Columnas

Lean esto, a ver si les quedan ganas...

¿Te han grabado sin autorización?

Irreverente

Un día me di un agarrón de órdago telefónico con un júnior de esos que heredan lana pero no el talento de sus padres para hacer algo más que lana: prestigio y trascendencia más allá del apellido de pedigrí de gato de angora turco del que muchos presumen.

Les platico: lo peor es que hasta "hermanitos" nos decíamos y de pronto, al clamor mío hacia él, de: "hey, güey, hechos no palabras", la relación se enfrió.

EN ESTE MUDO TAN PROFANO, QUIEN MUERE LIMPIO NO HA SIDO HUMANO

Luego, para joderla de acabar, otro que vive en EU, queriendo quedar bien con el del pedigrí de gato de angora turco, se atrevió a grabarme en una de esas despotricadas que cualquiera tiene, porque en este mundo tan profano, quien muere limpio no ha sido humano.

El asunto fue que me grabó el del pedigrí y me grabó también el que se fue de exiliado a las tierras de Ted Turner.

Entonces, a través de las oficiosas interpósitas personas que nunca faltan, me enteré que los dos -el del pedigrí y el exiliado- andaban diciendo que nomás no les fuera yo a salir con mis irreverencias contra ellos, porque eran capaces de divulgar las grabaciones que ambos me hicieron SIN MI PERMISO ESCRITO, NI APOSTILLADO, en el caso del que vive en una de las favelas de la ciudad donde tiene su mansión/rancho Ted Turner, para mayor señas, el ex de Jane Fonda.

No les he dado respuesta, y para evitar guajes -que para nada necesito porque sé nadar muy bien, y más entre tiburones y manta rayas- quiero contestarles a través de esta irreverente columna mía de todos los días, aún en los pandémicos años bisiestos.

Ese distinguido attorney in law -cuyo head quarter está en Baltimore, Maryland, se ofreció a darme todo su apoyo y el de sus socios en CDMX, para responder ante cualquier amenaza legal en contra de lo que hago como periodista.

No es gratuito que me lean allá, acuérdense que hice prácticas periodísticas en el Washington Post junto a mi amigo Agustín Gutiérrez Canet, marido de Martha Bárcena, la Eminente Embajadora de México en Washington.

Y resultó que un muy buen amigo dentro del Consejo de ese prestigiado periódico -que lo es desde hace 40 años- le platicó mi caso al presidente del despacho que me llamó para ofrecerme su apoyo legal.

Bueno, pues dicho personaje -cuyo nombre me reservo, no vaya a ser- me dijo categóricamente que si cualquiera de los dos circunspectos que andan queriendo espantar con el petate del muerto, a este, su humilde e irreverente servidor, lo hacen, les puede ir como en feria.

DECIRLE A ALGUIEN QUE ES UN P3ND3JO, NO ES DELITO

Y me explicó que en todo el mundo no hay proceso legal más complicado y difícil de ganar, que el de alguien que acusa a otro de insultarlo, de difamarlo.

Resumen: decirle a otro que es un p3nd3jo, no es delito, porque la parte defensora puede alegar que más que insulto, es un adjetivo calificativo.

En cambio, con un buen abogado, es bien factible meter legalmente en aprietos a alguien que -sin permiso del otro- lo graba por teléfono o cualquier otro medio.

Incluso me dijo que antes de grabar por teléfono, el que quiere hacerlo tiene qué preguntar textualmente si se le permite grabar la conversación.

Esta advertencia DEBE APARECER EN LA GRABACIÓN para que no se pueda ejercer acción legal en su contra.

Si uno se atreve a grabar sin permiso al otro, en la madre, ya se metió en un problemón, porque al momento en que filtre la grabación, no se escuchará la mentada advertencia y si la truquea, el agraviado puede pedir un peritaje y es bien fácil echar por tierra la maniobra.

Así que, ex amigos míos -el del pedigrí y el exiliado en las tierras de Turner- ya saben lo que les espera si siguen alardeando por ahí que ustedes contra mí y no sé qué madres.

Y por favor, no tomen esto como una amenaza, sino como una promesa.

¿Estamos?

Okay, y para desalentarlos en su intento por cometer semejante p3nd3jada, léanse ese artículo que publiqué el mero día de mi cumpleaños, el 4 de julio, del año pasado:

Irreverente. Aviso para quienes graban conversaciones telefónicas

Y resultó que un muy buen camarada dentro del Consejo de ese prestigiado periódico -que lo es desde hace 40 años- le platicó mi caso al presidente del despacho que me llamó para ofrecerme su apoyo legal.

Bueno, pues dicho personaje -cuyo nombre me reservo, no vaya a ser- me dijo categóricamente que si cualquiera de los dos circunspectos que andan queriendo espantar con el petate del muerto, a éste, su humilde e irreverente servidor, lo hacen, les puede ir como en feria.

CAJÓN DE SASTRE

"Andale, ahí están otros dos que se metieron a la jaula a jalarle la cola al... irreverente", dice mi Gaby, a quien nomás por esta ocasión le pedí prestado su mote.

PD Uno de estos, el del pedigrí, le dijo a un amigo mutuo, que desde aquellos ayeres no lee nada de lo que escribo. Bueno, pues a ver si algún buen samaritano le hace el favor de mandarle este texto, porque, como decía mi abuela la costurera: 

"Piquete que va derecho, aunque te frunzas"