Columnas

Joe Biden y la toma de posesión

Joe Biden en la Casa BlancaAFP

Un análisis del discurso de Donald Trump muestra que Joe Biden no mencionó ningún cambio en políticas públicas.

Pese a la llegada de Joe Biden a la presidencia, no se vislumbra un buen panorama para el futuro del planeta.

Dice el dicho: "no hay fecha que no llegue, ni plazo que no se cumpla", Joe Biden sustituyó al defenestrado Donald Trump al frente de la (todavía) principal potencia militar en el mundo.

Un análisis serio del discurso de Donald Trump nos muestra que Biden no mencionó ningún cambio en políticas públicas  (por ejemplo: salud y educación gratuita para decenas de millones de estadounidenses). 

Ayer, abundó el show y el “glamour” que le gusta a las personas que no son capaces de hacer un análisis más allá de lo superficial.

En un país con más de 400 mil muertos por el Coronavirus, las palabras llenas de lugares comunes y frases vacías de Joe Biden, lejos de sentir tranquilidad, causan confusión, extrañeza; en el caso de millones de seguidores de Donald Trump, ira.

Por su parte, diversos observadores y analistas se deslumbraron por la pompa y circunstancia del discurso y la toma de posesión de Joe Biden, desviviéndose en elogios para un político que en cualquier parte del mundo excepto en los Estados Unidos, sería considerado de extrema derecha, por sus políticas consistentemente represoras tanto contra las personas afroamericanas, como con los inmigrantes.

La falta de un liderazgo serio en la oposición de México, con miras a este año y el próximo 2024, los hace ver en el nuevo presidente de EU a un líder inexistente, hasta “progresista”.

En lugar de ponerse a prender veladoras a la maquinaria Demócrata, la derecha mexicana debería comenzar a hacer labor a ras de calle y propuestas atractivas a los votantes mexicanos, algo que no harán, pues algunos carecen de preparación política, ideológica y humana para hacerlo.