sábado 17 de noviembre de 2018 | 10:48
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Detectaron en la UNAM a grupos de choque antes del ataque y no lo evitaron, revelan

Redacción SDPnoticias.com vie 14 sep 2018 09:52
Marcha contra porros en la UNAM. Pudieron evitar agresión en CU.
Marcha contra porros en la UNAM. Pudieron evitar agresión en CU.
Foto propiedad de: Rodrigo Rubio/Cuartoscuro

Fuentes revela a La Jornada que la falta de coordinación fue porque hay una fractura y cruce de acusaciones en el círculo cercano del rector.

México.- Cuanto se ha criticado a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) por el tema de los porros y en especial por las agresiones que sufrieron estudiantes que se manifestaban en Ciudad Universitaria el pasado 3 de septiembre.

Y no son para menos los reproches, pues este viernes, La Jornada da a conocer que las áreas encargadas de la seguridad en la máxima casas de estudios detectaron la presencia de grupos de choque en CU horas antes del ataque a los  estudiantes del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Azcapotzalco.

No obstante, no se aplicaron los protocolos para evitar que los porros llegaran hasta la explanada de Rectoría, donde agredieron a los alumnos, revelaron fuentes cercanas al equipo del rector Enrique Graue, al rotativo.

Agregaron que la falta de coordinación fue porque hay una fractura y cruce de acusaciones en el círculo cercano del rector y por ello no hubo respuesta adecuada para impedir la posterior crisis que generaron esos hechos.

Los reportes de las áreas de inteligencia universitaria señalan que los agresores llegaron a CU en dos microbuses y dos automóviles particulares a las 13:00 horas, y su presencia era para un presunto intercambio de banderines con grupos del Instituto Politécnico Nacional, quienes nunca llegaron a la supuesta cita.

Estuvieron en inmediaciones del Estadio Olímpico y aunque quisieron ingresar, no se les permitió.

En tanto, en otro punto del campus, estudiantes universitarios protestaban en demanda de mejores condiciones de seguridad y otros problemas del plantel.

Arturo Sánchez Jiménez y Emir Olivares Alonso señalan en su nota que ante el riesgo se avisó a las secretarías General y de Atención a la Comunidad Universitaria, a cargo de Leonardo Lomelí y Javier de la Fuente, respectivamente. “Hubo tiempo de actuar para evitarlo, pero el ataque se perpetró”, indica la nota.

Las fuentes, señala, La Jornada, dicen que “no se solicitó apoyo de los granaderos, pese a que éstos estaban a un kilómetro de CU; se pudo permitir el ingreso de los agresores al estadio o, en coordinación con autoridades de Ciudad de México, formar un cerco policiaco en Insurgentes Sur y cerrar los bajopuentes que conectan ese recinto con el campus, evitando el paso de los porros. Nada de eso se hizo”.