Claroscuro. El monopolio de la violencia

Olga Sánchez Cordero
Olga Sánchez CorderoGraciela López / Cuartoscuro

¿Dónde quedó la sapiencia y autoridad de la venerable dama que habla por 130 millones de mexicanos?

LO CLARO. “Te presto mis zapatos” ¡Vaya mensaje y estrategia para crear conciencia!

La Universidad Autónoma de Tamaulipas, desde hace ya varios años, trabaja hacia el interior de sus educandos formando criterios que los alumnos adquieren al sensibilizar su atención respecto de las limitaciones que padecen aquellos que por nacimiento o por enfermedad, sufren de una discapacidad.

Colocándose una venda que les limite la facultad visual, una tablilla que les impida movimientos naturales en las extremidades, los alumnos –inclusive en silla de ruedas- experimentaron la dureza de la adaptabilidad a esa forma de vida.

Una verdadera cultura de atención a los que no pueden ver, a quienes no tendrían las mismas facilidades físicas que la gran mayoría. Que a través de este tipo de enseñanzas permiten que la integración de este vulnerable sector poblacional, sea de la mejor manera.

LO OSCURO. Recientemente, un amigo de fina pluma señalaba que era tiempo de decir ¡basta! a tanta crítica imperante hacia los gobernantes, que no sólo polarizan a la sociedad confundida; la realidad es que no orientan, no forman, no plantean, no conducen a nada. Criticar por criticar y elevar la voz es la propuesta de ambos bandos.

Pero es necesario, por prudente entendimiento del ser ciudadano de un país que contiene los tres elementos que le hacen ser un país libre: territorio, gobierno y población, hacer señalamientos donde éstos caben.

Apoyado en tales preceptos es importante remarcar la imperativa acción de tener el control de la gobernabilidad en la cabal dimensión de la palabra.

Expliquémonos. Aun más allá de las viles expresiones de la bajeza con que un grupúsculo de personas maltratan a la figura de la milicia mexicana en un video difundido en medios. Con deshonra y amparados en la impotencia de los castrenses de ser impedidos por la misma ley para contener en igual y mayor medida los agravios al único medio de defensa que nos ampara de quienes tuercen la ley de manera violenta. Vamos más allá.

Olga Sánchez Cordero, por su calidad de manejo de la política interior al encargo de la Secretaría de Gobernación, bandea los huracanados vientos de la administración desde su comienzo a finales de 2018.

La ex ministra de la suprema corte de justicia y senadora con licencia, lleva a cabo desafortunadas declaraciones que una y otra vez mueven al desconcierto público nacional.

Hoy, con la autoritaria propuesta al Congreso de la Unión, al ser filtrada la conversación con el diputado morenista Mario Delgado respecto de que el presidente de la nación “no estaba contento con el actuar de la Cámara baja”. Una clara intromisión de poderes, puesta al descubierto –aunque todos lo sabemos, se cuida las formas-.

Aquí la gravedad de otra declaración, que no encuentra satisfactoria respuesta hacia el pueblo mexicano. (Sic) ‘la federación mantiene diálogos con grupos ‘violentos’ (esto es inserción de este autor, pues aún no se especifica por la secretaria si sólo se refería a autodefensas o a delincuencia organizada) para que depongan las armas y se incorporen a la pacificación del país’. Fin de la cita.

Hace cien años, el sociólogo alemán Max Weber, señalaba que el Estado –entiéndase como el que ejerce la autoridad sobre el territorio- era el único elemento dispuesto para ejercer la política como vocación y el monopolio de la violencia como único en derecho para controlar el acceso a la violencia física dentro del territorio.

Le legitima al estado, las leyes que de la misma emanan.

Entonces el insinuar dentro del estado de derecho que rige a este país, que la autoridad se dispone a negociar con los violentos a la deposición de las armas, queda fuera de la práctica de ese derecho monopólico y le concede voz a un minúsculo grupo por encima de la potestad de toda una nación.

¿Dónde quedó la sapiencia y autoridad de la venerable dama que habla por 130 millones de mexicanos? ¿Bajo qué doctrinas puede dar amnistía y negociar con quienes empuñan las armas? Sólo al estado, el pueblo le ha otorgado el legítimo derecho de emplear la fuerza en cualquier de sus manifestaciones. Negociarse es reconocer un gobierno alterno.

Muy peligroso el lenguaje que emplea y que le obliga a retractarse.

COLOFÓN: Si acaso hubiera amnistía del SAT y de la administración pública local a los que se retrasan poquito en los pagos de impuestos… bueno, eso ya sería otro cantar.

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@deandaalejandro

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