martes 19 de septiembre de 2017 | 08:52
Columnas

Televisa navega de nuevo

@josegmunoz dom 19 mar 2017 14:09
Jenaro Vilamil... su versión de la sociedad de SDP con Televisa
Jenaro Vilamil... su versión de la sociedad de SDP con Televisa
Foto propiedad de: Internet

Este domingo 19 de marzo leí con atención el artículo de Jenaro Villamil titulado ¿SDP Noticias junto a Televisa? en el que da cuenta –con condicionante si—  de la versión difundida por varios medios reputados de serios, como El Financiero, Expansión, Proceso y otros sobre la compra del 50 por ciento de las acciones de SDPnoticias por parte de Televisa, además de hacer su pronóstico sobre la posibilidad de que habrá cambios en la línea editorial, especialmente en lo que se refiere a las simpatías que muestra Federico Arreola con Andrés Manuel López Obrador.

De haberse concretado la transacción, no es novedad que Televisa incursione en medios que no son de su especialidad. A finales de los 70, intentó fundar The Nation, el “mejor diario deportivo” en Estados Unidos, con el icono del, periodismo televisivo, Jacobo Zabludovsky, con resultados que no cubrieron las expectativas. Versiones periodísticas de aquella época relataban que Jacobo reclutó para el nuevo medio en inglés a los mejores columnistas de la Unión Americana a quienes ofreció doblar el salario que ganaban en sus respetivos medios. Otro dato curioso: Zabludovsky llegaba a las instalaciones del diario en limusina conducida por chofer uniformado.

Y no es que Televisa no haya incursionado en periodismo escrito, porque existe Editorial Televisa, según autodescripción, “Empresa líder que produce y distribuye más de 178 títulos de revistas bajo 117 marcas diferentes, tiene presencia en 20 países y mantiene una posición líder en 18 de ellos. Es el grupo editorial en español más grande a nivel mundial y líder en producción, representación y distribución en Latinoamérica y en el mercado hispano de Estados Unidos.

Fue creada en 1992, cuando Televisa, adquirió Editorial América, la cual contaba con las más prestigiadas revistas femeninas de América Latina, entre ellas Vanidades y Cosmopolitan en Español.” Pero no es lo mismo editar revistas del mundo del glamour que ya existen y tienen sólidos prestigios,  con lectores y anunciantes arraigados, que a entrar a competir a un mercado de medios diametralmente diferente, donde hay que competir para ganar credibilidad. Gran parte del contenido de las revistas glamorosas son “descubrimientos científicos” que refuerzan la “calidad” de los productos que se anuncian.

Otro intento de Televisa que me tocó vivir fue, primero, la compra de más del 50 por ciento de las acciones del grupo Ovaciones, operación condicionada a que el licenciado Fernando González Parra conservara la batuta total de los diarios Ovaciones deportivo, información general, Segunda Edición y Summa. La primera transformación en la línea fue desastrosa: el director de Ovaciones deportes, recibió de inmediato la presión de Emilio Burillo Azcárraga para que cesaran los “ataques” al equipo de Futbol América. Yo fungía como subdirector de la Segunda de Ovaciones y me prohibieron la palabra “Gringolandia” en los encabezados de la primera página, aunque, justo es decirlo, González Parra continuó determinando la mayor parte de la línea editorial.

A principios de 1993, yo había sido nombrado director ejecutivo del diario Summa; para ese tiempo Televisa ya se había hecho de la mayoría de las acciones, por lo que tomó el control total de la administración. Una de sus primeras medidas fue imponer horario de entrada y salida a los reporteros. Contrató a una empresa consultora para medir la productividad de cada puesto y determinar cuáles eran improductivas, con el propósito de achicar la nómina. Otra idea genial: Los enviados especiales a los estados o a otros países fueron eliminados. La gerencia escogía quién cubriría, por ejemplo, las negociaciones del TLC en Washington, y la misma nota debería publicarse en todos los diarios el grupo. Por más que intenté convencer a la administración que esto equivaldría a sentenciar a muerte a los diarios, nada valió. Así lo había determinado la productividad y ya. Recortaron el número de correctores de estilo y mandaron censores para hacer el vacío a todos los personajes vetados en ese tiempo por Televisa y mil lindezas más.

El 11 de diciembre de 1993 González Parra renunció a la dirección general y entró Jacobo Zabludovsky a sustituirlo. La primera disposición del icono del periodismo fue despedirme. Tuvieron el mismo los otros directores, salvo el director de la Segunda Edición, Joaquín Bueno Cuevas, quien recibió la orden de convertir a Ovaciones Segunda Edición, cuyo tiraje en ese tiempo llegaba a los 120 mil ejemplares, en un “noticiero al estilo Televisa”.

Desde lejos, lamenté que mi querido Ovaciones Segunda edición daba muchas veces como nota principal el viaje de Talía o de cualquier estrella a no sé qué país. En primera plana, una foto enorme de Lolita Ayala recibiendo alguna presea y reconocimiento. Los encabezados ingeniosos, jocosos y burlones del poder, desaparecieron. Recuerdo como si fuera ahora, cuando apresaron a José Zorrilla como autor intelectual del asesinato del columnista de Excélsior Manuel Buendía, la cabeza principal del diario fue: ¿Zorrilla o Chivo? Los cambios devinieron en esto: primero, bajó la venta a 5 mil ejemplares. Más pronto que tarde, Televisa vendió a Burillo Azcárraga el grupo y luego éste lo remató a Mario Vázquez Raña. Ovaciones Segunda edición acabó por desaparecer hace unos dos años y medio, aproximadamente.

Creo que Televisa ha sufrido varios reveses de los cuales debe haber aprendido y considerando que la red de redes no juega con las mismas reglas que el periodismo escrito en papel y que no veo, como Villamil, las simpatías de Federico Arreola por AMLO, los resultados pueden ser distintos a los del grupo Ovaciones.