martes 23 de enero de 2018 | 11:58
Columnas

AMLO y “Rusia”: los fake news del The Washington Post

@Manuel_Ibarra jue 11 ene 2018 20:55
Foto propiedad de: Tomada de Twitter

El diario norteamericano propietario del magnate Jeff Bezos cayó en el facilismo de publicar una opinión alarmista que busca perjudicar al candidato puntero en las encuestas y seguir en el tono de culpar a Rusia de todos los males y fracasos sufridos por los liberales estadounidenses.

Estados Unidos.- No encuentro otro motivo para que el Washington Post, diario propiedad del plutócrata Jeff Bezos, también fundador del portal de ventas por internet Amazon publicara hoy un texto en su sección de opinión sobre los supuestos “vínculos” de la campaña presidencial de Andrés Manuel López Obrador con “Rusia” que la desesperación de ciertos miembros de la clase política liberal (y neoliberal) estadounidense por cubrir sus recientes fracasos políticos en el marco de una enorme teoría de conspiración mayor que ahora alcanza también a su "problemático" vecino del sur, México.

Cabe precisar que el texto de la señora Frida Ghitis es una columna de opinión y no una investigación del diario que aún cuenta con cierto prestigio basada en su historia con el caso Watergate, últimamente se ha vendido como parte la dizque “resistencia” demócrata contra el gobierno de Trump. Lo que buscan es enmarcar el fracaso de Hillary Clinton como parte de una teoría de conspiración que abarca a Trump, Putin, "Rusia", Wikileaks y un largo etcétera, en lugar de aceptar que la ex Secretaria de Estado era una candidata débil y que no ofrecía nada atractivo a gran parte de los electores norteamericanos.

En su delirante teoría de conspiración, Ghitis habla de “rumores” de “interferencia rusa” que “comenzaron a circular en México. Lo que la señora no menciona es que estos “rumores” fueron difundidos nada más y nada menos que por el asesor de seguridad nacional H.R. McMaster, quien también dijo que Rusia, presuntamente, está enfocando presuntas operaciones de “interferencia electoral” en varios países como “Holanda, Ucrania, Noruega”, además de Cataluña.

Si la escritora del texto tuviera un poco de pudor y memoria histórica, recordaría que su propio gobierno, más allá de interferencias posibles, ha intervenido en numerosas ocasiones para derrocar o intervenir en países en donde gobernantes han sido elegidos democráticamente. Ahí están los casos de Guatemala, Irán o Chile en la segunda mitad del siglo pasado, solo por nombrar tres países afectados.

Acto seguido, la señora Ghitis acusa con su dedo flamígero a Putin de querer “desacreditar la democracia” y “debilitar al oeste”. Que alguien le explique a la columnista o empleada del Washington Post, ya que con sus comentarios demuestra una enorme ignorancia sobre la historia de México, que en dos recientes elecciones (1988 y 2006) la “democracia” de nuestro país fue pisoteada, violada y burleada por un ente nocivo, el PRIAN, que ha gozado del visto bueno de Washington durante décadas. La voluntad popular de los mexicanos de elegir a dos tipos que a lo mucho pueden ser descritos como moderados no se respetó y Estados Unidos y sus brazos periodísticos, como el diario en el que trabaja, dijeron poco, o nada. 

Luego trata de infundir miedo llamando a López Obrador “populista”, etiqueta que también comparten figuras social demócratas como Bernie Sanders y el británico Jeremy Corbyn, además de su amado (por el Washington Post) ex presidente Barack Obama. Ese adjetivo ya no espanta a nadie, mucho menos después de sucesos como la crisis económica del 2018 y del hecho de que hemos experimentado durante ya más de tres décadas el fracaso del modelo neoliberal, que no ha dejado como saldo otra cosa que miseria, sufrimiento y la mayor desigualdad en la historia de la humanidad.

Las “fake news”, o más bien “fake opinions” de la escritora en cuestión siguen, señalando que López Obrador “ha defendido el régimen catastrófico de Venezuela”. Sin embargo, esto jamás ha pasado e incluso ayer, el precandidato de Morena señaló que no conoce a Nicolás Maduro y que jamás conoció al finado Hugo Chávez.

Esta manera de hilar tan delgado termina por caerse por si sola. Entonces, ¿cuál es la tabla de salvación de este texto de ficción publicado por el The Washington Post? Pues, nada más y nada menos, que señalar que el “vocero en inglés” de López Obrador, John Ackerman, aparece en videocolumnas y programas de la cadena RT, antes conocida como Russia Today. ¡Ese es el "hilo negro"! No una prueba contundente, una grabación, un video, sino la aparición de un catedrático en un programa televisivo!

Parafraseando al señor Ackerman, si aparecer en RT lo hace “agente ruso”, entonces Carmen Aristegui y Leon Krauze son “agentes de Estados Unidos” por aparecer en CNN y Univision, respectivamente y así ad nauseaum. Lo dicho, las acusaciones de la señora Ghitis no califican más que como conspiranoia barata, sin ningún sustento.

La última de las muchas mentiras de la vergonzosa pieza de “fake news” de la columnista de The Washington Post señala que “Estados Unidos y México han disfrutado una relación amistosa y mutuamente benéfica”.

Ah caray, ¿cómo cual relación amistosa y benéfica?

¿Las intervenciones militares de Estados Unidos en México?

¿El robo de la mitad de nuestro territorio?

¿El saqueo de nuestros recursos naturales?

¿La contaminación de nuestras ciudades por parte de sus empresas?

¿Los salarios de hambre que pagan sus maquiladoras?

¿La “Operación Guardián” de Bill Clinton?

¿La deportación masiva de migrantes mexicanos de Barack Obama?

¿Los insultos del candidato Trump, llamando a los migrantes mexicanos criminales y violadores?

¿Las amenazas del presidente Trump sobre construir un muro fronterizo que México deberá pagar?

No, señora Ghilis y editores del Washington Post. A nosotros no nos espanta la “posible injerencia” de Rusia en nuestra elección sino las probadas intervenciones de los intereses estadounidenses en nuestro país. 

¡A eso si hay que tenerle miedo!