<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[sdpnoticias]]></title><link>https://www.sdpnoticias.com</link><atom:link href="https://www.sdpnoticias.com/arc/outboundfeeds/rss/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[sdpnoticias News Feed]]></description><lastBuildDate>Sun, 21 Jun 2026 01:15:57 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[¿De quién son los Obama?]]></title><link>https://www.sdpnoticias.com/opinion/de-quien-son-los-obama/</link><guid isPermaLink="true">https://www.sdpnoticias.com/opinion/de-quien-son-los-obama/</guid><dc:creator><![CDATA[Salvador Cosío Gaona]]></dc:creator><description><![CDATA[¿Qué harán Barack y Michelle Obama con el inmenso capital político, social, cultural y humano cuya existencia acaba de quedar públicamente ratificada?, cuestiona Salvador Cosío.]]></description><pubDate>Sat, 20 Jun 2026 10:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Ha quedado claro que la inauguración del <b>Centro Presidencial Obama</b> fue mucho más que un acto protocolario. Fue una extraordinaria manifestación de reconocimiento público hacia <b>Barack</b> <b>Obama</b> y <b>Michelle</b> <b>Obama</b> como fenómeno político, social, cultural y humano.</p><p>La lista de asistentes resulta por sí misma impresionante: los <b>expresidentes</b> Bill Clinton, Joe Biden y George W. Bush; la excanciller alemana Angela Merkel; el exprimer ministro canadiense Justin Trudeau; empresarios, filántropos, académicos, <b>líderes sociales</b>, activistas y referentes culturales como Oprah Winfrey, George Lucas, Bruce Springsteen, Bono, Stevie Wonder, John Legend, Eddie Vedder, Marc Anthony, Christina Aguilera y muchos más. Pero lo verdaderamente impactante no fue la cantidad de personas notables que acudieron al evento, sino la capacidad de congregar a personajes provenientes de universos políticos, sociales, económicos y culturales tan distintos.</p><p>Por eso la presencia de<b> George W. Bush </b>y <b>Laura Bush</b> adquiere una relevancia especial. No se trata solamente de la presencia de un expresidente republicano en un evento encabezado por un expresidente demócrata. Se trata de la validación pública de una influencia que trasciende <b>fronteras partidistas</b>. Bush representa una tradición política distinta, una visión diferente del país y una corriente ideológica que durante años compitió frontalmente con los demócratas. Y sin embargo allí estuvo, no por disciplina partidista ni por conveniencia electoral, sino por reconocimiento a la calidad del homenajeado. La presencia de empresarios, líderes económicos y referentes sólidos en los ámbitos social y cultural, muchos de ellos imposibles de clasificar como parte de una militancia demócrata, proyectó una sobresaliente convergencia de tinte pluriforme.</p><p>Y allí comienza la verdadera historia. Porque el acontecimiento ya no gira alrededor de un edificio. Ni siquiera gira alrededor de Obama. Gira alrededor de una pregunta mucho más importante: ¿de quién es realmente el enorme capital político, social, cultural y humano acumulado por Barack y Michelle Obama? Quizá hemos llegado a un punto en el que ese capital ya no les pertenece exclusivamente a ellos. Puede sonar exagerado, pero las imágenes parecen apuntar precisamente en esa dirección. Cuando una figura pública logra acumular durante décadas semejante volumen de confianza, <b>credibilidad</b>, reconocimiento y capacidad de convocatoria, deja de ser únicamente propietaria de ese prestigio para convertirse en depositaria de una <b>expectativa colectiva</b>. Y esa es precisamente la dimensión que comienza a adquirir el <i>fenómeno </i>Obama.