jueves 29 de junio de 2017 | 02:26
Columnas

Datos económicos destruyen a Trump después de su visita

@diaz_manuel dom 04 sep 2016 20:43
Claudia Ruiz Massieu  no está haciendo bien la tarea
Claudia Ruiz Massieu no está haciendo bien la tarea
Foto propiedad de: Internet

México dejó de ser juego electoral de Trump

 

En Estados Unidos la lectura fue diferente al deseo de muchos de vernos en la lona fracasados. Rafael Fernández de Castro (uno de los especialistas más reconocidos en México y Estados Unidos de la relación bilateral), citó en su columna para El Financiero a Andrew Selee, del Wilson Center: México dejó de ser un accesorio en el ciclo electoral de Estados Unidos y se transformó en un país real con el que hay que entenderse. Sospecho que no será algo momentáneo sino perdurable, una realidad que se asienta entre ambos países y en la que cada uno se convierte crecientemente en una realidad política para el mundo político del otro país”.

 

En un artículo posterior publicado en El Universal, el sábado pasado, el también Vicepresidente Ejecutivo del Centro Woodrow Wilson, comentó que no fue una mala idea la invitación a los dos candidatos aunque aclaró que la invitación sí generó problemas enormes, tanto con la campaña de Clinton, como con la sociedad mexicana.

Resultados de la visita

A pesar de ello, el investigador comentó un primer resultado: La encuesta de Monmouth muestra que dos veces más estadounidenses creen que Trump es un peligro para el futuro de los Estados Unidos (54%) de los que creen que los inmigrantes mexicanos los son (28%). Esto puede ser un primer efecto positivo de la reunión.

Otro efecto inmediato contra Trump se puede observar en la decisión de que tres de sus principales asesores hispanos decidieron anunciar el jueves pasado que le retiraban su apoyo y con ellos miles de seguidores latinos, como asociaciones de defensoras de los derechos de la comunidad latina, entre ellas  El Consejo Nacional de la Raza. 

Aún es temprano para determinar cuánto turismo e inversiones ya estaban afectadas por la verborrea del candidato republicano. Hoy vemos que ya el electorado se da cuenta que es un juego electoral del candidato y no el reflejo de un país.

La economía de ambos países

¿A qué se refieren los analistas cuando hablan de la importancia de la relación bilateral y de que México ya no es un accesorio más sino un país que se debe tomar muy en serio?

Con datos del Bureau of Economic Analysis y de algunas estimaciones hechas en un estudio del Peterson Institute for International Economics se puede afirmar la importancia de México y para México en Estados Unidos:

1. Las importaciones desde México hacia Estados Unidos usaron, en promedio, 40% de insumos estadounidenses.

2. Las exportaciones de mercancías hacia México representaron 14% de las exportaciones de mercancías al mundo (y fueron más que las exportaciones hacia Alemania, Francia, Reino Unido y Holanda juntas).

3. El comercio total entre México y Estados Unidos se ha quintuplicado.

4 .Estados Unidos pasó de tener un superávit comercial con México de 5mil millones de dólares en 1994 a un déficit de 45mil millones en 2013. El déficit comercial de Estados Unidos con el mundo pasó de 120 mil millones en 1994 a 510 en 2013. Sin el TLCAN el déficit comercial con México simplemente sería con alguien más.

5. El mercado laboral en México no es del tamaño suficiente para justificar las grandes pérdidas de empleos en Estados Unidos.

6. 1.9 millones de empleos en Estados Unidos dependen de sus exportaciones hacia México.

7. A lo más, sólo el 5% de los empleos que desaparecen anualmente en Estados Unidos se deben al comercio con México.

8. Las empresas en México son de capital estadounidense

9. La verdadera generación de empleos en manufactura no se genera en mano de obra, se genera en patentes y comercialización, por lo que el valor para EE.UU. es fundamental para su economía y sus empleos en el sector de servicios.

Datos contundentes de lo que representa en lo económico México para los mexicanos en ambos países y para Estados Unidos y hace pensar a la sociedad norteamericana si quieren votar por un loco como Trump.

¿Errores de coordinación del gabinete o traición?

La invitación a los candidatos obedeció a una estrategia del Gobierno Mexicano, con consultas fuera de México, para defender la posición de México frente a la principal economía del mundo y que la relación bilateral afecta de manera directa a ambos países.  

La invitación fue una decisión de Estado y se planteó una estrategia para fijar los puntos de interés de México ante el desconcertante efecto electoral en Estados Unidos.

La obligación de la Cancillería, a cargo de Claudia Ruiz Massieu, fue en todo momento, promover los intereses de México y desarrollar las iniciativas diplomáticas necesarias para fortalecer la posición de México conforme a la decisión tomada por el gobierno de la República.

