El rector del Tecnológico de Monterrey que es cómplice (o encubridor) de García Luna

García Luna y Alejandro Poiré
García Luna con el decano del Tecnológico de Monterrey, Poiré

El Tec de Monterrey mucho puede hacer por el México que queremos, pero ¿le ayuda tener entre sus decanos o rectores a encubridores de García Luna?

Nota aclaratoria: el Tecnológico de Monterrey tiene una estructura administrativa muy compleja. En los niveles superiores hay presidentes, rectores y decanos. Como uno de los sinónimos de 'decano' es 'rector', y dado que esta es una palabra más conocida por el público que aquella, la utilizo en el título para que quede clara la alta posición del señor Alejandro Poiré en la institución.

El funcionario electoral

Conocí a Alejandro Poiré en 2005. Él era director de Prerrogativas y Partidos en el Instituto Federal Electoral. Me lo presentó el entonces presidente del IFE, Luis Carlos Ugalde. Yo había buscado a este último para entender las reglas del apoyo monetario de los particulares a los candidatos presidenciales.

Se me había ocurrido la idea de que la gente apoyara a López Obrador con donativos de 30 pesos mediante llamadas a la línea telefónica 01-900-AMLO. Sabía que los candidatos Felipe Calderón, del PAN, y Roberto Madrazo, del PRI, solicitaban a los empresarios aportaciones millonarias en dólares y busqué opciones de financiamiento popular. Alejandro Rojas había trabajado un plan parecido; yo simple y sencillamente lo aterricé.

Sabotaje

Fueron muchísimos los obstáculos que el IFE puso al proyecto. El señor Poiré, de plano, saboteó la que en mi opinión era una excelente idea para democratizar las donaciones electorales en dinero. La entrega de 30 pesos por simpatizante de un candidato no compromete a nadie. En cambio, cuando un empresario da millones de dólares, lo hace para comprar al futuro gobernante.

A pesar de que no veía la menor intención en el IFE de aceptar el proyecto en la única forma en que podía ser operativamente eficiente —que llamara cualquier persona desde cualquier teléfono, y ya—, hablé con directivos de Telmex para contratar el servicio.

Slim con el teléfono bloqueado por el IFE

Supongo que alguien de esa empresa consultó al IFE porque recibió una llamada del propietario de la telefónica, Carlos Slim. Me invitó a reunirnos, lo hice y me dio la noticia: “Nosotros técnicamente estamos listos, pero el Instituto Federal Electoral no quiere que la gente llame de cualquier teléfono”.

Sí se llevó a la práctica aquello del 01-900-AMLO y más o menos funcionó, pero el 90% de los teléfonos no podían hacer la llamada. Es decir, cientos de miles —hasta millones— de mexicanos no pudieron aportar 30 pesos por cabeza para apoyar a un candidato. Desde luego, Felipe Calderón —supongo que Roberto Madrazo también— recibían millones de dólares en aportaciones ilegales.

García Luna

Siempre pensé que una de las razones que hicieron de Genaro García Luna todo un intocable en el sexenio de Calderón fue que el súper policía juntó entre sus amigos algún dinerito —más bien, algún dinerote— para financiar al PAN en las elecciones de 2006. Hoy sabemos quiénes eran los amigos de García Luna: El Chapo y otros líderes del crimen organizado.

Las acusaciones que hoy tienen a García Luna en la cárcel no son nuevas: antes de que las hicieran los fiscales o investigadores de Estados Unidos, se dieron a conocer en México trabajos periodísticos, sobre todo de Anabel Hernández, que documentaban las fechorías del funcionario consentido de Calderón, e inclusive algunos delincuentes, como La Barbie, lo acusaron de haber recibido dinero del narco.

La Barbie y el rector del Tec

En noviembre de 2012, al finalizar su periodo como secretario de Gobernación de Felipe Calderón, don Alejandro Poiré se sintió obligado a defender la honorabilidad de García Luna frente a los señalamientos de La Barbie.

Poiré llamó a García Luna “constructor de instituciones que siempre ha estado al servicio de todos los mexicanos”.

En la actualidad, Alejandro Poiré, es “decano” de la Escuela de Ciencias Sociales y Gobierno del Tecnológico de Monterrey.

Ya había sido señalado en un reportaje de la revista Proceso como el coordinador de un serie de cursos, a realizarse en esa escuela patrocinados por la Coparmex , dirigidos a preparar cuadros de derecha para presentarlos en las elecciones intermedias de 2021.

Un México posible

Eso ya era suficientemente negativo para la imagen del Tecnológico de Monterrey, pero sus autoridades decidieron no hacer nada.

Hoy que es público el apoyo dado por Alejandro Poiré a Genaro García Luna, ¿seguirán sin reaccionar los señores José Antonio Fernández, presidente del consejo del Tec, y Salvador Alva, presidente ejecutivo de la institución?

Hace un año Fernández y Alva publicaron en Reforma un artículo que es un manifiesto ideológico: “Un México posible”, en el que, en resumidas cuentas, hablaban de un libro redactado por ambos, Un México Posible: Una visión disruptiva para transformar a México.

¿En serio piensan que teniendo a rectores de la —muy baja— estatura moral de Poiré contribuirá el Tecnológico de Monterrey a transformar positivamente a México?

Digo que Poiré tiene el estatus de un rector porque no queda claro, en el complejo organigrama del Tec, en qué nivel se ubica un decano.

Los romanos

En la Roma antigua los decanos mandaban en el ejército a 10 soldados. Seguramente Poiré tuvo en el IFE, en 2005, a 10 operadores para bloquear todo lo que proponía el equipo de campaña de López Obrador que se preparaba para buscar la presidencia de México.

El decano Poiré participó activamente en el fraude de 2006. ¿Para eso, para apoyar durante seis años al Chapo Guzmán —declarando además una absurda guerra al narco que enlutó a México—, para enriquecerse en complicidad con el crimen organizado fue que diseñaron y ejecutaron el fraude electoral?

Hoy vemos que otro México sí es posible: el que castigue a los verdaderos jefes de la mafia, como García Luna —tendrá que dar los nombres de todos sus cómplices en el gobierno y en los sectores empresarial y periodístico—, el México nuevo que con honradez busque y alcance la pacificación, una nación distinta, más sana, más apegada a la ética, que rechace los negocios ilícitos.

El Tecnológico de Monterrey es mucho lo que puede hacer en la construcción del México que queremos, pero ¿en serio lo va a lograr teniendo entre sus decanos o rectores a cómplices, al menos encubridores, de mafiosos de la talla de García Luna?

0
comentarios
Ver comentarios