</p><p>La multitud que sigue respaldándolos no está reconociendo solamente a un expresidente ni a una exprimera dama. Está reconociendo una forma de <b>liderazgo</b>, una forma de ejercer influencia, una forma de construir consensos, una forma de relacionarse con la sociedad y quizá también una forma de entender la política como herramienta para mejorar la vida de las personas. Barack Obama no solo fue un político exitoso. Fue capaz de <b>humanizar el poder sin debilitarlo</b>. Logró algo extraordinariamente raro: hacer que millones de personas percibieran primero al ser humano y después al gobernante. La empatía, la serenidad, la cercanía, la capacidad de escuchar, la facilidad para conectar emocionalmente con públicos distintos y la habilidad para transmitir esperanza sin caer permanentemente en la grandilocuencia terminaron convirtiéndose en parte esencial de su <b>identidad pública</b>.</p><p>Por eso, su sola presencia sigue provocando reacciones emocionales tan intensas. Por eso, su voz continúa teniendo un efecto especial sobre amplios sectores de la sociedad estadounidense y mundial. No se trata solamente de lo que dice, sino de cómo lo dice; de la naturalidad con la que conversa, de la <b>cercanía</b> que proyecta y de la facilidad con la que puede pasar de una reflexión profunda a una sonrisa espontánea. Incluso esa disposición tan poco frecuente entre líderes de su nivel para cantar algunas notas, bromear o mostrarse <i>imperfectamente humano</i> termina jugando a su favor. Nadie afirmaría que Barack Obama es un gran cantante y, sin embargo, cuando canturrea, cuando improvisa, cuando sonríe o cuando comparte una emoción conecta con millones de personas precisamente porque no intenta parecer una institución: intenta seguir siendo una persona. Obama logró algo extraordinariamente escaso: convertirse en un <b>político humano</b> y en un ser humano que hizo sensible la acción política.</p><p>Quizá por eso resultaron tan significativas las participaciones artísticas que acompañaron el acontecimiento. No fueron simples números musicales colocados para amenizar una ceremonia. Fueron expresiones de reconocimiento, afecto y validación hacia una <b>trayectoria humana </b>y <b>política</b> que ha logrado trascender el paso del tiempo. Stevie Wonder conmovió con la fuerza moral y emocional que lo ha convertido durante décadas en una de las voces más respetadas de la cultura estadounidense. Christina Aguilera aportó sensibilidad, potencia interpretativa y emotividad a una celebración que por momentos pareció más un homenaje humano que una ceremonia política. John Legend volvió a mostrar por qué es considerado una de las voces artísticas más comprometidas con las causas de <b>justicia social </b>y<b> participación ciudadana</b>. Pero quizá ninguna presencia resultó tan simbólica como la de Bruce Springsteen.</p><p><b>Springsteen</b> no acudió simplemente como músico. Desde hace décadas se ha convertido en una referencia sociocultural de enorme peso moral en la defensa de las <b>libertades</b>, los <b>derechos humanos</b>, la dignidad de las personas, los trabajadores y la cohesión de la sociedad estadounidense. Su presencia representó mucho más que un respaldo artístico. Representó el acompañamiento de una de las voces más respetadas de la cultura democrática contemporánea. Algo parecido puede decirse de <b>Oprah Winfrey</b>, cuya influencia rebasa por mucho el ámbito mediático, y de <b>George Lucas</b>, creador de universos narrativos que han marcado generaciones enteras. Cada uno representa espacios distintos de influencia social, cultural y humana. Ninguno necesitaba a Obama para conservar relevancia. Ninguno dependía de Obama para existir. Ninguno obtenía un cargo por estar allí. Y sin embargo decidieron acudir. No para homenajear una oficina. No para rendir tributo a una estructura institucional. Acudieron para reconocer una influencia, una trayectoria y un legado humano y político que consideran valioso.