Se oponen a la Beatificación de Juan Pablo II

Nos duele mucho, a la gente que queremos seguir a Jesús y su proyecto de vida, sobre todo a los que optamos por los pobres, desprotegidos y los marginados por la sociedad. El que beatifiquen a un papa que no se parece a Jesucristo.

 

Nos duele mucho, a la gente que queremos seguir a Jesús y su proyecto de vida, sobre todo a los que optamos por los pobres, desprotegidos y los marginados por la sociedad. El que beatifiquen a un papa que no se parece a Jesucristo. De acuerdo al canon 1186, y al canon 1188, que dicen: “debe conservarse firmemente el uso de exponer a la veneración de los fieles imágenes sagradas en las iglesias pero han de hacerse en número moderado y guardando el orden debido, para que no provoquen extrañeza en el pueblo cristiano y den lugar a una devoción desviada”.

Canon 1403: “las causas de canonización de los siervos de Dios se rigen por una ley pontificia peculiar” y que siempre ha tenido la Iglesia católica, la costumbre de que cuando se declare santo o beato a alguien, es porque tanto o cuanto imite la vida de Cristo.

Juan Pablo II lo que hacía en sus visitas a los países, eran visitas de Estado que se prestaban a la promoción y al espectáculo, que es lo que Jesús rechaza, no fue profeta ya que no denunció los abusos de los gobiernos, de los países ricos que visitó, aun cuando hay marginación, violencia y sobre todo guerras (Bush, Salinas, Zedillo y Fox) más bien pareció justificar sus actividades bélicas y su proyecto de muerte, bendiciendo la fe y ceguera del pueblo trabajador. (Mc. 12, 38-40) Jesús en su tiempo sacudió a los sumos sacerdotes que no cumplen con su misión y sí ponen al pueblo leyes y leyes para que se mantengan sometidos a su interpretación, a los cuales Jesús maldice y cuestiona severamente (Mt. 23, 13-39).

Juan Pablo II no toca para nada a los Pilatos y Herodes y menos a los fariseos de este tiempo. Según los evangelistas las principales acusaciones contra Jesús son: proclamarse hijo de Dios (Mt. 26 63-64); el no pagar el tributo al César y no estar con leyes que someten al pueblo trabajador (Mc.12, 13-17). Y sobre todo, ser revoltoso porque la gente lo sigue ya que abre los ojos a los ciegos y hace caminar a los que no caminan, incluye a los excluidos de la sociedad (Jn.9, 39) (Jn. 11, 57) (Lc. 22).

Como vemos, a Juan Pablo II le faltó haber sido más profeta en su tiempo, leer más los signos de los tiempos y seguir el proyecto de Dios, más bien terminó con los intentos marxistas en su natal Polonia, cuando se dice que Jesús por su proyecto de vida comunitaria, se parece más al proyecto marxista que a los capitalistas, de ahí que se dice que fue el primer comunista.

A la jerarquía le reafirmó el moralismo al tener en El Vaticano al actual jefe de la Iglesia (Ratzinger, ahora Benedicto XVI), quien prohibió los avances de la Iglesia de los pobres.

Además que en nuestro tiempo ha habido verdaderos profetas y seguidores del proyecto de Dios que para la clase poderosa y manipuladora de los países ricos y El Vaticano pasan desapercibidos porque no les conviene que se haga pública su obra, su vida y menos beatificarlos o santificarlos, como a los obispos monseñor Samuel Ruiz, Óscar Arnulfo Romero y otros más. Sin embargo para el pueblo trabajador y desprotegido ellos son sus verdaderos protectores y ejemplos de vida, aun cuando no se publique ni se haga reconocimiento oficial a quienes han sido los verdaderos profetas de nuestro tiempo. Y todos los del poder de México están esperando al beato siempre fiel. ¿Fiel a quién?

Coordinadora de Luchas Populares Óscar Arnulfo Romero, Pbro. José Álvarez Franco, Sr. Juan Ernesto Flores Torres, Lic. T.S. Pascuala Hernández Damián

 

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