Crónicas de (Inter) Campaña: El juego de las encuestas

¿En qué momento se desviaron de su propósito original las encuestas electorales?

Previo a las elecciones presidenciales de 2000, el aún partido en el poder manejó diversas encuestas en los medios masivos en donde auguraba el triunfo de Labastida Ochoa. Algunos ejercicios no publicados indicaron a Fox como puntero, pero la confirmación eventualmente se dio hasta aquél 2 de julio.

 

Ya para la elección de 2006, comenzaron a aparecer encuestadoras ligadas ya a intereses económicos y políticos, pero aún sin influir en la opinión pública en general. En su momento, GEA/ISA fue la primera casa encuestadora que dio a Calderón una ventaja en la presidencial. Si bien aquella elección se cerró en preferencia electoral por muchas cuestiones que ya conocemos, el juego de las encuestas no fue determinante para el resultado.

 

No es noticia que los gobiernos en turno (a todos los niveles y de todos los colores), se asocian, presionan y mueven a su favor argumentos a la opinión pública mediante diversos medios de comunicación. Televisa y Milenio son el más claro ejemplo al servicio del poder. Y son precisamente estos medios que han empleado a Consulta Mitofsky y a GCE como aliados en sus propósitos.

 

Cuando ciertos medios y por ende sus encuestadoras, publican estudios como la eventual victoria de Cocoa Calderón en Michoacán y esto no sucede o por ejemplo que Cordero no superaba los 20 puntos de preferencia en la interna del PAN y al final se lleva casi el 40%, o más aún que el PRI arrasaría en las elecciones intermedias pero pierde Puebla y Sinaloa… ¿Entonces dónde diablos quedó la foto del momento que quiere enseñar una encuesta?

 

La respuesta es muy clara. Los intereses han inundado a los encuestadores. Han dejado de ser, en su mayoría, una fuente fidedigna de información. Son juez y parte. Califican y descalifican al mismo tiempo.

 

Habiendo estudiado Mercadotecnia, por ende Investigación de Mercados y conociendo lo que la Estadística nos delinea para aplicar este tipo de estudios, me es muy claro (así como para cualquier experto en el tema) que en esta materia donde juegan las probabilidades, la pulcra aplicación de la misma es inalterable. Vamos, son Matemáticas. Y es precisamente por eso, que si movemos algunas variables, sabemos el resultado. Es decir, si cambiamos el giro de la pregunta, si aplicamos una muestra no representativa, si inferimos a una respuesta, si nos separamos del rigor científico, entonces dará el resultado que queramos. Lo único es que, ese estudio ya no es válido y es sólo un ejercicio de querer decir lo que algunos oídos quieren escuchar.

La ahora famosa encuesta de Mercaei que beneficia a Josefina en las preferencias fue anunciada primero por el PAN y luego por Calderón, ahora GCE cuyo socio es un político conocido se va de Milenio y el medio anuncia a GEA/ISA cuya tutela la tiene gente que estuvo en el CISEN. Así o más claro? Conflicto de intereses tras conflicto de intereses.

¿Qué nos queda? Revisar el quién y lo que se está publicando para darle su debida dimensión. Voltear a revisar quién está detrás de cada medio y de cada casa encuestadora. Checar vamos, el interés de por medio.

Pero si eso es mucho pedir, simplemente preguntemos a nuestros cercanos por quién van a votar y les aseguro, que ese ejercicio, si bien no es técnicamente válido, sí será más cercano a la realidad de lo que los principales medios de comunicación nos están diciendo. Hagan la prueba.

0
comentarios
Ver comentarios