</p><p>Y quizá el momento más revelador fue observar al propio Barack Obama. No solo al expresidente. No solo al <b>líder político</b>. Sino al ser humano. Sonriendo. Emocionado hasta las lágrimas. Precisamente allí radica parte de su fuerza: en esa disposición a mostrarse cercano, imperfecto, espontáneo y auténtico; en esa capacidad para provocar emociones sin necesidad de imponer solemnidad; en esa rara combinación de liderazgo, sensibilidad y humanidad que ha permitido que millones de personas sigan sintiendo cercanía con él muchos años después de abandonar la <b>Casa Blanca</b>. Obama logró algo extraordinariamente escaso: convertirse en un político humano y en un ser humano que hizo sensible la acción política.</p><p>Michelle Obama representa otra forma de liderazgo, complementaria pero distinta. Si Barack suele conectar desde la cercanía emocional, Michelle suele hacerlo desde la determinación. Si Barack transmite calidez, <b>Michelle proyecta carácter</b>. Si él inspira afecto, ella inspira respeto. No necesariamente resulta tan simpática en términos convencionales, pero probablemente sea igual o más contundente. Hay en ella una combinación poco frecuente de disciplina, inteligencia, autenticidad, firmeza y reciedumbre moral que explica buena parte de la admiración que despierta. Su liderazgo es diferente, pero no menor; menos emocional, más estructurado; menos conciliador en las formas, más firme en el fondo. Por eso, la pregunta sobre una eventual <b>candidatura presidencial </b>se niega a desaparecer. Año tras año regresa, elección tras elección reaparece y vuelve a surgir ahora con más fuerza después de esta demostración pública de <b>legitimidad social</b>.</p><p>Durante años ha rechazado las especulaciones presidenciales. Ha reiterado que no quiere competir. Ha insistido en que no busca la Casa Blanca. Y está en su derecho. Pero la magnitud del reconocimiento exhibido en el Centro Obama vuelve a plantear una pregunta que millones de personas parecen seguir formulando: ¿puede alguien con semejante nivel de influencia simplemente mantenerse al margen? Más aún: ¿puede una sociedad observar semejante liderazgo y resignarse a no aprovecharlo? No se trata necesariamente de que Michelle Obama deba ser candidata presidencial ni de que deba convertirse obligatoriamente en aspirante a la vicepresidencia. La cuestión es más profunda. Se trata de la responsabilidad que acompaña a una influencia extraordinaria.</p><p>Porque la historia está llena de personas que buscaron desesperadamente el poder. Mucho más escasos son los casos de personas a quienes el poder parece perseguir. Michelle Obama pertenece claramente a esa categoría. Pero incluso si la respuesta definitiva continúa siendo no, surge una segunda pregunta: ¿quién entonces? Porque el enorme <b>capital sociopolítico </b>acumulado por<b> Barack </b>y<b> Michelle Obama</b> no puede limitarse a contemplarse a sí mismo. No después de una demostración tan contundente de legitimidad social. No después de una concentración tan amplia de reconocimiento. No después de reunir expresidentes, empresarios, artistas, académicos, activistas, líderes comunitarios y referentes internacionales alrededor de una misma visión. No después de demostrar que siguen siendo capaces de convocar sectores que hace tiempo dejaron de encontrarse en una misma sala.</p><p>Y allí aparece otra interrogante interesante. ¿Dónde estaban algunos de los nombres que habitualmente aparecen como herederos potenciales del liderazgo demócrata? ¿Dónde estaba Gavin Newsom? ¿Dónde estaban otros gobernadores, senadores y figuras emergentes que suelen ser mencionados como futuros aspirantes presidenciales? No porque necesariamente debieran ser protagonistas del evento, sino porque su menor visibilidad terminó reforzando una conclusión evidente: el acontecimiento no giró alrededor del <b>Partido Demócrata</b>. Giró alrededor de los Obama. Y eso tiene implicaciones enormes. Porque una cosa es tener liderazgo partidista y otra muy distinta poseer legitimidad transversal.