Otra vez, las letras chiquitas engañan y cortan ilusiones

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Mes a mes estuve esperando ver mi nombre en las listas de sorteados e ilusionado soñaba con un auto u otro. Especial

¿Son ellos o la gente abajo de ellos quienes instrumentan planes tramposos como el que le endilgaron a Emilio?

Emilio tiene 18 años y es de una especie en vías de extinción: Trabaja y estudia, como lo hacíamos muchos hace muchísimos años. Es que ahora pareciera que a gran cantidad de jóvenes no les da la vida para hacer esas dos cosas al mismo tiempo, porque, o trabajan o estudian, y muchos, ni una ni otra cosa y ahora menos, con eso de que vivimos en tiempos de un gobierno benefactor que anda repartiendo becas sin ton ni son con miras a las elecciones intermedias del 2021.

En fin, voy a cederle la voz a Emilio Andrés Castillo Ruiz para que les platique lo que le está sucediendo con las letras chiquitas de un contrato que firmó con el Grupo Famsa, antes Fabricantes Muebleros:

“A finales de enero fui a la tienda Famsa de avenida Colón y me llamó la atención un auto Beat Sedan C NB LTZ que estaba en exhibición. Me abordó el vendedor Julio Amaya y se ofreció a darme información más detallada.

Ahí mismo le dije que por mi trabajo, aunque sí completara las mensualidades, mis ingresos ´comprobables´ eran mucho menores.

Me respondió que no había problema por eso; que podía presentar una carta de la empresa donde se especificaran los ingresos por propinas. Soy mesero en el Jac & Ray Vista Hermosa desde hace dos años. Me pagan $750 semanales y con las propinas que recibo completo $10,500 al mes.

Después, cuando me preguntó por la vivienda, le dije que nos estábamos cambiando a una casa de renta, ya que donde vivíamos hasta hacía unos días, era de mi madre y sus hermanos y la estaban poniendo en venta. A lo cual, también me dijo que por eso no había problema.

Y ya por último le pregunté: ¿Qué pasará si Famsa no me otorga el crédito? A lo que respondió que si era yo quien cancelaba, me haría acreedor de una penalización pero si era Famsa quien no aceptaba otorgarme el crédito, entonces me devolverían el total pagado, por lo cual no dudé y acepté, ya que pensé que no tenía nada que perder.

El vendedor me insistió mucho en contratar justo en ese momento ya que según él, casi me podía asegurar que saldría sorteado en la primera o segunda mensualidad debido al número de participantes en los grupos. ¡¡¡Puras mentiras!!!

También me dijo que si no estaba seguro por cuál auto decidirme a contratar, lo hiciera por uno de poco valor para que las mensualidades, antes de la adjudicación, fueran bajas y al ser adjudicado, podría cambiarlo y se ajustaría el monto.

Mes a mes estuve esperando ver mi nombre en las listas de sorteados e ilusionado soñaba con un auto u otro.

Todo lo que ganaba en el restaurant se iba para pagar las mensualidades de Famsa.

Junto con el contrato número 223259011 por un crédito solicitado de $224,300.00 que firmamos en 29 de enero de éste año, me entregaron un certificado de garantía de que al realizar el pago de la sexta mensualidad, adicional al pago inicial, la adjudicación sería automática.

Por lo tanto esperaba que mi nombre apareciera en las listas de adjudicación automática, sin embargo no fue así.

Fui a las oficinas de Auto Famsa y después de comprobar mis pagos realizados puntualmente, NO recibí explicación alguna del porqué no aparecí en las listas. En ese momento una empleada me dio una hoja con la lista de documentos que debía presentar para proseguir con el trámite.

Lo primero que me dijo fue que por la unidad que había contratado, debía presentar comprobantes de ingreso por $11,000 mensuales.

Al decirle que no contaba con algunos de ellos, me dio opciones como por ejemplo: Presentar los documentos de un familiar o conocido, que sí cumpliera con los requisitos, alguien que fuera mi aval y que presentara comprobante vigente del pago del predial.

Además, todo quedaría sujeto a que a la unidad que me entregaran le instalarían un GPS que bloquearía el motor si yo dejaba de pagar.

Le dije que, siendo ellos quienes no me consideraban sujeto de crédito, me devolvieran mi dinero y ya, a lo que ella respondió que en Famsa NUNCA cancelaban, por el contrario, daban opciones al cliente y mientras tanto el trámite se queda en pausa y se sigue cumpliendo con los pagos de las mensualidades el tiempo que tarde hasta que le lleve los documentos requeridos, míos o de alguien más.

Yo ya había leído el contrato y sabía lo de la penalización por cancelación de mi parte, pero no iba a ser yo quien cancelara y ante las evasivas y argumentos de la empleada, solicité cancelar todo.

Me pasaron a otra oficina y la persona que me atendió me dijo que me iban a retener el pago inicial ($6,820.22) y dos mensualidades de $4,738.71 cada una por lo que después de pagar $35,252.48 sólo me regresarían $18,716.85.

O sea, ahora resulta que estuve trabajando y estudiando hasta 18 horas al día para que los de Famsa se vuelvan más ricos mientras yo tuve que darme de baja en la prepa de la UVM porque ya no me alcanzó el dinero para pagar la colegiatura de mi tercer cuatrimestre.”

 

La página oficial del Grupo Famsa dice que su éxito se debe en gran medida a su equipo directivo de primer nivel. “Nuestros funcionarios cuentan con una alta capacidad probada de ejecución, así como una amplia experiencia en los sectores donde participamos”, y en seguida los menciona por sus nombres:

Humberto Garza Valdéz, director general hijo de Humberto Garza González, fundador del grupo. Oziel Mario Garza Valdéz, sub director general. Luis Gerardo Villarreal, director corporativo. Abelardo García Lozano, director de finanzas. Héctor Padilla Ramos, director comercial. Héctor Hugo Hernández Lee, director de RH. Rosa María Jiménez Tovar, directora de MKT. Jesús Muguerza Garza, director de Banca Famsa y Humberto Garza Garza, director de Famsa USA.

Bien por ellos, pero mi pregunta es: Con los incuestionables palmarés que cada uno debe tener en sus respectivos oficios ¿son ellos o la gente abajo de ellos quienes instrumentan planes tramposos como el que le endilgaron a Emilio?

Para la elaboración de este artículo, el 30 de agosto envié un correo a Luis Gerardo Villarreal, director corporativo de Famsa, enterándolo de este caso y buscando su opinión. Me dijo que contactarían a Emilio

El dos de septiembre envié un segundo correo a Luis Gerardo y al día siguiente llamamos por teléfono a su asistente Alma Rosa Castañeda, para preguntar sobre este asunto, nos respondió que ya estaban enterados y hasta ayer 8 de septiembre, diez días después, nadie de Famsa ha buscado a Emilio.

Continuará…

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PLÁCIDO GARZA. Nominado a los Premios 2019 “Maria Moors Cabot” de la Universidad de Columbia de NY; “Sociedad Interamericana de Prensa” y “Nacional de Periodismo”. Forma parte de los Consejos de Administración de varias corporaciones. Exporta información a empresas y gobiernos de varios países. Escribe para prensa y TV. Maestro de distinguidos comunicadores en el ITESM, la U-ERRE y universidades extranjeras. Como montañista ha conquistado las cumbres más altas de América.

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