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Columnas

Un cambio de paradigma en política de drogas

H. E. Cavazos Arózqueta @HECavazosA mié 10 abr 2013 02:21

“Un peso, dólar o euro destinado a un mercado regulado y legal de sustancias ilícitas, significa un peso, dólar o euro menos para el crimen organizado”. Fernando Belaunzarán Méndez, diputado federal

La semana inició con una nueva promesa, con un nuevo compromiso para modificar la actual política de drogas imperante en el país. Con el afán de abrir y promover el debate sobre la necesidad de regular en México las sustancias ilegales, la Fundación Friedrich Ebert y el diputado federal Fernando Belaunzarán Méndez organizaron en la Cámara de Diputados el Seminario Internacional Regulación y Legalización: nuevos enfoques de la política de drogas. El lunes fue una jornada de amplio, plural y enriquecedor debate. Expositores especialistas en el tema provenientes de alrededor del mundo acudieron a presentar y defender sus posturas a favor de la regulación del mercado de drogas por parte del Estado. Asimismo, asistieron al seminario diputados federales de los partidos Verde Ecologista, Acción Nacional, Revolucionario Institucional, Movimiento Ciudadano y de la Revolución Democrática.

Entre los expertos que participaron, figuraban personalidades como Hernández Tinajero, presidente de Colectivo por una Política Integral hacia las Drogas A. C.; Eduardo Vergara, director fundador de Asuntos del Sur; Aram Barra, director de Espolea, A. C.; José Carlos Campero, presidente de la firma Consultora Beta Gama, S. A.; Laura Blanco, presidenta de la Asociación de Estudios del Cannabis del Uruguay; Lisa Sánchez, coordinadora del Programa Latinoamericano para la Reforma de la Política de Drogas, de México Unido Contra la Delincuencia y de la Fundación Transform; Luis Astorga, coordinador de la cátedra UNESCO <<Transformaciones económicas y sociales relacionadas con el problema internacional de las drogas>>; Ricardo Vargas, director de Acción Andina Colombia; Daniel Robelo, coordinador de investigación para Alianza de la Política sobre Drogas (Drug Policy Alliance); y Alejandro Hope, director de seguridad del Instituto Mexicano para la Competitividad. No faltaron distinguidos invitados del mundo diplomático como el embajador de Guatemala y representantes de la embajada alemana.

El seminario comenzó con la sorpresa del arribo del presidente nacional del PRD, Jesús Zambrano Grijalva. Éste, junto con Silvano Aureoles, coordinador del Grupo Parlamentario del Sol Azteca y el diputado Miguel Alonso Raya, lo inauguraron agradeciendo la invitación a Fernando Belaunzarán y a la Fundación Friedrich Ebert, ambos organizadores y convocantes del evento. También llegaron el presidente de la comisión de salud en la Cámara de Diputados, Isaías Cortés Berumen, el vice coordinador parlamentario del PRI en San Lázaro, Manuel Añorve Baños, el diputado Uriel Flores Aguayo y las diputadas Crystal Tovar, Carla Alicia Padilla, Ana Isabel Allende y María de las Nieves García Fernández. Todas y todos en la mejor disposición para escuchar los argumentos y las exposiciones, así como comprometidos para poner sobre la mesa, de una vez por todas, el debate sobre política de drogas que tanto apremia que se discuta en el país.

Se integraron 3 mesas de trabajo y una última para desarrollar las conclusiones del seminario. La primera, integrada por Hernández Tinajero, Aram Barra y Eduardo Vergara, trató el tema Consumo de drogas: tendencias y experiencias de regulación. En la segunda se habló sobre Cultivo y producción de drogas: tendencias y opciones de regulación, y participaron en ella Campero, Lisa Sánchez y Laura Blanco. Robelo, Hope, Astorga y Vargas presentaron en la Mesa 3. Comercialización de drogas: problemas y opciones de regulación. En cuanto a las conclusiones, se encargaron de exponer Opciones para reformas nacionales y el régimen internacional de control, los diputados Juan Pablo Adame, Fernando Belaunzarán, Uriel Flores y María de las Nieves García Fernández. Vale la pena mencionar que uno de los moderadores que participó fue Hans Mathieu, director del programa cooperación en seguridad regional de la Fundación Ebert.

