De Vírgenes Rotas y PRD’s inculpados (O “¿Y el estado Laico?”)

Este domingo se celebró la resurrección de Jesucristo. Es la culminación del evento más importante dentro del mundo religioso: La Semana Santa. Pero ¡oh! sorpresa. Justo en medio de todo esto se produce dentro de la Catedral Metropolitana un evento terrible. 6 mujeres y un hombre empezaron a gritar consignas en contra de la iglesia y de su jerarquía, y para acabarla de amolar, rompieron una figura de la Santa Patrona de México: La Virgen de Guadalupe. (Sigo comprobando mi teoría de que los mexicanos somos borloteros por naturaleza).

 

Inmediatamente llegaron las fuerzas de seguridad de Catedral para acallar a estas personas (una de las mujeres simulando su embarazo con una almohada bajo su ropa, cosa que no entiendo muy bien como que pa’ qué lo hizo), y rápidamente las entregaron a la policía para que fueran consignados.

 

Después de que estos hechos tomaran lugar, salieron las garras afiladas de la Iglesia a atacar. Por un lado, Armando Martínez, Presidente del Colegio de Abogado Católicos, amarrando navajas al inculpar al PRD por lo ocurrido y rematando con su petición a Jesús Zambrano para que “desde su posición” (tan débil y escuálida como es) evitara este tipo de actos. Por el otro lado salió también la legua viperina de Hugo Valdemar, vocero de la Arquidiócesis Primada de México, diciendo que “La Iglesia y los fieles católicos no pueden permitir que se agreda su fe y se profane un signo tan querido como es la Virgen de Guadalupe”.

 

Rápidamente el PRD, tanto el nacional como el capitalino, salieron a decir que nanaís, que ellos no tenían nada que ver con esto que pasó y que  de hecho se condenan en este instituto político cualquier acto que infrinja las libertades de los mexicanos, particularmente la de credo.

 

Pero esto, queridos lectores, es sólo un capítulo más dentro de esta bonita obra que a mí me gusta llama “Intolerancia”. Por un lado tenemos a la Iglesia Católica, una de las instituciones más intolerante y opacas de todos los tiempos, responsable de actos memorables como las torturas de la Inquisición (que no se dejen de engañar, sigue existiendo esta institución, sólo que con otro nombre y ya no tan poderosa). Por el otro lado, tenemos al PRD, un partido que ha permitido que uno de sus supuestos presidenciables se meta en problemas con la Iglesia en últimos años, digo, uno no puede olvidar ese bonito enfrentamiento que protagonizó Marcelo Ebrard hace unos meses cuando hizo referencia a los huevos… de la gallina.

 

Intolerancia, intolerancia, intolerancia… ¿Pues de qué se trata?

 

Creo, amable lector, que lo importante aquí es la lección que debemos aprende. Tan mal está la Iglesia por andar lanzando acusaciones al aire sin tener pruebas para sustentarlo como el PRD por no mantener bien puesta la correa a sus integrantes. Y no es que intente decir que deban de coartar su libertad de expresión, simplemente digo que deberían de darles unas cuantas clasecitas de cómo manejar este tipo de situaciones.

 

Pero creo que lo más importante de resaltar en todo esto es que este país, en un supuesto, es LAICO. La intolerancia de la Iglesia en cuanto a los temas que incumben a la política, como es el aborto o los matrimonios entre personas del mismo sexo, raya en la ilegalidad, pues bajo el supuesto de la laicidad, la Iglesia no debería de tener palabra en esos temas.

 

No se debería de permitir que una institución religiosa como la Iglesia Católica haga expresiones públicas con sus feligreses sobre temas políticos, mucho menos se les debería de permitir que den su opinión sobre un partido político y el por qué no se debería de votar por el mismo, pues los jerarcas católicos harían bien en recordar que son figuras públicas que influyen en las personas, y en muchos casos, su influencia es mucho muy superior a los medios de comunicación.

 

Me despido, como siempre, esperando sus comentarios y sugerencias aquí mismo o en mi Twitter (@Mornie_Aran) para armar un bonito y divertido debate. Que pasen buen miércoles.

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