August 15, 2019 03:27

Clouthier y Polevnsky; AMLO debe actuar rápido

AMLO TATIANA
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Es evidente que hay una disputa abierta y un clima tenso entre algunos personajes de la 4T por una dicotomía del proceso que vivió el Estado de Baja California. Es lógico, siempre existen definiciones y lecturas distintas de la gobernabilidad y las políticas públicas. Sin embargo, esto puede tener una posibilidad mínima para que abran las fricciones y polarización en el interior de partido en el poder, y más aún, en vísperas de las elecciones para renovar la dirigencia Nacional y las disputas por distintos Estados en el 2021.

Es sencillo, AMLO es igual MORENA, entonces, todo lo que impacte en el interior del partido, está ligado al presidente; ¿Por qué?, hay que recordar que en la elecciones pasadas su efecto hizo ganar a muchos candidatos que se sorprendieron por su triunfo; es claro que López Obrador es el presidente del país, pero también es la figura más visible de MORENA y el líder indiscutible.

Para nadie fue inaudito el éxodo que tuvo López Obrador.

Por muchos años los procesos electorales eran dirigidos desde la sede oficial de la presidencia o de la secretaría de gobernación; las decisiones y consultas estaban claramente establecidas desde ahí. El presidente es el primero en saber las evaluaciones, las tendencias, pero también las directrices del partido. Ahora, las declaraciones del presidente abren ese paradigma democrático que había sesgado por muchos años la vida institucional del país, es decir, la subordinación de los poderes y las instituciones, se centralizaban bajo una misma dirección: la del presidente. Obrador hace muy bien en deslindarse del proceso de Baja California, y tiene razón; esa operación se hizo desde el seno Estatal de Baja California, pero bajo la supervisión de Polevnsky, quien es la dirigente Nacional de Regeneración Nacional.

Sin embargo no deja de sorprender la insistencia de ampliar el periodo de un proceso que se hizo por dos años a cinco en Baja California, a todas luces queda demostrado que los legisladores actuaron con irresponsabilidad. Tiene razón Tatiana, eso mermaría la relación estricta de la democracia, y desde mi óptica, salpicaría un poco al presidente. Repito, López Obrador, no considero sea el responsable, pero si como presidente, líder moral e indiscutible liderazgo de MORENA, debe actuar en consecuencia porque aquí pueden encontrar la ruta que pueda tomar, o que más bien está gestando la oposición para relanzar la ofensiva contra AMLO.

A pesar de que fue una elección transparente, sin injerencias del presidente, es primordial que se actué de forma responsable.

Lo menciono así, porque los partidos están esperanzados en un tropezón de ese calibre para permear y debilitar la gobernabilidad. En lo que llevamos de vida democrática de nuestro país, no había existido una figura que causara tanta controversia y ataques en su contra como ha sido objeto AMLO; al igual, nadie había tenido el arrastre dominante de legitimidad que tiene el Tabasqueño; eso habla de la credibilidad política que posiciona a Obrador, entre los presidentes más populares.

El recuerdo de aquel presidencialismo autoritario, se sustituyó por la entrada del pluralismo y la libertad como mecanismos que constituyen el camino democrático de nuestra Nación, pero de igual forma, de aquellos sectores que alimentan su júbilo a través de disentir de las políticas públicas; por eso estamos en un país donde la libertad debe ser una concepción inherente de su funcionamiento. Esta premisa, parte del equilibrio y la responsabilidad que tienen los poderes de un sistema político que deben acatar a sus órganos colegiados e institucionales; sin embargo, en pleno ejercicio de la facultad autónoma del congreso de Baja California, esa elección debe tomar un giro, porque significaría un retroceso a la vida democrática, de igual forma, se traduciría en la comparación inmerecida entre el viejo régimen y la cuarta transformación.

El país está alimentando y experimentando un gobierno desde mi perspectiva más democrático; por ello, AMLO tiene razón al ser respetuoso hasta cierto punto. Me explico ¿Por qué? 1) Porque aunque el periodo sea corto por dos años, se deben llamar a nuevas elecciones, es cierto, es costoso, pero son malas estrategias de los órganos institucionales electorales quienes así estructuran sus procesos; 2) El gobernador electo debe visualizar que eso sería un retroceso para la 4T, a pesar de haber obtenido una aplastante victoria por el desdén que ya había edificado el PAN en ese Estado; 3) Si trabajas en una administración de forma responsable y con el arrastre y el fenómeno que constituye AMLO en estos momentos, la lógica apuntaría a que MORENA ganaría de nuevo la elección en el 2021; 4) muchos especialistas e incluso funcionarios del gobierno, coinciden que es un hecho anticonstitucional, por ende, penetraría en el blindaje intacto que ha tenido López Obrador, por lo menos en la narrativa de la oposición para abrir corrientes de opinión y polarización; 5) el presidente como liderazgo único de MORENA, debe solucionar al interior del partido este tipo de pronunciamientos, que en nada abonan a pesar de que se respete el derecho de opinión, porque solo ejerce instrumentos de fragmentación al interior del principal epicentro Nacional de MORENA, que pretenden fraguar imposiciones.

AMLO seguramente ya está actuando; es un político muy hábil, y ya evaluó el impacto que pudiera llegar a producir esta decisión. Hay que recordar que MORENA nace como consecuencia de formar una nueva ruta democrática en el país, pero de igual forma, como un efecto del cinismo de la partidocracia que no era tolerada ya por los diferentes segmentos sociales que vendieron hasta el alma al sistema.

López Obrador debe actuar en consecuencia; a corto plazo debe reunir a Clouthier y Polevnsky para limar asperezas, y cerrar filas para que permita solucionar las posibles fricciones que no manchen la credibilidad que hasta ahorita goza el presidente y sobre todo el partido, debe ser priorizar en la agenda de Andrés Manuel López Obrador.

Las disposiciones autónomas que tomaron en el congreso local de Baja California seguramente se definirán en la suprema corte de justicia de la Nación.

El flujo que determinó la decisión de gobernar por dos años, fue impresionante; entonces, por qué fraguar y alargar un periodo a 5 años.

AMLO debe actuar rápido al interior de MORENA, de lo contrario, cada quien tomará decisiones unilaterales que a posteriori debilitarán una profunda la fiabilidad del partido, hay que recordar que los diversos sectores vivieron un periodo donde las imposiciones a pesar de estar en teoría en la normatividad, constituían un lastre nocivo para la vida democrática de nuestro país.

Nos vemos pronto.

 

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