Los días subsecuentes al anuncio, la Canciller no hizo la tarea, no acató por decisión unilateral el encargo y la decisión de su Jefe. La canciller Claudia Ruiz Massieu Salinas, prefirió atender el interés de su familia que el de la nación.

Como se mencionó en este espacio la semana pasada, la Canciller mexicana tiene agravios muy fuertes con la familia Clinton. Dos de sus tíos, Raúl Salinas y Mario Ruiz Massieu,  estuvieron en la Cárcel en litigios en los que mucho tuvo que ver la administración Clinton. Su otro tío, el expresidente Carlos Salinas, no tuvo el apoyo de Clinton para que se convirtiera en el primer presidente de la Organización Mundial de Comercio (OMC).

Al día siguiente que Carlos Salinas iniciara una “huelga de hambre” en protesta por la detención de su hermano Raúl, el entonces presidente de Estados Unidos que había aprobado pocos días antes una línea de crédito al gobierno mexicano para apoyar al presidente Zedillo a salir de la crisis, declaró: “Creo que se está moviendo en la dirección adecuada. Simplemente México se está moviendo hacia una mayor democracia, una mayor apertura y más economía de mercado...Y creo que es de nuestro interés apoyar ese movimiento”.

La Canciller no hizo su tarea: promover los datos económicos que fortalecen la relación entre ambos países, y un ejemplo de ello fue que canceló su asistencia programa de debate del periodista López Dóriga, donde se abría una excelente oportunidad  para expresar racionalmente los motivos y alcances de la estrategia con el vecino país del norte, dando a conocer y defendiendo los datos que la Secretaría de Hacienda para promover a México frente a un loco como Trump.

La Canciller, entre otras cosas, no asistió al programa porque este periodista develó en el año 2001 una conversación de su madre, Adriana Salinas, con su hermano Raúl, quien se encontraba recluido en el penal de Almoloya de Juárez. Ahí Raúl amenazaba a sus hermanos Adriana y Carlos con decir “toda la verdad” porque sentía que no lo apoyaban.

Por cierto, a finales del 2000, la popularidad de Salinas estaba en 19%.

Saldos de la visita

La canciller Ruiz Massieu desaprovechó una gran oportunidad para posicionar a México en el exterior. Decidió no divulgar los datos de la economía mexicana y lo que ello significa para el bienestar de los connacionales en Estados Unidos y en México.

Con esa decisión, dejó pasar otra gran oportunidad, contrarrestar los ataques de Donald Trump hacia México y que la comunidad norteamericana le siga creyendo.

 La cancillería deja muchas dudas. Actúa con intereses particulares y de grupo, sobre todo en la relación bilateral en contra de la candidata Hillary Clinton.

La cancillería está en manos de Salinas. Además de su sobrina, está el subsecretario de Asuntos de América del Norte, Paulo Carreño King, hijo de quien fuera o sigue siendo, el vocero del ex presidente Salinas.

Queda la duda si la decisión de la Canciller de no apoyar la estrategia de fortalecer a México en el exterior obedece también a un tema electoral y su ambición de convertirse en candidata presidencial y por ello trata de no decir nada bueno de la Secretaría de Hacienda, con tal de no promover al secretario Luis Videgaray.

¡Claro que hubo errores!

La invitación de los candidatos a la presidencia de Estados Unidos y la visita en primer término del Republicano, Donald Trump estuvo plagada de errores y traiciones que no sólo afectan la imagen del Presidente Enrique Peña Nieto, sino la de la nación entera.

El objetivo de invitar a los dos candidatos fue para que se conociera el contexto de México en la nación norteamericana y no para tratar de cambiar a un desquiciado como Trump. La idea fue pública. Así comentó el presidente Peña al periodista Joaquín López Dóriga el 16 de agosto sobre la intención de la invitación: Ante la distorsionada apreciación de lo que realmente significa la relación entre los dos países y en el interés de cuidar y proteger los intereses de México, y destacarles lo valioso de la alianza bilateral.

Hasta ahí no había sorpresas para nadie, ni opiniones contrarias, al menos públicas de parte de su gabinete, ni de los que ahora salen con todo en contra de ello.

 

Si fracasa el presidente ¡fracasamos todos!

Pareciera que muchos disfrutan ver que las cosas se caigan en nuestro país. Los verdaderos traidores somos los ciudadanos que le hacemos el juego a los intereses económicos y políticos que usan el odio y manipuleo para golpear a la patria. Efectivamente estamos domesticados pero a reaccionar y no analizar.

Por más popularidad temporal que nos reditúe, dejemos de mentar madres y comencemos a construir una alternativa de todos, no nos quedemos en la protesta sin dirección. México es más que eso.

Por cierto: ¿Vieron el gran abrazo que le dio Obama a EPN?