El tema central del debate que se fue gestando durante las exposiciones fue la urgencia de modificar el régimen de política de drogas prevaleciente en Latinoamérica y el resto del mundo. Sobre todo en México, que, a diferencia de países como Uruguay, Portugal, Holanda y Estados Unidos y a pesar de que en su territorio se ha disparado como en ningún otro la violencia en los últimos años, no se ha hecho nada en materia legislativa en relación con este tipo de políticas; ni siquiera se ha buscado abrir el debate. También se estableció la necesidad de sacar al país del anquilosamiento en el que se encuentra en este factor, ya que todo indica que las políticas de combatir la drogadicción mediante coerción y coacción han devenido en anacronismo jurídico. Por lo que se planteó regular el consumo de sustancias psicoactivas. Los sistemas prohibicionistas han fracasado en todos los ámbitos, desde salud hasta justicia, pasando por seguridad, derechos humanos y libertades. El consumo de sustancias ilegales sigue aumentando a pesar de las guerras declaradas contra el crimen organizado que buscan lograr "que la droga no llegue a tus hijos". Se está destinando mucho más en los aspectos bélicos que en los preventivos; es decir, son muchos más los recursos que se destinan a armamento, equipo e infraestructura necesarios para combatir al narcotráfico que los destinados a instituciones creadas para la prevención de adicciones.

Por otro lado, destacaron los expertos y especialistas de Uruguay, Alemania, Bolivia, Chile, Uruguay, Estados Unidos, Colombia y México, que la regulación de las sustancias que aquí se tratan desplazaría o por lo menos debilitaría al mercado negro; del mismo modo permitiría el control sobre los consumidores y haría posible la forma de estudiar el consumo con mayor exactitud y claridad. Aseguraron que la prohibición no mengua el consumo ni de cocaína ni de marihuana ni de ninguna otra droga. De igual forma plantearon una hipótesis que establecía que si se regulara la compra y venta de cualquier tipo de narcótico tendría un impacto positivo en la salud de quienes las consumen, ya que habría controles de calidad respecto a éstas. No saldrían al mercado sustancias adulteradas ni manipuladas, como actualmente sí sucede. Por ejemplo, en Sudamérica se vende cannabis prensada mezclada con madera y basura o cocaína 99% impuras.

Al día siguiente del seminario, el martes 9 de abril, los expertos arriba enlistados y el diputado Belaunzarán Méndez invitaron a los medios de comunicación para responder preguntas, esclarecer dudas y, de cierto modo, continuar concientizando y debatiendo. Cada expositor hizo uso de la palabra y contestaron a las interrogantes planteadas por los periodistas. También se les solicitó a estos últimos que tratarán de ser fieles en sus notas, ya que gran parte de la información que se tiene en México respecto al tema de drogas se obtiene de los medios de comunicación, que no son pocos los que exteriorizan los prejuicios y la moral de sus propietarios, ultrajando de este modo la verdad que engloba al multimencionado tema. Ante la pregunta de si México ya se encuentra listo para regular las drogas, respondieron que no solamente está listo el país, en especial el Estado, para llevar a cabo una regulación y legalización profunda y responsable del mercado de drogas, sino que, dadas las terribles circunstancias actuales, ha surgido el deber moral con los ciudadanos mexicanos de hacerlo.

Cabe mencionar que Fernando Belaunzarán presentó en días anteriores una Iniciativa que expide la ley general para el control de la cannabis, la atención de las adicciones y la rehabilitación; y reforma, deroga y adiciona diversas disposiciones de distintos ordenamientos. Esto significa que el debate sobre política de sustancias ilícitas ha llegado al Congreso. Iniciativas como esta y seminarios como el que se llevó a cabo el pasado lunes buscan desestigmatizar el tema y acabar con el tabú que ronda alrededor del mismo. Solamente así acabará pasando de una materia objeto de debate a una ley, a una realidad legislativa, a un acontecer jurídico. Demasiada violencia ha desatado el prohibicionismo, mucho daño y dolor han ocasionado los prejuicios morales que han impedido que se cambie el paradigma actual en política de drogas, que es el verdadero culpable de todas la guerras que se está librando en territorio nacional para combatir al narcotráfico, dejando a su paso decenas de miles de muertos.

Si un cambio a cualquier paradigma puede significar una posibilidad para saciar la avidez de paz de la gente, se debe impulsar la reforma pertinente para lograr tan necesitada modificación. A crear conciencia. Y bienvenido el debate.