</p><p>Lo que se vio en Chicago fue precisamente eso: una legitimidad transversal, plural, incluyente, multisectorial y pluriforme, capaz de convocar sensibilidades distintas, capaz de reunir actores que normalmente no coinciden y capaz incluso de trascender fronteras ideológicas. Y esa es una forma de poder extraordinariamente rara. Porque no depende del cargo, no depende del presupuesto ni depende de las facultades legales. Depende de algo mucho más difícil de construir: la <b>confianza</b>.</p><p>Por eso la diferencia con <b>Donald Trump</b> resulta inevitable. Mientras Obama aparecía sonriendo de oreja a oreja rodeado por una extraordinaria diversidad de liderazgos sociales, políticos, económicos y culturales, Trump llegaba al <b>G7</b> con visibles gestos de irritación e incomodidad. Mientras uno recibía reconocimiento espontáneo, el otro parecía exigir reconocimiento institucional. Mientras uno aparecía validado por la gente, el otro insistía en recordar que ocupa el cargo más poderoso del planeta. Mientras uno convocaba libremente, el otro parecía esperar deferencia automática. Y allí aparece una de las verdades más antiguas de la política: los cargos otorgan autoridad, pero la gente otorga poder. Los cargos pueden convertirte en presidente; sólo las personas pueden convertirte en líder. El poder no se sostiene por los edificios oficiales, ni por los presupuestos, ni por los decretos, ni por las escoltas. El poder se sostiene porque existen personas dispuestas a reconocerlo, legitimarlo y seguirlo. Sin esa relación, el cargo conserva facultades legales, pero pierde profundidad, pierde influencia, pierde legitimidad y pierde capacidad de convocatoria.</p><p>Por eso, resulta tan significativo observar la diferencia entre quien necesita recordar constantemente que es el jefe y quien ya no necesita decir nada porque otros siguen reconociéndolo como referente. Bruce Springsteen no sale cada mañana a explicar por qué le llaman “The Boss”. La gente lo llama así. No porque él lo reclame, sino porque otros se lo conceden. Y algo parecido parece ocurrir con Obama. La autoridad proclamada y la autoridad reconocida son cosas distintas. La primera depende del cargo. La segunda depende de la gente. La primera puede desaparecer con una elección. La segunda puede sobrevivir generaciones.</p><p>Y por eso quizá la pregunta central que deja la inauguración del Centro Obama ya no es qué representa el edificio. La pregunta es qué harán Barack y Michelle Obama con el inmenso capital político, social, cultural y humano cuya existencia acaba de quedar públicamente ratificada. Porque algunas personas terminan una presidencia. Otras comienzan su legado cuando la presidencia termina. Y hay momentos en los que la influencia deja de pertenecer exclusivamente a quienes la poseen para convertirse, de alguna manera, en patrimonio de quienes siguen creyendo en ellos.</p><p>Tal vez eso sea exactamente lo que estamos presenciando. Y si así fuera, la pregunta ya no sería si Barack y Michelle Obama desean ejercer nuevamente influencia. La pregunta sería si la historia terminará exigiéndoles hacerlo. Porque cuando una sociedad sigue reconociendo liderazgo, cuando sigue otorgando legitimidad y cuando sigue depositando confianza en determinadas figuras públicas, la influencia deja de ser únicamente un privilegio. Comienza también a convertirse en una responsabilidad, ya que pudiera cuestionarse legítimamente si tienen derecho a no actuar a favor de la <b>reconstrucción de una democracia</b> que vuelva a consolidar la armonía y el empuje socioeconómico de una nación que, por una conducción desastrosa desde la presidencia, parece avanzar hacia el precipicio.</p><p><b>@salvadorcosio1</b></p><p><a href="mailto:Opinionsalcosga23@gmail.com" rel=""><b>Opinionsalcosga23@gmail.com</b></a></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://sdpnoticias-sdpnoticias-prod.cdn.arcpublishing.com/resizer/P8GYE3CxyslsavLU3Eobwz9KBD4=/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/sdpnoticias/AXFCAFEJEFGHFH6Q5ALJCTM6Y4.