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Ediciones Locales

Levantan, golpean y asaltan al periodista Antonio Julián Chepe

Bernardo Torres / SDPnoticias.com mar 02 ene 2018 23:13
Foto propiedad de: Especial

El Mecanismo de Protección de la Secretaría de Gobernación no atendió el caso "porque el personal estaba de vacaciones”.

México.- El periodista Antonio Julián Chepe, director del periódico Diario Alternativo con distribución en la región Costa Chica de Guerrero, fue interceptado, 'levantado', torturado, asaltado y abandonado atado y desnudo, en la carretera Acapulco-Pinotepa, cerca de Barra Vieja. 

Este hecho se registró a pesar de que el comunicador cuenta con medidas cautelares por parte del Secretaría de Gobernación, cuyo personal no atendió la denuncia porque "se encontraban de vacaciones". De acuerdo con el periodista, la agresión en su contra se registró cerca de un retén militar que se negó a atender su petición de ayuda. 

Los hechos ocurrieron el sábado 23 de diciembre, aproximadamente a las 14:00 horas, cuando viajaba en una camioneta Nissan NP300 doble cabina, color azul marino, modelo 2017, sobre la carretera federal 200 Acapulco-Pinotepa Nacional, con dirección a Marquelia. 

Aproximadamente en el kilómetro 35, (dos kilómetros antes del crucero que comunica con el poblado Barra Vieja, perteneciente al municipio de Acapulco), lo interceptaron dos camionetas con sujetos armados abordo de una camioneta tipo Jeep Liberty de color oscuro.

“Observé que dos de sus tripulantes me apuntaron con sus armas, haciéndome señas para que detuviera la marcha de la camioneta, para, inmediatamente cerrarme el paso, bloqueando la carretera federal en ambos carriles", narró Julián en un comunicado. “Alcancé a ver que de la camioneta tipo Jeep Liberty se bajaron cuatro hombres, todos armados, por lo que, estando dentro de la camioneta, levanté mis manos en señal de rendición; ellos, al llegar frente a mí, inmediatamente me insultaron y me empezaron a golpear pidiendo que me bajara de la camioneta, pasándome hacia los asientos traseros de la misma, golpeándome en todo momento, manteniéndome con la cabeza agachada y amenazándome con quitarme la vida", agregó.

A la camioneta se subieron por lo menos tres hombres armados quienes se dirigieron a Acapulco, en un tramo de unos 800 o mil metros y se introdujeron en una brecha de terracería, a unos 300 metros. “En este trayecto sufrí violencia física y psicológica. Al detenerse la camioneta, todos los hombres armados me empezaron a golpear y, amenazándome en todo momento con quitarme la vida, aseguraron que les dijeron que ya sabían quién era y que yo traía una fuerte cantidad de dinero". 

Luego, en un terreno baldío, le golpearon, arrancaron la ropa y lo ataron de pies y manos. Ahí un hombre lo interrogó y lo dejó con vida, pero arrebatándole todas sus pertenencias y asegurándole que si los denunciaba acudirían a su domicilio a terminar el trabajo, interpretándose que lo matarían si fuera el caso. “Después de un rato, logré escapar de donde me dejaron amarrado, saliendo a la carretera federal a pedir auxilio, dos taxis se detuvieron y uno de los choferes me regaló una playera, al mismo tiempo que me indicó el carril con dirección a Pinotepa Nacional, diciéndome que el retén del Ejército y de la Policía Estatal estaba cerca, negándose a llevarme, pues iba en dirección opuesta”.

Al llegar a Marquelia continuó haciendo varias llamadas a los teléfonos de emergencia que tiene por las medidas cautelares, los cuales nunca respondieron; asimismo, acudió con el médico legista para que certificara las lesiones. Más tarde llamo al número 911, donde se negaron a tomar su denuncia por no contar con los datos totales de la camioneta que le fue robada.

En este asalto y levantón le fue robada una camioneta Nissan NP300, su teléfono celular, tarjetas de débito, credenciales y un portafolio con documentación personal y de trabajo.

"Por lo anterior, temo por mi vida, debido a que los maleantes tienen todos mis datos personales, siendo un blanco ahora más fácil ante cualquier agresión que pretenda perpetrarse contra mí. Me es imposible reconocer si fui objeto de una agresión directa a mi persona para meterme miedo y debilitar mi trabajo periodístico, o fui un caso más de violencia en México; lo que sí puedo decir es que ahora tengo más temor y siento claramente que mi vida corre peligro", indica el comunicador a través de su escrito. 

"Al presentar la denuncia correspondiente en la agencia del MP en Acapulco, prácticamente estaré dando aviso del hecho a las personas armadas que me hicieron esto", advirtió y exigió a las autoridades municipales, estatales y federales intervención para dar con los responsables, "quienes como dijimos trabajan en conjunto con los delincuentes".