¿Se prestó López-Dóriga a la mentira para que el gobierno pudiera capturar a Javier Duarte?

Tuit Dóriga
Tuit Dóriga@lopezdoriga

Algunos periodistas consideran que la sincronización entre López-Dóriga y las autoridades resulta, cuando menos, sospechosa.

La caída de Javier Duarte ha generado toda suerte de opiniones sobre el momento y las circunstancias que llevaron a las autoridades a dar con su paradero, pero llama la atención, de entre todas, la versión divulgada al menos en dos diarios de circulación nacional, según la cual el periodista Joaquín López-Dóriga habría jugado un papel importante en los hechos.

Horas después de la noticia de la detención, se publicó en El Universal una edición extraordinaria de su columna institucional que resalta el tuit enviado por López-Dóriga el jueves pasado, en el que aseguraba que Duarte de Ochoa estaba en Canadá y acompañaba los dichos con una foto borrosa. Para el diario, esta publicación pudo presionar a las autoridades y acelerar la detención del veracruzano, si bien no explican en qué manera.

Por su parte, Julio Hernández López fue mucho más allá y llegó a implicar (primero en una transmisión de Periscope y más adelante en su columna Astillero, publicada en La Jornada) que la información divulgada por su colega formó parte de la estrategia que tenían las autoridades mexicanas para capturar a Duarte.

Así, la noticia dada a conocer por López-Dóriga habría relajado las acciones siempre sigilosas de los familiares de Duarte, pues las autoridades reforzarían su búsqueda en Canadá y, al menos por unas horas, dejarían de rastrearlos en Centroamérica. Esto les habría animado a tomar un vuelo privado entre Toluca y Guatemala, lo que resultó horas después en la captura del exgobernador.

¿Tienen razón El Universal y La Jornada al incluir al periodista en la trama? La respuesta inmediata parece simple: claro que no, y deben acompañar sus dichos con pruebas. Pero, más allá de lo que tengan que agregar ambos diarios, el propio López-Dóriga haría bien en aclarar por qué defendió por horas una versión que a todas luces carecía de verosimilitud, para luego dar marcha atrás en medio de la madrugada a través de un video colgado también a su cuenta de Twitter.

Sin duda que debe ser muy difícil perder protagonismo en el ámbito profesional, y tal vez la falta de exclusivas (propias del conductor del noticiero más importante del país) orillaron al periodista a dar por buena una nota que la mayoría no publicaría en su portal. Pero esta sospechosa sincronización entre López-Dóriga y autoridades bien puede resaltar que el gobierno sigue teniendo comunicadores favoritos, a quienes utilizan para sus fines, ya sea de manera voluntaria o involuntaria. 

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