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[Michelle Obama y Barack Obama]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Cortesía</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[La mueca y la sonrisa de oreja a oreja]]></title><link>https://www.sdpnoticias.com/opinion/la-mueca-y-la-sonrisa-de-oreja-a-oreja/</link><guid isPermaLink="true">https://www.sdpnoticias.com/opinion/la-mueca-y-la-sonrisa-de-oreja-a-oreja/</guid><dc:creator><![CDATA[Salvador Cosío Gaona]]></dc:creator><description><![CDATA[La sonrisa amplia de Barack Obama y la visible mueca de disgusto de Donald Trump parecieron resumir mucho más que dos estados de ánimo. Mostraron dos formas distintas de relacionarse con el poder. ]]></description><pubDate>Fri, 19 Jun 2026 10:00:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>La sonrisa amplia de <b>Barack Obama</b> y la visible mueca de disgusto de <a href="https://www.sdpnoticias.com/internacional/quien-es-donald-trump-el-expresidente-de-estados-unidos-que-busca-regresar-a-la-casa-blanca-en-2024/" target="_blank" rel="" title="https://www.sdpnoticias.com/internacional/quien-es-donald-trump-el-expresidente-de-estados-unidos-que-busca-regresar-a-la-casa-blanca-en-2024/">Donald Trump</a> parecieron resumir mucho más que dos estados de ánimo. Mostraron dos formas distintas de relacionarse con el <b>poder</b>. De un lado, la satisfacción serena de quien es convalidado por la gente como un líder respetado, con influencia vigente y un enorme <b>capital sociopolítico</b> construido a lo largo del tiempo. Del otro, la incomodidad de quien espera ser tratado como jefe indiscutible y percibe que el respeto protocolario no necesariamente equivale a admiración, reconocimiento o legitimidad.</p><p>Las imágenes resultan particularmente elocuentes. Mientras Obama aparecía sonriente en la inauguración del <b>Centro Presidencial</b> que lleva su nombre, rodeado por expresidentes, empresarios, académicos, líderes sociales, artistas y figuras de enorme relevancia pública, <b>Trump</b> era captado durante su participación en la reunión del<b> G7</b> con gestos de evidente molestia, en una escena particularmente comentada durante su encuentro con <b>Emmanuel Macron</b>. Más allá de simpatías o antipatías personales, las fotografías parecían plantear una pregunta de fondo: ¿qué es más importante, ocupar el poder o conservar influencia cuando el poder ya no existe?</p><p>Hay hombres que ocupan el poder. Hay hombres a quienes el poder termina ocupándolos. Y hay unos cuantos, muy pocos, que logran algo mucho más difícil: conservar influencia cuando el poder ya desapareció. La diferencia parece menor, pero en realidad allí se encuentra una de las grandes claves de la historia política. Porque el verdadero examen de un <b>liderazgo</b> no ocurre mientras se ejerce autoridad, sino cuando esa autoridad deja de existir.</p><p>Mientras un gobernante ocupa un cargo resulta extraordinariamente difícil distinguir entre respeto, conveniencia, admiración, temor, interés u <b>oportunismo</b>. Los aplausos abundan. Los aduladores abundan. Los beneficiarios abundan. Los oportunistas abundan. Siempre aparecen quienes encuentran genialidad en cada decisión, profundidad en cada discurso y virtudes extraordinarias en cada movimiento de quien concentra poder. El poderoso rara vez escucha silencio. Vive rodeado de ecos favorables. Y precisamente por ello muchos terminan creyendo que la admiración que reciben les pertenece personalmente cuando en realidad pertenece al cargo que ocupan.</p><p>La historia está llena de ejemplos. Faraones, emperadores, reyes, papas, generales, dictadores, presidentes y magnates llegaron a convencerse de que el poder era suyo. Todos terminaron descubriendo la misma verdad: el poder nunca pertenece completamente a quien lo ejerce. Es prestado. Se recibe durante algunos años, durante algunas décadas o, en ocasiones, durante toda una vida. Después pasa a otras manos. Lo único que realmente permanece es aquello que una persona fue capaz de construir mientras lo tuvo. Por eso la pregunta decisiva no es cuánto poder se posee, sino qué se hace con él.