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Migrantes transgénero se unen a la caravana para huir de los crímenes de odio

Redacción SDPnoticias.com vie 09 nov 2018 01:09
Foto propiedad de: Tomada de video

Luis Fernando, de 15 años, señaló: “Casi me matan en Honduras por ser así, dos veces […]. A los 13 años, me tirotearon la primera vez, ya la segunda casi me apuñalan".

México.- Además de huir de la violencia y la pobreza, una parte de los centroamericanos que integran las distintas caravanas que recorren México, con destino a Estados Unidos, decidieron abandonar sus lugares de origen a causa de los ataques que reciben por su preferencia sexual.

Tal es el caso del menor hondureño Luis Fernando, quien el pasado 21 de octubre fue entrevistado por el noticiero en Punto, de Televisa. Aunque en ese momento se identificó como hombre, legalmente su nombre es Marian Fernanda Martínez, de 15 años de edad, quien reconoció que ocultó su identidad por temor a ser agredida. 

Lo hice, “por si al caso me violan no sé. Pero por mi sexo también […] Me corte el cabello a los ocho años y siempre he sido así”, comentó en una nueva entrevista con En Punto.

En los mil 600 kilómetros que recorrió desde San Pedro Sula, Honduras, hasta la Ciudad de México, asumió el papel de niño. Ya en el albergue, decidió abiertamente unirse al grupo de la diversidad sexual que huye de Honduras, El Salvador y Guatemala por los crímenes de odio.

“Casi me matan en Honduras por ser así, dos veces […]. A los 13 años, me tirotearon la primera vez, ya la segunda casi me apuñalan. Entonces yo estaba entre la vida y la muerte, entonces por eso me vine para acá”, indicó.

De acuerdo con En Punto, al inicio del recorrido había un grupo de cuatro personas transgénero, originario de El Salvador, que llevaba como estandarte la bandera de la diversidad sexual.

En el camino, se les unieron más integrantes de la comunidad lésbico-gay, quienes también empezaron a sufrir acoso y discriminación de integrantes de la caravana.

“Venía sola, nos dicen cosas feas, los hombres así, como acosándonos. A veces uno tiene miedo, por eso me he unido a ellas para tener un poquito más de confianza”, comentó Roger Lobo, migrante transexual.

Ahora, el grupo creció a más de 80 integrantes. Muchos de ellos ocultaron su preferencia sexual cuando iniciaron el recorrido.

“Muchas venían vestidas como chicos heteros […] Comenzaron a salir del clóset, algunos hasta me dejaron sorprendida porque ya vestiditos de mujer y ellos venían como heteros”, señaló Carlos Adelfo Méndez, migrante salvadoreño transgénero.