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Columnas

Mis entrelíneas de La fiesta de la insignificancia

@yovaro lun 04 abr 2016 12:54
Foto propiedad de: Internet

“El ser humano no es sino soledad. Una soledad rodeada de soledad”.

“La celebración de un nacimiento lejano y una muerte cercana”. Cumplir años siempre es un tema pendiente.  Tiene más que ver con la sensación y la emoción que, con los números que nada dicen en sí, aunque no podamos ignorarlos incluso, porque andamos a la caza de lo confortable y pese a ello “prevalece el placer de ser festejado que la vergüenza de envejecer”.  

Curiosamente en las postrimerías de cada cumpleaños se aglutinan los temas pendientes que todos tenemos: postergados, inconclusos, guardados, almacenados, custodiados y abandonados, además de pensar en el ombligo cuando el tema es innombrable y nos rebasa, pese a ello las soluciones no están escasas ni tampoco ausente simplemente a veces no se divisan.

Unos años más que otros la edad nos toma por sorpresa, vivir y admitirlos, disfrutarlos sin acumularse, ya sabemos que cuando los momentos críticos nos rondan hay que aprender a ignorar  los dictados de la vanidad; mentir y omitirlos nos niega, y aunque una mentira enamore y también nos revive, la realidad es una insignificancia porque la vejez espera, imperecedera y eterna. “La inutilidad de ser brillante”.

“La insignificancia libera” y si la muerte avisara, quizá podrían vernos como no fuimos y morir muy amados, en lugar de ser recordados e inventados por ese afecto que siempre queda escondido para un día que, la muerte  siempre nos  roba. “Nadie tiene el derecho de crear a un hombre a partir de una marioneta”.

Sí morir fuera el inicio, creo que ayudaría y revivir nos permitiría valorar y reconocer la diferencia; seguido pienso que deberíamos tener fecha de caducidad, como las latas, que de todos modos a veces andamos medio oxidados. “La vida es más fuerte que la muerte”.

Los años le roban el impulso al miedo que motiva, y poco a poco te conviertes en un actor sin público, las coincidencias son sorpresas que ‘desiniestran’ la vida y en cualquier momento sucede, hasta un error sacude la costumbre.  “Todas las ensoñaciones terminan un día”.

“La insignificancia es la esencia de la existencia. El mundo no es más que representación y voluntad”. ¿Cuál es la primera propiedad de una voluntad?

__La libertad__

La fiesta de la insignificancia de Milan Kundera es un pequeño libro  sin desperdicio,  138 páginas con letra grande y entrelíneas según el antojo y el recuerdo, puede ser devorado con ansia y rapidez o según el error del traductor en la página 82 (en un lapso de tiempo) porque según yo, todos los lapsos son de tiempo. 

 

Balaustre:

“Ni si quiera la broma más encantadora escapa a la ley del envejecimiento”