Graco, el próximo Duarte, pagará caro no dimensionar lo que representa el futbol

Graco y Blanco
Las acusaciones absurdas y esquizofrénicas, respecto a que Cuauhtémoc Blanco es un asesino se regresarán al gobernador.Internet

   Morelos está en una profunda crisis moral, el aún gobernador parece haber perdido el juicio, el poder lo ha cegado y enajenado.

Su obsesión es tal, que están resueltos, él y su hijo (dirigente estatal del PRD) al disparate de que este último suceda en la gubernatura a Graco Ramírez, una fórmula de corte dinástico que en México, más que comprobado está, no solo no funciona sino que siempre acaba muy mal.

Las acusaciones absurdas y esquizofrénicas, orquestadas por quien sabe quién, respecto a que Cuauhtémoc Blanco es un asesino se le acabarán regresando como un boomerang al gobernador, muy caro le terminará costando al próximo exmandatario impresentable, tipo los Duarte, el no dimensionar la importancia que tiene el deporte del futbol a nivel social en México. El ahora alcalde de Cuernavaca, Cuauhtémoc Blanco Bravo tiene una conexión con el pueblo, es decir, con la gente en general, que casi ningún político en la actualidad pudiera siquiera soñar, el señor es un ídolo popular, no exagero, al nivel de un Pedro Infante, que ha surgido desde abajo y con base a la cultura del esfuerzo, la disciplina, y el trabajo se forjo su leyenda propia.

El puso muy en alto muchas veces el nombre de México, contrario por completo a lo que hacen la mayoría de los políticos del presente Siglo 21, que no hacen más que ensuciarlo todos los días. Paradójicamente, no lo dudemos, y si algo no le pasa (no lo quiera la providencia) a Cuauhtémoc, toda esta andanada de estiércol en su contra no hará más que fortalecerlo, y el pueblo morelense, no se dude ni por un instante, dará su voto a Blanco, ave de tempestades, que ha sabido salir de peores adversidades, solo recordar la criminal lesión que el futbolista trinitario le propinó partiéndole una pierna y poniendo en riesgo su carrera misma, y sus glorias, una vez recuperado, fueron todavía incontables. Hoy el juego en el que participa Blanco dista mucho del futbol, deporte donde prevalecen valores como el trabajo en equipo, la honestidad, el respeto al rival, la fraternidad y otros más, mismos que son lo opuesto a los antivalores, que son hoy los que reinan en el servicio público mexicano.

 

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