martes 23 de julio de 2019 | 07:14
Columnas

Criptocracia. Corrupción: FES Aragón de la UNAM/I

@evillanuevamx dom 13 mar 2016 22:45
Foto propiedad de: Internet

 

La corrupción es grave en cualquier actividad pública o privada. Lo es más, sin embargo, cuando ocurre dentro de la más importante institución académica del país, la Universidad Nacional Autónoma de México. Hay un amplio abanico de definiciones sobre la noción de corrupción. Una definición que me parece acertada,  porque se trata de un concepto paraguas que permite la inclusión de distintas ajenas al interés público, es la que proporciona el profesor Ernesto Garzón Valdés, quien la define como “un delito o una infracción que implica la violación de alguna obligación por parte de un decisor” (“Acerca del concepto de corrupción” en http://biblioteca.itam.mx/estudios/estudio/letras45-46/texto11/sec_1.html)

     El punto de partida de esta serie de entregas que dedicaré a este caso es la presunción fundada de la comisión del ilícito y/o de la norma ética que sanciona el plagio. Para el Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia el vocablo plagiar significa: “Copiar en lo sustancial obras ajenas, dándolas como propias.”. El plagio tiene dos características: “- La copia total o parcial no autorizada de una obra ajena” y “la presentación de la copia como obra original propia, suplantando al autor verdadero” (http://www3.uah.es/bibliotecaformacion/BECO/plagio/1_qu_es_el_plagio.html)

     Existe una presunción fundada de que el director de la FES Aragón, Gilberto García Santamaría González  ha incurrido en el ilícito del plagio como se puede observar en el cuadro preparado por el Claustro del Personal Académico de la propia FES Aragón. Es una actitud muy valiente y excepcional de los profesores de carrera de la FES Aragón por las represalias que pueden existir. La ventaja de los profesores de la FES Aragón es su unidad contra la corrupción y la defensa del interés público que minimiza  las eventuales represalias por denunciar hechos presumiblemente fuera de la ley y de la ética.   

 

ANÁLISIS  COMPARATIVO ENTRE:

El  libro  del  lng.  Osear  Genaro  Hernández  Zúñiga,  Evaluación    y

Modelos   de   Enseñanza-Aprendizaje,    Universidad   Santander,   Ciudad ,

Madero, Tamaulipas, 1996, 315 pp.1 con

La tesis del M. en l. Gilberto García Santamaría González, / "Recomendaciones para rediseñar el instrumento para evaluar el personal docente de asignatura de Ingeniería en la ENEP-Aragón", /. que presentó   para obtener el grado de maestro en    Ingeniería

,(Planeación), Facultad de Ingeniería, UNAM, 2003.2  

 

La investigación y comparación de los textos fue realizada  por:

 

EL CLAUSTRO  DEL PERSONAL ACADÉMICO  DE CARRERA DE LA FES ARAGÓN-UNAM

1El libro del lng. Hernández Zúñiga inscrito en la Dirección General del Derecho de Autor. con Registro No. 115758,    ISBN:

970-19-0044-8  y puede consultarse en: https://goo.gl/BchMoU

z La tesis del M. en l. García Santamaría puede ser consultada en: la página http://goo.gl/J9b6YI ,así como en la Biblioteca Central de la  Ciudad  Universitaria  de  la UNAM.

     Es inverosímil que las ideas, su coincidencia plena y su expresión idénticas con puntos y comas entre  la obra del profesor  Osear  Genaro  Hernández  Zúñiga editada en 1996  y la tesis de maestría del Director de la FES Aragón, Gilberto García Santamaría González,  presentada en el 2003, sea una simple “coincidencia”.

     Este hecho en el caso de Gilberto García Santamaría González tiene, entre otras,  las siguientes consecuencias:

1.- De entrada comete,  como presunción fundada, violación a lo dispuesto al artículo 19 de la Ley Federal de Derecho de Autor, que a la letra dice: “Artículo 19. El derecho moral se considera unido al autor y es inalienable, imprescriptible, irrenunciable e inembargable.” De esta forma, apropiarse de ideas ajenas y presentarlas como propias es un ilícito.

2.- Se vulnera el Código de Ética de la Universidad Nacional Autónoma de México que en la parte conducente establece: “La integridad y la honestidad son principios del quehacer universitario. Por ello, todos los miembros de la comunidad académica deben apegarse en todas sus actividades al rigor académico en la búsqueda, ejercicio, construcción y transmisión del conocimiento, así como ser honestos sobre el origen y las fuentes de la información que empleen, generen o difundan. La integridad y la honestidad académica implican: Citar las fuentes de ideas, textos, imágenes, gráficos u obras artísticas que se empleen en el trabajo universitario, y no sustraer o tomar la información generada por otros o por sí mismo sin señalar la cita correspondiente u obtener su consentimiento y acuerdo.”

3.- Por actualizar presuncionalmente la hipótesis prevista en el artículo 42, fracción I del Estatuto Orgánico de la UNAM, que en la parte relevante señala: “Artículo 42.- Los trabajadores al servicio de la Universidad únicamente podrán ser separados o despedidos de sus trabajos, sin responsabilidad para la Universidad, en los siguientes casos: II. Por incurrir el trabajador, durante sus labores, en faltas de probidad o de honradez…”   

4.- No sólo en ser omiso en sus tareas de auxilio para que se respeten los ordenamientos de la UNAM y las disposiciones aplicables, sino en incurrir presuntamente en una infracción grave en la vida académica, lo que erosiona toda su autoridad moral para desempeñar el cargo que hoy ocupa.

5.- Afectar la imagen de la comunidad universitaria de la UNAM al conducirse presuntamente de forma contraria a lo que establecen las disposiciones legales. Este comportamiento pone en tela de juicio el trabajo y la calidad de los académicos, generando un daño a la UNAM.Estoy convencido de que este tipo de hechos son aislados y excepcionales en la comunidad académica de la UNAM, de ahí el costo de dejar pasar estos actos.

6.- Por lo anterior, el rector Enrique Graue tiene la oportunidad de aplicar las disposiciones aplicables para que sin distinciones de ningún tipo se tomen con todo rigor las medidas procedentes, lo que generaría un buen precedente en el sentido de que los altos funcionarios de la UNAM carecen de inmunidades no previstas en la ley que, de no actuar en consecuencia, la percepción de impunidad, corrupción y eventual colusión tendrá un efecto negativo de cara a la comunidad universitaria y de la sociedad toda. Si no se hace nada pagarían justos por uno que otro pecador impactando en la línea de flotación del prestigio universitario.

@evillanuevamx

[email protected]

www.ernestovillanueva.blogspot.mx

 

• '                1