martes 20 de noviembre de 2018 | 06:40

Salvemos Mier y Pesado

Anel Guadalupe Montero Díaz @Anelin00 vie 1 de febrero de 2013

Orizaba, contra la barbarie[i], dice Humberto Musacchio; y dice bien. Mire usted.

El Castillo Mier y Pesado, el edificio que alberga el asilo de ancianos en Orizaba, es un icono que representa a la hermosa ciudad de Orizaba, Veracruz. 

Sin embargo, es hoy el centro de una fuerte polémica que enfrenta a los ciudadanos contra las iniciativas que pretenden convertir a este edificio en un centro comercial más, pasando por alto la tradición y la historia que guarda este recinto.

Dicen los administradores de la fundación Mier y Pesado, que ésta legendaria construcción, que alberga desde hace 68 años un asilo de ancianos, no es ideal para esa función[ii] y curiosamente la iniciativa de vender el edificio se sustenta en esta afirmación que además de oportuna (para los promotores de la plaza comercial) es inhumana en más de un sentido. 

Para los habitantes de la ciudad de las aguas alegres, esta construcción ha sido una referencia en cada una de las etapas importantes de sus vidas. Bodas, bautizos, graduaciones y demás, han tenido como fondo la imagen del Castillo. No es fortuito que los Orizabeños defiendan el sitio con tanta pasión: es parte de su casa, su historia, su memoria familiar, social y académica.

Hoy en día, es inimaginable la perspectiva de que su capilla, por ejemplo, se llene de aparadores, ropa o maniquíes. La tristeza, impotencia y frustración, hacen asomar las lágrimas a toda una comunidad de ciudadanos que observan cómo la autoridad no ve ni escucha razón más válida que “el progreso” mal entendido que corrompe el vínculo entre la ciudad y su gente, para priorizar la creación de “empresas con amplio sentido de responsabilidad social”, que terminan pagando sueldos miserables, destrozando el medio ambiente y adulterando el paisaje. 

 Arquitectura

Víctor Jiménez, ex director de Arquitectura del INBA, escribió al respecto de la nota de Musacchio:

“Vi hoy (como todos los lunes) tu columna y me entero del demencial plan de convertir el asilo de ancianos de la Fundación Mier y Pesado en un indecente mall. Es un edificio notable y no merece tal destino (ni tal desatino). Hay que agregar que el proyecto es de Juan Segura, el autor del edificio Ermita (que abre la cuchilla de Revolución y Jalisco), así como también del conjunto de departamentos y viviendas Isabel, a un par de cuadras más al sur, por Revolución.

Juan Segura es una de las figuras más importantes de los primeros años de la Arquitectura Moderna en México. Algunas de sus obras (no todas) pueden adscribirse al art déco y son notables; otras se adaptan más a su contexto y es el caso del Asilo de Orizaba, que se trató de acercar a lo colonial. Eso era acertado en esa época y Segura sabía hacerlo muy bien. En 1985, le hicimos una exposición en el Museo de Arquitectura del Palacio de Bellas Artes. Por cierto: los planes originales de este edificio están en la Dirección de Arquitectura del INBA. Conseguí que Don Juan los donara(…)” 


Un poco de historia[iii]

Los Duques de Mier y Pesado, legítimos propietarios del castillo Mier y Pesado, fueron grandes orizabeños y benefactores de la Cultura en su tiempo.

Antonio de Mier y Celis fue hijo de Mariana de Celis y de Goyo de Mier y Terán, hombre de empresas y de letras. Fundó el Banco Nacional de México. Adquiriendo el Palacio de los Condes de San Mateo de Valparaiso de Francisco Antonio de Guerrero y Torres en la Calle del Espiritu Santo No. 6 a Dolores Sanz de Lavié. Pío IX le concedió el título de Duque de Mier.

La Secretaría de Fomento contrató, en Octubre de 1881, a Antonio de Mier y Celis, autorizándolo que organizara una compañía para la Canalizacion y Desagüe de la Ciudad y del Valle de México. En 1868 contrae matrimonio con Isabel Pesado.

El 29 de octubre de 1894, fue enviado por el Gobierno de Porfirio Díaz como Extraordinario y Ministro Plenipotenciario ante el gobierno de Marie François Sadi Carnot, donde presentó sus credenciales el 24 de noviembre de 1894, hasta su fallecimiento acaecido en el desempeño de su cargo. Fue delegado de México a la Primera Conferencia de Paz de La Haya en 1899.

 Isabel Pesado de Mier,  fallece en París el 31 de enero de 1912 había donado a la Biblioteca Nacional de México, la biblioteca de Antonio de Mier y Celis. Consta de 7526 volúmenes, que en buena parte pertenecieron a su padre, el licenciado don Gregorio de Mier y Terán, sobre Historia, Derecho, Ciencias Naturales, Religión y Literatura.

La familia Pesado fue una de las familias de más abolengo en la región de Orizaba. Doña Isabel Pesado de la Llave, Duquesa de Mier, nació en la Ciudad de Orizaba el 31 de Enero de 1832. Hija de María de la Luz de la Llave y Segura y del honorable Don José Joaquín Pesado Pérez quien fuera uno de los literatos y políticos más importantes de México en el siglo XIX. Su prosa y poesía dieron gran relieve a la literatura del país a mediados de ese siglo. Gracias a Don Joaquín Pesado es que México pudo obtener su hermoso Himno Nacional al ser promotor para la creación de este y ultimadamente haber dado el fallo final para su aceptación.

A los 36 años de edad, la poeta Isabel se casa con el importante millonario orizabeño (de familia) Don Sebastián Antonio de Mier y Celis (futuro Duque de Mier) el 5 de Noviembre de 1868. El 14 de Diciembre de 1869 nace su único hijo, quien desgraciadamente falleció 3 días después de su nacimiento. Este trágico suceso, marcó por siempre la vida de los Condes de Mier y Pesado, hasta el día de su muerte. Quizás por su edad, la Condesa de Mier jamás pudo concebir otro hijo.

La historia hoy

Hoy en día, estos son los planes para el edificio que representa una parte de la identidad de los orizabeños y que aman tanto como para organizarse para frenar el avance de “el progreso” que se colude con las autoridades para arrebatar a la ciudadanía el patrimonio histórico que les pertenece. Mire usted.

 

 

 Convocatoria

Este artículo, fue escrito con ayuda del administrador de la página de Facebook Salvemos Mier y Pesado, a quien agradezco su valentía, perseverancia y arrojo, al utilizar las redes sociales para informar y organizar a los ciudadanos que no están dispuestos a dejar que el asilo Mier y Pesado se convierta en una sucursal más de Wal-Mart, SAM´s o lo que se les pegue la gana a los agoreros de “el progreso”. Con gusto, reproduzco la convocatoria para el domingo 3 de febrero a las 12 del día. 

¿Usted qué opina, estimado lector? 



[i] http://www.excelsior.com.mx/index.php?m=nota&seccion=opinion&cat=11&id_nota=876350

[ii] http://www.jornada.unam.mx/2013/01/31/estados/034n1est

[iii] Tomado del sitio de la Monja Alferez https://www.facebook.com/OMA1nyc