Un día del niño diferente

Uno de los sectores que se ha visto más afectado por la situación que vivimos en México, es el sector infantil. Miles de pequeñines han perdido a sus padres en una guerra que ellos no entienden o en otros casos, han sido víctimas del abandono de sus padres, han sido golpeados por algún miembro de su familia, han sido víctimas de la violencia en sus escuelas o enfrentan todo tipo de retos que para los adultos son irrelevantes, pero que para ellos son profundamente abismales.

 

Es cierto que los días conmemorativos de algo, en muchas ocasiones solo presentan una posibilidad de mostrar afecto o dar un toque de relevancia a algo, solo ese día. Pero aún si este fuera el caso, no hay nadie que merezca más el ser celebrado que los niños.

 

Es por esto estimados lectores, que les invito a que en este día del niño que se encuentra ya a la puerta, celebren a sus hijos, sobrinos, primos, hermanos, etc., háganlo con mucho cariño, pero ojalá pudieran, como yo pretendo, hacer un esfuerzo por regalarle un recuerdo inolvidable a algún niño que necesite recordar lo que es sonreír, sentirse protegido y feliz.

 

Para esto, no se necesita en realidad grandes esfuerzos económicos, y para que pueda ser algo inolvidable, y que además les brinde un acercamiento a la cultura, la UNAM presenta maravillosas opciones este sábado.

 

Entre las actividades que ha organizado la máxima casa de estudios, en la explanada del Centro Cultural Universitario, destaca la participación de dos cantadores de historias y trovadores de anhelos caribeños: Osvaldo Pérez y Daniel Hernández, miembros de la agrupación internacional Teatro de la Palabra de Cuba quienes presentarán el espectáculo tradicional de narración oral “Historias de la cuba de hoy”, en el cual darán vida a cuentos mezclados de sabores, amores y conflictos.

 

En el Museo Universitario del Chopo, Fermín Camacho regalará “Sana, sana, cuentitos para el alma”. El tío Fermín, como se le conoce, recordará a aquellas antiguas y bellas boticas de finales del siglo XIX, y recetará cuentos, humor y buenos recuerdos a los pequeños.

 

En el CCU Tlatelolco, Carlos Corres construirá fantasías con sus “Historias del cuentavejero” que, con un pregón anuncia la llegada del señor de los cuentos, que regala historias en cualquier plaza.

 

Que este 30 de abril sea inmensamente feliz para todos los niños,  sobre todo para quienes más lo necesitan. En un país que está viviendo tantas tragedias nacionales, hagamos que para ellos este día sea diferente y, por qué no, el primero de muchos días diferentes.

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