“Elegidas de las Profecías”: ¿”Motivadas” por su Dios, o por quién?

La protesta se coló en la catedral, donde el cardenal cantaba los aleluyas. Sabotearon su misa de domingo de resurrección seis mujeres y un hombre. Con un altavoz, la mujer que lo portaba a pulmón gritaba consignas contra la Iglesia y contra Norberto Rivera.  Inculpan ipso facto de la “irrespetuosa transgresión” al PRD. Zambrano lo niega, asegurando que su partido es respetuoso de toda libertad de credo. No se les puede relacionar.  No se logra el cometido.

 

“Elegidas de las Profecías” dijeron ser las mujeres que fueron detenidas y llevadas por las  “autoridades”.  “Destruir a la iglesia para que nazca un nuevo Dios” lo que declararon como motivo de su irrupción, de su libertad para también mostrar sus creencias en recinto público, incomodando a los presentes.

 

Pudiendo ser, por qué no, el vociferar de estas mujeres aparente contraparte espiritual, por así decirlo, de lo que sucedía en ese momento en la catedral metropolitana bajo la dirección de Norberto Rivera, que planearon  la fecha idónea para representar su protesta, su pública acusación sustentada contra el pecador Rivera. Abundan las diferentes creencias religiosas, así como los acusadores de Rivera.

 

Pero debo decir que la suposición (supongo) de Armando Martínez, presidente del colegio de abogados católicos, de que un PRD en vísperas de elecciones estatales en el Estado de México, le interese saltar a la nota pública, a los medios ávidos de noticias extremas, como un enemigo de la iglesia católica, es catalogar al partido como uno de imbéciles.  Por favor. O es una opinión infantil la de este señor, o sigue un libreto. La fe de los feligreses católicos en México es intocable, sagrada y mayoritaria, incluso dentro de las filas del PRD. El acto hubiera sido un atentado contra sus propios simpatizantes. Es consabido, además, el atónito pasmo obligado de falso descrédito al escuchar los creyentes, sobre hechos inaceptables o crímenes cometidos por individuos de la jerarquía de la iglesia católica.  Su fe nunca está a prueba. “Simplemente es y se le había anunciado que esto duros tiempos vendrían, por lo que el deber es  enfrentarlos y saltar los obstáculos”.  

 

Por lo que suponer, sin embargo, que el evento protestatario pudo haber sido planeado y ejecutado como estrategia de desprestigio contra la corriente demócrata social, contra la unión de las fuerzas de izquierda, que crecen en popularidad a través del territorio nacional y es hoy representada por la candidatura de Alejandro Encinas para gobernador del Estado de México, sí es una idea coherente que bien podría haber sido realidad.  

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