Sólo en Sudán suceden estas cosas; bueno, también en México…

Proponen hasta 17 años de cárcel por uso de facturas falsas
Proponen hasta 17 años de cárcel por uso de facturas falsasEspecial

el Senado acaba de aprobar en lo general el dictamen que tipifica la defraudación fiscal como crimen organizado

El PIB per cápita de Sudán del Sur es de $224.75 dólares. Con ese raquítico ingreso promedio anual de sus habitantes, es el país más pobre del planeta. En comparación, el mismo indicador de México es de $9,750 dólares.

Les platico: Uno de los algoritmos más confiables para medir el nivel de bienestar y desarrollo de un país es el Producto Interno Bruto per cápita, esto es, el ingreso de toda una nación dividida entre sus habitantes.

Tenemos una hija que cierto día metió en una mochila sus especialidades en cirugía y proctología y se enroló en “Médicos Sin Frontera”, una de las organizaciones humanitarias más acreditadas del mundo, que elige dónde realizar su labor tomando en cuenta precisamente el índice PIB per cápita, y envía a sus médicos a los países más pobres, que mayormente están en África.

Lo último que supimos de ella fue que andaba en una de las comunidades rurales más apartadas de Juba, la capital de Sudán del Sur y como bien dicen que “hija de tigre, pintita”, en sus pocas horas libres me envía reportes sobre encomiendas especiales que le hago desde acá.

La lana que le pago -cuando le llega y no se queda en manos de los intermediarios- le sirve para subirle una rayita al nivel básico de supervivencia que rige a esos verdaderos apóstoles de la medicina.

Revisando sus reportes, encontré que el presidente sud-sudanés, Salva Kiir, tiene meses pidiéndoles a las fuerzas rebeldes, que le paren en sus actos violentos contra la población.

Su mensaje al respecto se basa en que si son opositores a su régimen, hasta cierto punto es entendible que peleen contra las fuerzas del gobierno, pero les pide que respeten a la población civil, de nacionales y extranjeros.

Bueno pues ayer, el presidente Kiir fue más allá al reunirse con Riek Machar, líder de las fuerzas rebeldes, y públicamente le pidió que frenara los ataques de sus bandas en contra de la población de ese país, que tiene el índice más alto de secuestros del mundo y uno de los mayores de muertes violentas.

La brutalidad de los asesinatos cometidos por las bandas de Machar ha inspirado a los más depravados guionistas del cine “gore”, como el alemán Tom Six.

Mi hija dice que Machar es un desalmado asesino que se escuda en las causas de una supuesta guerra civil para cubrir el verdadero oficio de sus bandas: el tráfico de drogas, metales preciosos, animales salvajes y seres humanos, además de apoderarse de plantaciones y hatos.

Entonces, por un lado, el gobierno de Kiir busca pacificar al país pidiéndoles a los criminales que le bajen. Con esto, quiere que se recobre la seguridad que esa nación perdió hace más de cien años.

Su otra estrategia de gobierno -según mi corresponsal en Sudán del Sur- es combatir la evasión fiscal, que en ese país llega al 85% y para ello, el presidente africano ha habilitado a “ejércitos” de recaudadores de impuestos que se meten sin orden judicial alguna a cuanto negocio, fábrica, casa o apartamento se les cruza en el camino, en una verdadera “carnicería fiscal”, que busca meterle miedo a la gente que ose no pagar sus contribuciones.

Mi hija me dice que Kiir es capaz de hacer que la evasión fiscal sea un crimen capital y como en Sudán del Sur existe la pena de muerte, no sorprendería que pronto se dieran las primeras ejecuciones de evasores al fisco.

Esto no es para nada descabellado, porque en Sudán del Sur, el Código Penal prevé la pena de muerte para los delitos de asesinato; falso testimonio conducente a la ejecución de una persona inocente; falsificación de pruebas o uso de pruebas apócrifas hechas pasar como verdaderas a sabiendas de que son falsas; terrorismo, bandidaje, insurgencia o sabotaje con resultado de muerte; tráfico de drogas con agravante, y traición.

Mi corresponsal consultó a un abogado sudanés quien le dijo que el evasor fiscal entraría en la categoría de falsificación de pruebas o uso de pruebas falsas (facturas)…y con ello, podría ser llevado a la horca.

Y mientras eso sucede en África, acá en México, el presidente busca pacificar al País pidiéndoles a los criminales que se porten bien y que piensen en sus mamacitas suyas de ellos.

Esto no es nuevo en su discurso. El 22 de abril del 2018, el entonces candidato de “Juntos Haremos Historia” dijo durante un mitin en Guerrero que exploraría todas las posibilidades para disminuir la violencia a fin de que exista paz, justicia y se serene el País, como decretar una amnistía para los líderes criminales.

Y respecto al otro tema, el Senado acaba de aprobar en lo general el dictamen que tipifica la defraudación fiscal como crimen organizado. Los cambios al artículo 113 Bis del Código Fiscal de la Federación prevén sanciones de cinco a ocho años de prisión a quien por sí mismo o a través de otra persona, compre comprobantes fiscales que amparen operaciones inexistentes, falsas o actos jurídicos simulados.

 

“MENSAJE DEL GOBIERNO A LOS CRIMINALES: Por favor, pórtense bien y piensen en sus mamacitas.

MENSAJE A LOS CONTRIBUYENTES: Si los pesco comprando facturas, son criminales organizados y van al bote de oficio y sin fianza.

Nomás en México se ven éstas barbaridades… bueno, también en Sudán del Sur”, dice la irreverente de mi Gaby.

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PLÁCIDO GARZA. Nominado a los Premios 2019 “Maria Moors Cabot” de la Universidad de Columbia de NY; “Sociedad Interamericana de Prensa” y “Nacional de Periodismo”. Forma parte de los Consejos de Administración de varias corporaciones. Exporta información a empresas y gobiernos de varios países. Escribe para prensa y TV. Maestro de distinguidos comunicadores en el ITESM, la U-ERRE y universidades extranjeras. Como montañista ha conquistado las cumbres más altas de América.

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