México.- Un pasajero del avión accidenta del Aeroméxico en Durango narró como pudo ayudar al piloto Carlos Meyrán, quien se encontraba atorado en entre los escombros.

José Manuel Pulgar, de origen español y empleado de una empresa minera, relató que  tras auxiliar a una señora con su hijo, se percató de que otra persona intentaba sacar a un tripulante de la cabina.

Se trataba del piloto, cuyas piernas se encontraban atoradas entre la estructura destrozada de la aeronave. 

"Me metí a la mitad de la cabina y pude jalar las piernas del piloto; primero una, luego la otra, porque estaba muy atorado", sostuvo el pasajero, quien junto con otro prestó auxilio a Meyrán.

"Decía que no, que le dolía muchísimo, que por favor lo dejáramos. Lo que me preocupaba era incrementarle la lesión, que gracias a Dios, lo último que me dijeron, es que puede caminar, es una rotura y podrá andar.”

“Le puse una máscara de oxígeno que me trajo una bombero. Le colocaron una tabla dura y lo trasladaron a la ambulancia", dijo.

Pulgar era de los últimos pasajeros en el avión por lo que pudo ver personas que no lograban salir y a las cuales auxilió. 

Sobre el incidente, relató que antes de despegar, hubo un jaloneo del avión.

"El primer intento fue bueno. Pensamos ‘está aterrizando'. Pero debió rebotar o volvió a coger vuelo y el segundo impacto fue bestial. Ahí todos gritamos y fue un impulso hacia el asiento de adelante muy grande. El tercero ya fue cuando perdería las ruedas; ya era un caos", comentó.

"El equipaje volaba, te golpeaba, se rompían las cabinas donde estaba el equipaje. Fue increíble, el avión se quedó un poquito de lado y la gente que estábamos arriba, caíamos abajo; la de abajo estaba con el equipaje encima y le costaba mucho trabajo salir", recuerda. 

Agregó que cuando se abrió la escotilla de emergencia, las azafatas gritaron: "¡salgan del avión, salgan del avión!". 

Con información de López Dóriga Digital