No corras. No huyas. Apaga la luz

Ha habido un cierto rechazo y desdén por parte de la ciencia hacia eso que llamamos sentido común, así como también ha existido una atención inconmensurable hacia él. Es decir, ambas posturas coexisten, y se discute actualmente qué es el sentido común. ¿Son creencias fundadas? ¿Se puede considerar como conocimiento? ¿Cuál es el límite entre conocimiento científico y sentido común? La discusión epistemológica parece no tener fin, y después de todo -mi sentido común me lo dice -no tendría por qué terminar mientras ambas posturas coexistan. Para ser más claro: hay quienes afirman que el sentido común son sólo creencias, y otros, quienes sostienen que se trata de conocimiento.

 

Lo cierto es que cada uno de nosotros funciona, opera y puede vivir felizmente gracias al sentido común. Ese misterioso cuerpo de experiencias previas que guían y orientan la acción de los individuos. La misma palabra hace referencia a un sentido compartido por un grupo o un colectivo. Este sentido (común) es aprendido mediante la experiencia y la interacción con otros seres humanos. Lo cual nos lleva a preguntarnos si el sentido común es compartido por cualquier grupo o colectivo, en cualquier lugar o en cualquier momento.

 

No obstante, las personas conocemos tan bien el sentido común -ese sentido compartido- que hasta incluso nos damos el lujo de violentarlo y violarlo en nuestra imaginación.

 

Pondré un ejemplo. El caso de algunas películas de terror. Este mismo ejemplo podría aplicarse al caso de otras adaptaciones cinematográficas, literatura, obras teatrales, telenovelas, etc.

 

Pienso que para algunas acciones del individuo, el sentido común es básicamente instinto puro. Así, ante situaciones de peligro, lo más común, es que el sujeto se retire y se ponga a salvo a la brevedad. Sin embargo, cuántas veces hemos visto películas de terror en las que, una vez identificados con el protagonista, le deseamos lo mejor y le decimos: No entres ahí. Huye. ¿Por qué no enciendes la luz de esa habitación? ¿Por qué vas sin ningún acompañante y a esas altas horas de la noche? ¿Por qué no pides ayuda y quieres resolverlo todo tú solo?

 

Por más que nos esforcemos telequinéticamente, nuestro protagonista terminará ignorándonos y realizará justamente las acciones que nosotros hubiésemos evitado llevar a cabo en el caso de estar en la misma situación que él.

 

Efectivamente, lo que le da sabor, esa chispa, esa vida al argumento de algunas películas de terror, es la violación del sentido común. Difícilmente el argumento podría volverse interesante si todos los personajes actuasen conforme al sentido común. Y no obstante, justamente esas películas son las que más me gustan: aquellas que se esfuerzan por mostrar personajes que actuarían conforme al sentido común. 

0
comentarios
Ver comentarios