenta el que Elba, con quien sostenía una relación de extremada cercanía, fuera la ungida. El golpe fue certero, pero para los maestros la actitud de la señora Gordillo fue una traición, así de simple, sólo que el terror que sembró la dupla Salinas-Gordillo provocó la tranquilidad del sindicato oficial.

La relación con la Coordinadora, el ala disidente del SNTE, la manejó con dádivas políticas y económicas de alta escala. De esa manera, sostuvo una relación fría, tensa, pero controlada. Pronto permitió que la libertad ideológica y de militar en cualquier partido, sería su salvación ante sus agremiados.

El tiempo le posibilitó ser un contrapeso de los Secretarios del Educación del país y pronto se impuso sobre los gobernadores. La descentralización de funciones importantes a los estados, le permitió negociar aumentos salariales para sus agremiados en cada entidad. Sabiendo de su fuerza, le gustó hablar con dureza y en ocasiones, intimidar a los mandatarios estatales, quienes abiertamente sucumbían a sus amenazas.

La maestra siempre fue una mujer dura, de gesto hosco, mandona y perfeccionista. Mujer impositiva a quien le gustaba ser obedecida y ganarse el respeto infringiendo el miedo a la gente con quien interactuaba. Sin que lo pidiera, la concentración del poder fue creciendo hasta que se le fue de las manos sin que se diera cuenta y al igual que Joaquín Hernández, “la Quina”, un día creyó que podía desafiar al Estado Mexicano.

El desencuentro con Roberto Madrazo y la creación del PANAL, la exhibió como una mujer dispuesta a todo con tal de obtener el poder. Eso fue considerado como una alta traición al PRI que sumada a la alianza con Vicente Fox, luego con Felipe Calderón ya fue un agravio que la nomenclatura del PRI le guardó y cuando recuperan la presidencia, sólo fue cosa de tiempo para que, al igual que la Quina, terminara en la cárcel.

Su encarcelamiento ha sido duro y ha tenido que enfrentar al régimen que no ceja en su voluntad de tenerla encerrada. La negativa a otorgarle la prisión domiciliaria es una prueba irrefutable, pero como bien se dice que “en política los enemigos no son para siempre”, se sabe que algo se trama entre la maestra y el gobierno, porque:

1. Se está prestando a exhibirse cerca de Delfina Gómez para provocarle ataques de sus adversarios.

2. En realidad es tanta su ira que prefiere jugar con MORENA por su sed de venganza  para hacer perder al candidato de Peña Nieto, o    

3.   Como declaró su yerno: juegan con Delfina por simpatía gremial.

A partir de ahí se pueden sacar conclusiones, porque predecir que está sucediendo en las esferas del poder es más que difícil, pero de que la maestra está iracunda, eso sí debe  ser cierto, aunque sea pecado capital.