September 15, 2019 02:08


Kate del Castillo y la apología del delito

Kate y El Chapo
Burlarse de las víctimas haciéndose la víctimaImagen tomada de internet
- ¿Qué es un cínico?
- Un hombre que sabe el precio de todas las cosas e ignora aún el valor de una sola.
Oscar Wilde

Oportunista desvergonzada

La actriz Kate del Castillo reclama al Estado mexicano la friolera de 60 millones de pesos en una demanda por responsabilidad patrimonial. Quiere demostrar que las indagatorias que se cursaron contra ella fueron una persecución política en el sexenio pasado, la cual afectó su salud y su reputación.

El colmo es que un juez federal haya ordenado admitir las pruebas que la actriz presentó contra la Fiscalía General de la República (antes PGR) por “dañar su honor al investigarla por presuntos vínculos con Joaquín El Chapo Guzmán”.

Se le debería recordar que nadie le obligó a reunirse con él en esa ocasión (no se descartan otras), como tampoco acudir con el actor Sean Penn. Menos aún dejar entrever que tal vez El Chapo participaba en su marca de tequila “Honor del Castillo” o en el rodaje de una película sobre la vida del capo. Esos rumores los permitió y consintió la actriz; entre otras razones por las cuales la PGR investigó si había recibido recursos del delincuente en cuestión.

Tres millones de dólares reclama por una reunión que ella sostuvo de forma libre y voluntaria en el 2015 y cuya investigación fue archivada de manera definitiva en noviembre del 2017 por la propia Procuraduría General de la República.

Ciertamente las cifras no cuadran cuando, en las revistas de la farándula como Celebrity Net Worth, ella misma ha aceptado tener una fortuna de 10 millones de dólares por “toda una vida de arduo trabajo.”

 

Desprecia a las víctimas, haciéndose la víctima

La violencia propiciada por el combate al narcotráfico (y sin combatirlo también) y las víctimas generadas por el mismo alcanzan los miles. Adictos, enfermos, desaparecidos, mujeres, niños, migrantes y los asesinados en una guerra sin cuartel, todas cuyas causas dice la actriz “defender” solo por que eso le reditúa. Para ellos no existe un “usted perdone” o una compensación de carácter económico. Son las verdaderas víctimas y las únicas que podrían exigir al Estado mexicano —a expensas de los narcotraficantes, claro está— una compensación por su infinito dolor.

Del Castillo es considerada una magnífica actriz, pero eso no le da derecho a interpretar un papel de víctima cuando hay víctimas reales que se pueden contar por miles. ¿Cómo osa a pedir dinero que mejor sería para quienes han vivido el dolor de una pérdida, de una adicción en carne propia? Aunque no lo logre, la pérdida de tiempo que representará para el Estado el prepararse para enfrentar su demanda será en detrimento de la investigación y trabajo que se debería realizar en contra de delincuentes. Pero la actriz tiene otras prioridades…

Cinismo compartido

Una cosa es que el gobierno quiera ahora censurar o limitar las series que hacen la apología del narco, y otra muy distinta es el cinismo y desvergüenza de esta mujer que lucra con eso y ahora grita que la PGR dañó su reputación.

El presidente pudo solidarizarse con el dolor de la madre de El Chapo, ayudándole a conseguir una visa para irle a visitar. Pidió en su informe a las fuerzas armadas ya no caer en más violaciones, pero olvidó mencionar el sinnúmero de las continuas violaciones a los derechos humanos perpetradas por el narco contra el pueblo mexicano (y sí, hasta contra el mismo Ejército que también es pueblo). Hemos visto humillados y zaheridos a los militares porque no pueden enfrentar a delincuentes, cuando esa es su obligación. Ni defenderse porque podrían “lastimar a las personas”. ¿No es acaso su misión velar por la seguridad de los mexicanos? ¿Por qué cínicamente se culpa a las fuerzas armadas de las contadas violaciones a los derechos humanos y no a quienes viven de violentar todos los derechos, todo el tiempo, en todo lugar y contra toda persona?

Hay muchos individuos —autoridades incluidas— que llevan las series apologistas del narco a la vida real y se están confundiendo seriamente al hacerlo. Y no faltan actores y empresarios que se alimentan de esa confusión. Solo se puede decir que la demanda de Kate del Castillo es una “actuación” más para socavar las fuerzas del orden. Y ella feliz.

¡Cínicos desvergonzados! Otorgar amnistía y perdón a los narcos y encima ponerse del lado de esta mujer que ha lucrado con eso. Solo falta escuchar que los líderes del narco son víctimas por el solo hecho de serlo....

El colmo de los absurdos

Mientras observamos las series que ensalzan la delincuencia, la trama desarrollada por Del Castillo en la vida real es la apoteosis del cinismo. ¡¿Entrevistarse con El Chapo y no denunciarlo?! No puede alegar que fue en calidad de periodista como para proteger su fuente. Ahora busca beneficiarse por esa reunión a costa del gobierno, del pueblo ingenuo e ignorante y de nuestros impuestos.

Vale preguntar. ¿Qué hubiera pasado que cualquier civil buscase al Chapo, presumiera sus fotos con él, dejara entrever ciertos apoyos (ciertos o no) y después culpara al gobierno de su reunión, diciendo que es difamado por la PGR al indagar más sobre ello? Es absurda su demanda y peor el absurdo del juez que la admitió. Es cínico el juez y ella doblemente cínica por ordinaria y oportunista. ¿Exigir dinero emanado de nuestros impuestos por realizar algo que Del Castillo quiso hacer y sabía que no era lo correcto?

El narco es pueblo y ¿los demás?

Andrés Manuel dijo que el narco es pueblo y que se le trataría bien. Y ¿el resto de la población que no es narco? ¿Las víctimas del mismo?, ¿qué les dice a todos ellos, a todos nosotros?

En materia de apego a la legalidad hemos perdido el rumbo como país y la falsa moralina defiende lo indefendible. Aplaudir al crimen y condenar a las fuerzas del orden y de la justicia que velan por el país es indignante. Estas últimas son el verdadero pueblo bueno a quienes se les debería ofrecer mejores oportunidades, y no hacer de sus contados yerros motivo para desestimar toda su actuación.

En lugar de ello, el gobierno busca proteger criminales, dar visas a las madres de los mismos y compensar a quienes les buscan para sacar provecho. ¡Háganos el mentado favor! Indignante además de ridículo.

El pueblo, todos quienes han padecido la violencia en el país, son quienes merecen el cuidado del gobierno. Quienes claman justicia y un cese a la impunidad de los criminales. El pueblo exige que no suelten delincuentes, ni recompensen artistas. Es momento de repensar el concepto de “pueblo bueno” y definitivamente no incluir en este a los cínicos y criminales que por desgracia forman parte de nuestra sociedad.

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