miércoles 18 de octubre de 2017 | 11:37
Economía

Proponen impuestos al tabaco para reconstruir al país

Redacción SDPnoticias.com jue 12 oct 2017 13:35
Foto propiedad de: Moises Pablo / Cuartoscuro

Desde 2010 a la fecha, no se han actualizados las medidas fiscales sobre productos de tabaco, y desde 2008 no se ha avanzado en ninguna de las otras políticas de control de tabaco.

México.- Erick Antonio Ochoa, director de Políticas en Salud Pública de la Fundación Interamericana del Corazón México (FIC México), anunció que diversas organizaciones de la sociedad civil dedicadas a la lucha por la salud, en audiencia pública con legisladores integrantes de la Comisión de Hacienda y Crédito Público, propondrán la aplicación de impuestos saludables.

Después de los dos terremotos ocurridos en el país, que dejaron graves consecuencias para los estados de Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Morelos, Puebla, Estado de México y la Ciudad de México, los expertos estiman que los costos de reconstrucción serán cercanos a los 2 mil millones de dólares y el impacto negativo será de entre 1% y 3% del PIB. Por su parte, Enrique Peña Nieto ha declarado que se necesitarán al 37 mil millones de pesos para la reconstrucción.

Ante tal escenario, consideran expertos viable incrementar el impuesto al tabaco como una medida costo-efectiva para reducir costos en salud y obtener ingresos extra para la reconstrucción del país.

El impuesto al tabaco es la medida más costo-efectiva para reducir el consumo, especialmente en países de ingresos bajos y medios, como México. De acuerdo con la OMS, los gobiernos deben imponer contribuciones no menores al 75 por ciento del precio de venta final a los productos de tabaco.

Al aumentar los impuestos a productos de tabaco se obtendrían los siguientes beneficios:

Crecería la recaudación en cerca de 10 mil millones de pesos, los cuales se podrían utilizar durante los primeros años a reconstruir viviendas, escuelas y hospitales.

Disminuiría el consumo nacional de tabaco en 30%.

Reduciría el déficit fiscal por los costos de atención médica, los cuales actualmente se estiman en 37 mil millones de pesos [fuente].

México retomaría liderazgo en América Latina respecto a sus políticas para el control del tabaco y dejaría de estar en los últimos lugares en las evaluaciones internacionales.

El impuesto cumpliría con una doble finalidad, adicional a la disminución en el consumo de tabaco y los beneficios asociados: 1) al ser una fuente adicional de ingreso para el Estado que sería utilizado, en primera instancia, para la reconstrucción de las zonas más afectadas por los sismos del 7 y 19 de septiembre; y 2) evitar los recortes en el presupuesto a áreas estratégicas como salud y educación.

Algunos datos para considerar:

Hoy en México se invierte el únicamente el 6.2% del PIB en salud, cuando el promedio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) es de 8.9%.

Durante el sexenio de Peña Nieto, cerca de 30 mil millones de pesos se han recortado al Presupuesto Público Federal para la Función Salud.

Desde 2010 a la fecha, no se han actualizados las medidas fiscales sobre productos de tabaco, y desde 2008 no se ha avanzado en ninguna de las otras políticas de control de tabaco.

Este aumento a impuestos al tabaco ya se ha utilizado en situaciones similares. Después del terremoto de 1985, el gobierno de Miguel de la Madrid acordó implementar un aumento del impuesto ad Valorem al tabaco de 139.3% a 180%, que destinaría exclusivamente al FONDEN (Fondo de Desastres Naturales).

Otro ejemplo de la efectividad de esta política fiscal es Chile, luego del terremoto ocurrido a inicios del 2010, se pudieron captar recursos para la reconstrucción del país, al aumentar el impuesto ad valorem al tabaco, de 50.4% a 62.3%, además de introducir por primera vez un impuesto específico fijo de 0, 16 dólares.