El Gringo-Ruso a la defensa de Bartlett

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Manuel BartlettArchivo

Entre el nepotismo, el cinismo, la burla y el conflicto de interés se encuentra la defensa a Manuel Bartlett

¿Quiénes son los principales defensores de Bartlett?

¡Nada menos que los consortes de quienes deben investigar y en su caso ejercer acción penal contra él!

Su principal pregonero resultó ser John Ackerman quien, en medio de las acusaciones y demandas para que Bartlett sea investigado, utiliza su espacio en la televisión del Estado, Canal 11, y lo entrevista con la intención de exonerarlo, tratar de resaltar un falso nacionalismo y casi hacerlo héroe nacional, por dizque defender a la industria eléctrica.

Ackerman es el esposo de la señora Irma Eréndira Sandoval, la flamante secretaria de la Función Pública, la funcionaria que debió estar enterada de que Bartlett mintió en su declaración patrimonial al ocultar propiedades, empresas y concubina.

 

Por otro lado, según documentó el periodista Carlos Loret de Mola, el gobierno federal, por instrucciones del presidente Andrés Manuel López Obrador, inició una “investigación” a través de la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción, pero resulta que quien está al frente de la Fiscalía es la señora María de la Luz Mijangos Borja, esposa del doctor Jaime Cárdenas Gracia, uno de los colaboradores más cercanos al director de la CFE e íntimo amigo de Ackerman y su esposa.

Cárdenas Gracia fue asesor jurídico del PT en el Senado de la República en la legislatura pasada, la cual coordinaba Manuel Bartlett, además fungió como su abogado cuando éste interpuso un amparo en contra de la Reforma Energética en 2014 y en varios asuntos más. Es decir, quien lo “investiga” tienen una estrecha relación con el acusado.

 

Pero nada es fortuito, el gringo-ruso Ackerman y Jaime Cárdenas tienen una larga trayectoria juntos desde el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, uno de los refugios del grupo salinista, donde han trabajado desde tiempo atrás, en temas como la destrucción de los organismos autónomos para establecer un régimen tipo Venezuela, creando un cuarto poder al servicio del mandatario en turno, para que sea el único a través del cual se castigue (discrecionalmente) la corrupción.

 

El ensayo lo pretenden llevar a la realidad de México a través de la secretaria de la Función Pública y de la Fiscal Especial para la corrupción, Irma Eréndira Sandoval y Luz Mijangos Borja, esposas, respectivamente, de Ackerman y Luis Cárdenas. Para ver esto se recomienda leer el libro  Organismos Autónomos y democracia. El Caso de México, escrito por John Ackerman y comentado por Jaime Cárdenas.

Jaime Cárdenas tiene una militancia priista muy rancia, en sus inicios fue asesor del ex regente Manuel Camacho, del ex líder del Senado, Fernando Ortiz Arana y del Gobernador de Querétaro Enrique Burgos, y ya como consejero ciudadano del IFE, decía no ser militante de ningún partido, "pero tampoco antipriísta". Su esposa, también ha mantenido un espacio en el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, trabajando junto con su esposo y con la pareja, Ackerman Sandoval.

Tampoco se puede obviar que John Ackerman y su esposa son egresados de la Universidad de California y que las dos parejas están plenamente identificadas con la ex secretaria de Estado de George Bush, la ultraconservadora Condoleezza Rice, quien desde la Universidad de Stanford ha escrito y trabajado para fomentar la intervención de Estados Unidos en los países latinoamericanos.

Según el historiador y periodista Ingo Niebel, existe la idea de que Washington debe jugar un "papel principal" en la política internacional para asegurar que el mundo sea más libre y próspero y que la idea de la intervención le pertenece a la exsecretaria del Departamento de Estado de Estados Unidos y profesora de la Universidad de Stanford, Condoleezza Rice.

Niebel afirma que EE.UU busca “intervenir en otros estados para implantar allí el régimen que le gustaría y hacer los negocios que quiere hacer y, por lo tanto, necesita en determinados países un cambio de gobierno y del sistema político, social y económico”.

 

Como parte de esta estrategia se puede ver, por ejemplo, la forma de intervenir y de los apoyos que reciben. Por ello vale la pena recordar que cuando el presidente Felipe Calderón fue invitado en 2011 a la Universidad de Stanford, “de la nada”, justo cuando iniciaba su participación, apareció una avioneta con una manta que decía “no más sangre”.

Sobre este incidente, fue el gringo-ruso, quien por oficio o por instrucción de la exsecretaria de Estado Rice, justificó el incidente, de acuerdo con la publicación de Animal Político que reprodujo lo publicado en su cuenta de Twitter donde decía: “Fue realizada por un grupo de ciudadanos independientes con vínculos en México y Stanford y que tuvo un costo de dos mil dólares”. Ackerman señaló que “los recursos procedieron de una “vaquita” entre los ciudadanos del movimiento social”. Asimismo, el investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM posteó un link de Facebook que llevaba a la cuenta de “No más sangre”, donde había videos y fotos del suceso. También negó que alguien externo con fines políticos o vinculado con “intereses oscuros” haya contratado la #mantavoladora. Entonces, como se dice el dicho, “aclaración no pedida, acusación manifiesta”.

Al final otro de los elementos significativos es cuando Rice en 2017 aboga por un acuerdo entre Rusia y Estados Unidos para el conflicto con Irán y Siria y sobre otros asuntos que se tienen incluyendo China y América Latina, en los cuales responsabiliza a la política de Barack Obama de deteriorarse y que fue aprovechado por Trump, quien entra en esa dinámica pro rusa.

 

Curiosamente Ackerman se convierte en el hombre de Rusia en México.

Ackerman pidió apoyo a la televisora rusa para Morena a través de Max Keyser, a quien dijo entonces: “Si recibiéramos el apoyo por parte de los medios internacionales, como ustedes, Morena triunfaría como Syriza y Podemos”.

Luego Max Keyser se refirió a Ackerman como “nuestro hombre en México”.

Después de esto, ¿qué podemos esperar de la defensa de Manuel Bartlett por parte de personeros como Ackerman y su esposa la secretaria de la Función Pública y de Jaime Cárdenas y de su esposa, la Fiscal Especializada en Combate a la Corrupción?

Entre el nepotismo, el cinismo, la burla y el conflicto de interés se encuentra la defensa a Manuel Bartlett, tanto así que pareciera se pretende encubrir algo que puede ser muchos más grande que la corrupción de un funcionario público envuelto en la duda desde la década de los setenta, cuando fue director de la Federal de Seguridad.

¿Dejar los negocios estratégicos de la nación en manos de los intereses conservadores representados, entre otros, por Condoleezza Rice, y seguramente otros personajes muy cercanos a la administración Trump (y Rusia) a cambio de que se les otorgue poder en México y hundan a nuestra nación?

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