sábado 25 de mayo de 2019 | 03:13

El Teletón, la caridad y la deducción de impuestos

Nadim David @ElPsicosofo vie 25 de noviembre de 2011

Antes que nada, me gustaría comenzar diciendo que no pretendo criticar a quienes de buena fe donan al Teletón, es obvio que muchas personas accionan con el pensamiento de: “haz el bien, sin mirar a quién”, pero no por ello no se habrá de comentar la cara oculta de esta causa.

 

Televisa, como la gran mayoría sabemos, constituye una parte del duopolio televisivo existente en México, muy posiblemente no todos los que trabajan ahí son personas malvadas, elitistas, descorazonadas o convenencieras, ¿por qué digo esto?, bueno, esto lo comento porque la empresa como tal tiene la fama de ser (como todo imperio), una empresa tirana en la que no importa el ser humano, sino los intereses que perpetúan el poder.

 

Con lo anterior dicho, habremos entonces de abordar el famoso tema del “Teletón”. Para quien aún no sepa (que no creo) qué es el Teletón, es un programa en el que se convoca a los empresarios y sobre todo a la población civil, a hacer donaciones para apoyar a las personas con discapacidades físicas (dicho en México: “capacidades diferentes”).

 

De acuerdo al artículo 31 de la Ley Suprema de Impuestos sobre la Renta, las empresas pueden deducir de sus impuestos el dinero proporcionado para construcción de obras (hospitales, centros de rehabilitación, etc). En pocas palabras, todo el dinero que se recauda, Televisa en una sola aportación dona todo el dinero (a su nombre) al Teletón, esto genera un recibo de deducción de impuestos que Teletón le da a Televisa y que Televisa finalmente le da a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, para que la cantidad en el recibo, le sea descontada a sus impuestos.

 

A pesar de que ciertamente en la página oficial del Teletón venga una opción de “Solicita tu recibo deducible de impuestos”, prácticamente nadie los pide. Seamos sinceros, ¿quién va a pedir un recibo cuando pasan con el “botecito” y se hacen aportaciones de 10, 20 ó 30 pesos?, de cualquier modo, se pida o no se pida el recibo, el dinero sigue quedando en manos de Televisa, el cual se traduce en un donativo a Teletón y Teletón le da un recibo de deducción de impuestos a Televisa (finalmente, el proceso sigue siendo el mismo, no importa si el ciudadano pide su recibo o no).

 

En el video de la página oficial, se maneja la cifra de que el 70% de la donación final, es derivada del pueblo de México, si tomamos la cifra del año pasado que fue de $ 446, 851, 910.00, quiere decir que más de 312 millones fueron donados por los ciudadanos. Siendo muy optimistas, suponiendo que la mitad de la gente sí pidió su recibo, 156 millones de pesos quedan “al aire”, al no existir un recibo, ese dinero puede ser destinado a otras causas.

 

Si miramos el Código Penal Federal, encontramos el delito de fraude, el cual, contempla en su capítulo III artículo 386: “COMETE EL DELITO DE FRAUDE EL QUE ENGAÑANDO A UNO O APROVECHANDOSE DEL ERROR EN QUE ESTE SE HALLA SE HACE ILICITAMENTE DE ALGUNA COSA O ALCANZA UN LUCRO INDEBIDO”.

 

Lamentablemente, se necesitaría una investigación exhaustiva para estudiar qué se hace con las donaciones (las que carecen de recibo) para comprobar si esto termina siendo realmente un fraude, pero no porque no existan las investigaciones, quiere decir que esto no sea posible.

 

Lo que sí debe de quedar claro, es que aquí se hace realidad el dicho de: “hacer caravana con sombrero ajeno”, o sea, la empresa queda bien con el dinero de otros, y además, (se tenga la intención o no), al mismo tiempo esta se promueve a través del “show” que se hace (porque literalmente es un show).

 

Sin afán de desacreditar la ayuda que se ha desprendido de este proyecto, debe de quedar comprendido todo lo anteriormente mencionado, y más allá de ello, debemos darnos cuenta lo fácil que es manejar a la gente a través del deseo de ayudar, del remordimiento y la lástima; así mismo, debe quedar claro que es el gobierno quien tiene la obligación constitucional de dar solución a esta problemática en el país a través de los impuestos que recauda (que cada vez son más).

 

Nadie es mejor o peor por donar o abstenerse, pero sí somos más sujetos de manejos con doble fin si no estamos lo suficientemente informados. Sinceramente, si 500 personas honestas (que deben haber más) se asociaran para recaudar fondos con el fin de aminorar ciertas problemáticas del país, muy seguramente se verían muchos más resultados (más de los que posiblemente se puedan comprobar con el Teletón).

 

Finalizo diciendo que, la solidaridad y los valores no son un “reality show” que deba emocionarnos y hacernos sentir santos por un día, los valores y la ayuda, son una obligación que todo ser humano racional debe poseer, comprender y accionar de manera diaria.

 

Twitter: @ElPsicosofo