August 24, 2019 10:08


De Duarte, el Chapo y otros personajes siniestros

javier duarte
Javier DuarteInternet

“Hoy es sábado 15 de abril del 2017. Estoy hablando desde la Laguna de Atitlán en Guatemala. Quiero informar que en unos instantes más de acuerdo al convenio establecido con el Gobierno Federal seré detenido. Me entrego. Precisamente para poderme defender y poder cumplir con los acuerdos establecidos con el Gobierno Federal, en el sentido de que puedan dejar de estar hostigando a mi familia, a mis seres queridos y que pare ya esta persecución mediática, política y judicial en contra de mi persona, de mis familiares y de mi entorno. El acuerdo es que hoy al entregarme, serán ya retiradas todas las acusaciones en contra de mi familia. Llevaré el proceso penal correspondiente, en donde espero poder tener elementos para salir bien librado del tema, y mi familia pueda desarrollar su vida plenamente en paz, en bienestar y sin seguir siendo molestados. Seré un preso político, del sistema, y desde ahora les digo que si en el caso de que me obligaran a hacer alguna declaración, alguna acusación en contra de persona alguna, llámese Andrés Manuel López Obrador o cualquier otra persona, es contra mi voluntad y es precisamente por el hecho de estar detenido el que lo haré. No me detuvieron, me estoy entregando y evidentemente darán a conocer como si hubiera sido sorprendido y detenido, pero como verán estoy totalmente en libertad, estoy con mi familia. Mi familia llegó ayer a acompañarme y el acuerdo es precisamente que podrán, ellos podrán desarrollar su vida plenamente a partir de lo que ocurrirá dentro de unos minutos más. Mi nombre es Javier Duarte de Ochoa y soy ex gobernador del estado de Veracruz”. Estas fueron las palabras que el periodista, Ciro Gómez Leyva, dio a conocer mediante un video grabado por el propio exgobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa por allá del año 2017, la noche del lunes 15 de julio del año en curso en su noticiero nocturno “Imagen Noticias”. 

De la misma forma, el pasado 9 de julio Duarte aseguró en una entrevista, días antes de haberse dado a conocer este polémico video, que había pactado con autoridades del gobierno de Enrique Peña Nieto para entregarse a la justicia en esta fecha, a cambio de que no le imputaran delito alguno a su familia. De acuerdo a sus declaraciones, la entrega fue pactada entre él, el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN) (organismo dependiente de la Secretaría de Gobernación) y la propia Procuraduría General de la República (PGR): “Pacté mi entrega, sí a través de aquel entonces con los que eran mis abogados se hizo una mesa de trabajo en donde mi abogado (Marco Antonio del Toro) en la Ciudad de México donde participaron funcionarios de aquella administración del Cisen, Segob y PGR” (Polemón, 16/VII/19).

Por otra parte, recordemos que la empresa para la cual Ciro Gómez Leyva trabaja, Grupo Fórmula, dio a conocer el pasado mes de febrero del año en curso una llamada realizada por el propio Duarte en exclusiva con el periodista desde el reclusorio norte, en donde señalaba que miembros de la Procuraduría General de la República lo amenazaron de muerte (según él, con una pistola en la cabeza) para que aceptara sin cuestionamiento alguno su sentencia.

Asimismo, ya que estamos hablando de delincuentes, el pasado miércoles 17 de julio del año en curso el líder del cártel de Sinaloa, Joaquín Guzmán Loera, mejor conocido como “el Chapo” Guzmán, después de años de fugas y aprehensiones finalmente fue sentenciado en una corte federal de Brooklyn, Nueva York, a cadena perpetua por más de 10 ilícitos que se le imputaban: “El juicio del siglo en Estados Unidos concluyó ayer con la sentencia a cadena perpetua, más 50 años de prisión y multa de 12 mil 600 millones de dólares a Joaquín El Chapo Guzmán. El capo, quien permanecerá el resto de su vida en una prisión de supermáxima seguridad, fue hallado culpable de 10 cargos por 26 violaciones a la Ley de drogas y una conspiración de homicidio” (ElFinanciero, 17/VII/19).

Durante la audiencia llevada a cabo en esta corte del país vecino, el juez Brian Cogan celebró la sentencia contra el mexicano, quien en algún momento fue considerado como el narcotraficante más buscado del mundo. El desglose a detalle de la pena es el siguiente: “Cadena perpetua por los cargos del 1 al 8, entre los que se encuentran los delitos de narcotráfico y crimen organizado; 30 años para el cargo 9 que incluye el delito de posesión de armas y 240 meses por el delito 10, referente al lavado de dinero. Adicional a la sentencia el Chapo tendrá que pagar una multa de 12 mil 600 millones de dólares” (AnimalPolítico, 17/VII/19).

Sólo para refrescarle la memoria, estimado lector, a finales del año 2018 la defensa legal de este mismo narcotraficante acusó de “narcocorrupción” al entonces presidente de la República, Enrique Peña Nieto y a su antecesor de corte panista, Felipe Calderón Hinojosa, por tener nexos con el narcotráfico, de hecho hasta la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), que en teoría combate el contrabando y el consumo de estupefacientes en los Estados Unidos, salió a la luz. En palabras de Jeffrey Lichtman, uno de los integrantes del equipo de abogados que defendía a Joaquín Guzmán: “Todo el gobierno de México, hasta el actual presidente (Peña Nieto) y el anterior (Calderón), reciben cientos de millones de dólares del narcotráfico” (Proceso, 13/XI/18).

Sean ciertas o no tanto las declaraciones de Javier Duarte como del Chapo Guzmán, la interrogante que se pone sobre la mesa es si realmente el entonces mandatario del grupo de Atlacomulco llegó a pactar con estos dos personajes siniestros de la vida pública de México. De ser cierto, estaríamos ante un histórico caso de corrupción por parte de un expresidente que amerita ser sancionado con todo el peso de la ley, si es que verdaderamente se hace valer el Estado de Derecho que durante décadas defendieron los gobiernos priistas y panistas por igual. Por eso ahora más que nunca es muy importante que la ciudadanía le exija una rendición de cuentas al gobierno en turno para aclarar todas estas acusaciones, y de ser necesario encarcelar a los responsables de semejantes decisiones tan atroces, porque si es que un Presidente es copartícipe de tráfico de influencias y narcotráfico ¿Qué podemos esperar de la población civil que encuentra en estas actividades delictivas respaldo y oportunidades de crecimiento? 

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