¿Dónde quedaron las elecciones del dos mil doce?

El verdadero poder del voto reside en el TRIFE, no en el pueblo

Todo parece indicar que las elecciones acaban y terminan en los tribunales. El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), se adjudica y se apropia del poder de los ciudadanos al momento de dar el fallo a favor de un candidato a sus intereses.

Queda claro que el derecho al voto y elegir a los representantes diputados, senadores y ejecutivos, solo es una farsa y  fraude público donde millones de pesos son derramados para que luego un tribunal decida quien gobernará o tendrá el puesto de presidente de la nación, mejor sería que presentara un examen público, como los que hacen los maestros para adquirir una plaza.

El tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, está conformado por una élite de clase social que juzga a sus propios intereses, pues, la democracia quedó atrás mutilada y pervertida por la corrupción de compras, ventas de votos. Por lo que esta institución ya no se rige por la democracia sino por políticas y esta es la trampa de crear instituciones figuras que dice ser “democráticas”.

¿Cuál debe ser la valorización del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación?

No debe concentrarse en sus intereses políticos, es decir, su fallo no es quién debe gobernar (Peña Nieto o AMLO).  Su deber es el Interés Público si se reconsidera una institución democrática. Su deber ser es valorar las pruebas y los delitos que incurrieron el candidato, empresas, partidos políticos, instituciones bancarias, y lavado de dinero, para corromper una elección. Si Calderón llegó y saldrá como el presidente ilegitimo; como pues, será la imagen de Peña Nieto y del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y del IFE, y sus Instituciones ESPURIAS. Las elecciones del pueblo han dejado de ser la democracia para México, ya no cuentan más.

En este siglo XXI, la clase científica e instituciones serán las que determinen las lecciones, en acuerdo a sus intereses, mientras tanto, el fraude y el lavado de millones de pesos en cada sexenio será una farsa, se continuará con esta figura, hasta que exista otra. Los mexicanos “han decidido su voto” vendieron cara su vergüenza, su dolor, su hambruna por quinientos pesos, por un vale, por una despensa… Los políticos decidieron comprarla una jugosa oferta y redituable.

No hay más que decir: “Hasta que la Justicia corra como el agua.” (Martín Luther King)

Twitter: Antena 64.

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