jueves 20 de junio de 2019 | 07:25
Columnas

El otro lado del TAV… ¿Qué pasa en Querétaro?

@memocalzada mar 30 dic 2014 07:34

 

Durante los últimos meses, todo lo referente al Tren de Alta Velocidad México-Querétaro que ha llegado a la prensa nacional, tiene que ver con el "extremo" de la capital del país: Los Pinos. El escándalo mediático, la cancelación de la licitación, la Casa Blanca de Angélica Rivera; todo tiene que ver con el extremo burocrático de lo que será el polémico, problemático y dudoso tren. 

Sin embargo, desde el extremo de Querétaro, el extremo local, provinciano; las cosas no pintan mucho mejor. Mientras que a nivel nacional se da por hecho que el proyecto de la estación del tren en Querétaro ya es definitivo, por casi un año vecinos han manifestado inconformidad en su localización, lo que le ha dado a las autoridades un serio dolor de cabeza. 

La estación del tren se planea construir en el Boulevard Bernardo Quintana, una de las vialidades más problemáticas de la ciudad, que se encuentra muy cerca del centro de la ciudad. Por ende, los habitantes de las colonias aledañas, llevan varios meses manifestando su inconformidad a través de distintos medios. 

En una ocasión me reuní con Paty, vecina de la colonia Álamos II. Cuando amablemente me invitó a pasar, me expuso las principales razones por las que ella y vecinos de colonias como Calesa, Hércules, el Pedregal de Querétaro y Balcones del Acueducto se oponen a que la estación se construya ahí. 

Primero que nada, afirman que la estación colapsará completamente las vialidades de la ciudad. Ya he mencionado que la autopista donde planean construirla es una de las más transitadas y donde más se congestiona, por lo que los vecinos consideran que la construcción en ese lugar, colapsará completamente uno de los puntos estratégicos en la ciudad, y, por ende, afectará seriamente la entrada a sus viviendas -y por consiguiente su calidad de vida. 

El segundo aspecto tiene que ver con la seguridad. Se espera que un importante número de personas ingrese diariamente a la capital del estado, y que los mismos habitantes de Querétaro se trasladen a esa zona para irse a la Ciudad de México. Tanta afluencia de gente en una zona que hasta el momento es meramente habitacional, haría susceptible que incrementen delitos, en especial patrimoniales (vandalismo, 'cristalazos', robos). Ante esto, las autoridades han prometido un sistema de vigilancia eficaz -por supuesto, hay que esperar a ver si cumplen con su decir. 

El tercer argumento que me expuso Paty tiene que ver con la llegada de comercios a una zona donde el uso de suelo es exclusivamente habitacional. Es común la llegada de OXXO's, tiendas de autoservicio y plazas comerciales a los lugares donde hay una grande afluencia de gente. Ante esto, los ciudadanos temen verse desplazados por la llegada de residentes de esta índole. La respuesta del gobierno ha sido una promesa de que ningún habitante va a ser desplazado. 

Desde que los vecinos comenzaron a externar sus preocupaciones, la cercanía de las autoridades -en especial del gobernador, José Calzada, y del presidente municipal, Roberto Loyola- ha dejado mucho qué desear. Mientras que regidores como José Luis Aguilera, legisladores federales como Marcos Aguilar y diputados locales como Alejandro Cano se han acercado con los habitantes, la gran mayoría de las respuestas de los que deberían, por definición, tener esa cercanía (llámese el gobierno) han sido declaraciones ante la prensa en donde simplemente piden confianza. 

"¿Cómo vamos a confiar si no nos exponen el proyecto con pies y manos?", me dice Paty, consternada. 

Después de algunas manifestaciones pacíficas, el grupo de vecinos logró concretar una reunión con el gobernador, José Calzada en Julio de este año. Paty me dice que dicha reunión no tuvo un final feliz, ya que simplemente se quedó en que habría más reuniones en el futuro -mismas que no ha habido. 

Esto nos habla de que el gobierno federal no ha dado explicaciones ni a sus aliados en el estado. No me sorprendería que ni Calzada ni Loyola conozcan a fondo el proyecto del Tren. Incluso, el segundo ha externado no haber sido informado de diferentes cuestiones que tienen que ver con el magno proyecto. Queda muy claro que el tema es federal. 

¿La Secretaría de Comunicaciones y Transportes no informa, ni a sus propios aliados, lo que pasa con el ambicioso plan del TAV? 

Desde entonces, los vecinos -y ciudadanos que simpatizan con que la estación del tren no se construya en esa zona- han seguido expandiendo su causa. A través de las redes sociales han llenado el Facebook queretano con grupos de oposición a la estación del Tren, y en las calles de la ciudad, cada vez más coches circulan con una estampa que reza lo que se ha convertido en su principal consigna: "No a una estación de Tren que colapse la ciudad". 

Hasta ahora, el único plano nacional al que ha llegado esta problemática, fue cuando el diputado Marcos Aguilar lo expuso ante sus compañeros en San Lázaro, sin embargo no se llegó a una conclusión concreta. 

 

Escríbeme, @memocalzada