El Sr @phiriart ha pasado de director, a un simple fanático

Hasta hace unas horas he buscado hilar las ideas en la congruencia de una crítica hacia el director del diario La Razón, pues es absurdo e incomprensible como una persona con un nivel académico y en una posición directiva, vierta comentarios con un tufo lleno de fanatismo en sus columnas.

Se puede entender que en tiempos de elección el grueso de la sociedad se polarice y se matice, pero de ahí, a llevarla a las columnas y a los medios de comunicación, sólo se puede entender por dos factores: de plano don Pablo Hiriart vislumbra un jugoso negocio con el arribo del PRI a los Pinos, o realmente sus fobias lo llevan hacia el extremo del fanatismo periodístico.

Resulta poco entendible que un personaje de su talla, vierta las mismas mentiras y torpezas que se repitieron una y otra vez en la campaña de guerra sucia emprendida por las corrientes de derecha durante el 2006. Pero ahora por el episodio que su gallo sufrió en una prestigiosa universidad privada, se atreve a decir que todo fue orquestado por los movimientos de izquierda. Además, señala que dicho suceso es la punta de lanza –algo como las trompetas de guerra-  para una serie de ataques en cada lugar que se presente Enrique Peña Nieto.

Atroz y estúpido seguir tomando como referente una expresión de libertad estudiantil para comenzar –los jilgueros del régimen- con sus ya tan conocidos escritos de sabio análisis político predictivo.

Grotesco –por decirlo menos- que Pablo Hiriart diga que Obrador boicoteo durante 6 años el gobierno panista; ¡carajo!, cuando en países como Inglaterra han existido gobiernos paralelos al régimen de facto, y peor aún, con lo anterior, nos hace suponer que AMLO tuvo la fuerza para influir en el entonces súper secretario de Haciendo Agustín Carstens para que implantara sus políticas económicas sin resultado alguno, sino todo lo contrario, fueron las mismas recetas del Consenso de Washington muy bien aprendidas por los tecnócratas mexicanos.

No sólo eso, nos presume que contaba a sus colaboradores –ingenuos- que López Obrador iba a desestabilizar al país en la post elección, y que a los incrédulos de sus colegas, les confirmó su predicción profética. Y cómo no iba a tener una visión de Nostradamus, si en los círculos del poder ya estaba orquestada toda una maquinaria para cerrar el paso a la izquierda extrema a la  que ellos le llaman, la cual, no opinan lo mismo de la corriente chuchista y ebrardista.

Se les olvida con frecuencia que la elección del 2006 estuvo marcada por las corrientes extremas de derecha con la ayuda de los publifacistas Antonio Solá y Dick Morris, y con la anuencia y el apoyo de la élite empresarial –¿ya olvido que el CCE también participó?-, la iglesia católica, universidades privadas, medios de comunicación –Televisa y TVazteca-, medios impresos como diario Milenio. Lo anterior, es profesar una amnesia para insultar la inteligencia colectiva y ahondar en la división y encono de la sociedad.

Es tanto el miedo que los ofusca a todos aquellos que se volcaban en anunciar que Obrador no iba a pasar del rincón de las encuestas, ufanándose además, que Quadri en una de esas y lo rebasaba. ¿Entonces porqué tanto odio?, si el pinche peje va en tercer lugar.

El Apunte

Divide y vencerás, ¿de nueva cuenta quieren dividir y polarizar para robar la elección?.

 

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