EPN = PRI = EPN

Me parece realmente sorprendente la defensa que han hecho algunos periodistas de la torpe respuesta que dio al PRI al suceso de su candidato en la UIA. Presidente y vocero del PRI habían dicho el mismo viernes, que se trataba de grupos infiltrados, ajenos a la universidad, entrenados por alguna fuerza obscura para sabotear la participación de Peña Nieto. Ya en el colmo decían, que por supuesto que no eran estudiantes, porque no tenían la facha de los de la Ibero.

Pues resulta, que para ellos Peña Nieto debe formar parte de algún otro partido, o bien que las decisiones de la campaña no pasan a través de él. Califican la respuesta del “PRI” como torpe, autoritaria y retrógada, pero la de Peña Nieto en su nuevo spot, magnífica, todo un estadista que dice gobernará para todos. Si hay un candidato que ha tomado el más férreo control sobre su partido, este es EPN y su equipo de campaña. Ahora resulta que quien palomeó personalmente listas de diputados, senadores e incluso candidatos a gubernaturas, y armó y rearmó la estructura del CEN del PRI a su conveniencia, es diferente a las acciones que toma el PRI.

EPN es el PRI y el PRI es EPN. Son lo mismo.

El político joven que retrata bien en la TV, es ese que su tutor político es Arturo Montiel. Aquel que el mismo Peña Nieto protegió como Gobernador del Estado de México, ante las múltiples acusaciones de corrupción y enriquecimiento ilícito.

Es el partido de las deudas impagables. No tan solo el de los 70’s y 80’s que nos sumieron en las peores crisis de la historia, es el de los Moreiras que dejaron a Coahuila en la más escandalosa deuda estatal. Los que falsificaron documentación por miles de millones de pesos. Es el de Humberto Moreira que apenas hace menos de 4 meses dirigía al PRI y ahora nadie sabe donde está.

Es el de políticos tan democráticos como Ulises Ruiz y Mario Marín.

El de valientes gobernadores como Rodrigo Medina quien hundió Nuevo León en una crisis de seguridad de la que no se le ve salida.

El de los eficaces Fidel Herrera y Eugenio Hernández quien por complicidad o negligencia entregaron sus estados a la delincuencia.

El de los inmaculados relevos generacionales como Javier Duarte, que lo mismo pierde 25 millones de pesos en efectivo, encarcela tuiteros, que pierde el control de su estado.

El que detiene reformas que ellos mismos plantean por absurdos cálculos políticos.

El que no ve ni oye a la oposición cuando era gobierno.

No, no se trata solo de recordar al PRI de hace 20 o 30 años, que nada dice a los jóvenes. El nuevo PRI, es el PRI de siempre, el partido que cambió para no cambiar, que se puso nueva piel para ser exactamente el mismo. Ese es el PRI de Enrique Peña Nieto.

¿Con quién gobernaría EPN? ¿a alguien le queda duda?

0
comentarios
Ver comentarios