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Columnas

Testigo Fiel. Las inundaciones, la otra amenaza para Tabasco

Jesús Torres @Jesus_ManuelT vie 6 sep 2013 12:57

El desbordamiento del río Usumacinta, que afecta a 5 municipios del estado y la alerta temprana por las lluvias en Chiapas para este mes de septiembre volvió a despertar la preocupación por los hechos ocurridos en el 2007.

Las lluvias pronosticadas para este mes en el estado de Chiapas, acrecentaron la amenaza de una nueva inundación para Tabasco después del desastre natural ocurrido a finales de octubre del año 2007.

Un informe de Protección Civil del gobierno chiapaneco circuló como reguero de pólvora en las redes sociales, lo que preocupó a más de uno debido a que, según el organismo, el mes de septiembre es el más lluvioso del año para Chiapas, con un promedio de 344 milímetros de precipitación media mensual.

Sólo basta recordar que en el 2007 un frente frío y la presencia de la tormenta tropical Noel en el Mar Caribe en aquellos momentos, provocaron lluvias entre los 150 y 250 milímetros en la cuenca del Grijalva, en el norte de Chiapas, donde se localizan precisamente las presas La Angostura, Chicoasén, Malpaso y Peñitas.

Aunque a la fecha no hay registros de próximas tormentas para Chiapas, Protección Civil no descarta la llegada de otro fenómeno hidrometeorológico.

Sin embargo, un canal de baja presión que se extiende desde el sur del Golfo de México hasta el Istmo de Tehuantepec, ya provoca lluvias localmente intensas que van de 70 a 150 milímetros en Chiapas, Veracruz y Tabasco.

Además, la Onda tropical número 17 que está localizada frente a las costas de Quintana Roo, se desplaza rápidamente hacia la Península de Yucatán con lluvias de 50 a 70 milímetros en los próximos días.

Los tabasqueños saben que la amenaza de una nueva inundación sigue latente, a pesar de que  autoridades de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y del gobierno local sostengan que todo se encuentra bajo control y que no hay riesgos para que el estado "se vaya al agua".

Actualmente los municipios de Balancán, Tenosique, Emiliano Zapata, Jonuta y Centla se encuentran amenazados por el desbordamiento del río Usumacinta, que ya se encuentra a poco más de medio metro arriba de su nivel máximo.

Aunque aún no afecta a las poblaciones asentadas cerca de sus márgenes, la Conagua alertó al sector ganadero de la región a tomar precauciones, debido a que en las próximas horas el agua empezará a inundar zonas de pastizales situadas en terrenos bajos de los cinco municipios que irriga el afluente.

El riesgo de una nueva inundación siempre será inminente, derivado de los fenómenos meteorológicos que se presentan en esta época del año.

O como bien alerta un estudio de la UNAM, que reveló que las costas del Golfo de México serían especialmente sensibles ante los efectos del cambio climático con un aumento de 2 °C en la temperatura global del planeta.

En ese sentido se necesita poner especial atención en el Complejo deltáico Grijalva-Usumacinta-Mezcalapa.

Con lo vivido en 2007, a las actuales autoridades del gobierno estatal les compete establecer sistemas de alerta temprana, evaluación de riesgos, planes de desalojo, educación a la población vulnerable y planeación del uso de tierra, cosa que hasta hoy no se ha hecho.

Por lo menos así lo evidenció el responsable de la Secretaría de Ordenamiento Territorial y Obras Públicas del gobierno de Tabasco, Manuel Ordoñez, quien lejos de pensar en un plan de prevención antes de que otra cosa ocurra, mejor pidió a los tabasqueños no alarmarse toda vez que no existen riesgos por posibles inundaciones además de asegurar que las presas del Alto Grijalva se encuentran funcionando en óptimas condiciones.

Basta recordar que la omisión de los gobiernos en lo que respecta a la prevención de desastres naturales en las zonas más afectadas por tormentas tropicales puede provocar que la tragedia tenga un alto costo, según un estudio realizado por Sálvano Briceño, director de la iniciativa de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

De igual forma tiene que haber un monitoreo constante a las presas del Alto Grijalva, pues en el 2007 se dijo que éstas fueron una de las principales causantes de las inundaciones al retener más agua por más tiempo de lo debido con el fin de reducir la producción de las hidroeléctricas para favorecer a los inversionistas privados.

@Jesus_ManuelT