</p><p>Y por eso resulta tan revelador observar dos escenas que han coincidido en los últimos días. Por un lado, Donald Trump llega al G7 como presidente de los <b>Estados Unidos</b>, ocupando el cargo más poderoso del planeta. Las cámaras lo siguen, los mercados reaccionan a sus declaraciones, los gobiernos calculan sus movimientos y la prensa registra cada gesto. Algunas imágenes lo muestran molesto por cuestiones protocolarias, otras reflejan una constante necesidad de reafirmar liderazgo, de recordar quién manda, de subrayar quién es el jefe. Incluso hubo momentos en los que el propio gesto parecía transmitir esa insistencia. No hay nada particularmente extraño en ello. Así funciona el poder formal. Necesita exhibirse. Necesita ratificarse. Necesita ser reconocido constantemente porque sabe que es transitorio. Porque sabe que depende de circunstancias que pueden cambiar. Porque sabe que un día dejará de existir.</p><p>Por otro lado aparece Barack Obama. Sin cargo. Sin decretos. Sin presupuesto federal. Sin gabinete. Sin ejército. Sin facultades constitucionales. Sin capacidad formal para ordenar absolutamente nada. Y, sin embargo, alrededor del Centro Presidencial Obama se congregan expresidentes, empresarios, académicos, líderes sociales, activistas y algunas de las figuras culturales más importantes del mundo contemporáneo. Allí aparecen Bruce Springsteen, Bono, Stevie Wonder, John Legend, Eddie Vedder, Marc Anthony, Christina Aguilera y muchos otros referentes cuya presencia no puede explicarse por obediencia, <i>interés burocrático</i> o disciplina partidista. Ninguno necesita a Obama para existir. Ninguno depende de Obama para conservar relevancia. Ninguno obtiene un cargo por estar allí. Y sin embargo decidieron acudir.</p><p>Pero quizá el dato más significativo no sean los artistas. Lo verdaderamente relevante es la diversidad de quienes aparecen alrededor del proyecto. Empresarios. Filántropos. Académicos. Líderes comunitarios. Referentes culturales. Y también figuras vinculadas históricamente al poder republicano, comenzando por <b>George W. Bush</b> y <b>Laura Bush</b>. En tiempos de <b>polarización</b> extrema, la imagen posee una fuerza simbólica extraordinaria. Porque no estamos viendo simplemente a un expresidente demócrata rodeado de demócratas. Estamos viendo a sectores distintos, a veces enfrentados políticamente, coincidiendo alrededor de una figura cuya influencia parece <b>trascender </b>las<b> fronteras partidistas</b>. Eso ya no es militancia. Ya no es disciplina. Ya no es obediencia. Es reconocimiento.</p><p>Y allí aparece una verdad incómoda para muchos gobernantes: los cargos otorgan autoridad, pero la gente otorga poder. Los cargos pueden convertirte en presidente. Solo las personas pueden convertirte en líder. El poder no se sostiene por las oficinas, por los presupuestos ni por las escoltas. Se sostiene porque existen personas dispuestas a reconocerlo, legitimarlo y seguirlo. Sin esa relación, el cargo conserva <b>facultades legales</b>, pero pierde profundidad, pierde influencia, pierde capacidad de convocatoria y termina reduciéndose a una estructura administrativa.</p><p>Por eso, la comparación resulta inevitable. Mientras algunos líderes necesitan recordar constantemente que son los jefes, existen otros cuya <b>autoridad</b> ya no depende de recordatorios. Bruce Springsteen no sale cada mañana a proclamar que es “The Boss”. La gente lo llama así. No porque él lo exija, sino porque otros se lo reconocen. Algo parecido ocurre con ciertas <b>figuras políticas</b>. La autoridad proclamada y la autoridad reconocida no son lo mismo. La primera se anuncia. La segunda se concede. La primera depende del cargo. La segunda depende de las personas. La primera puede desaparecer con una elección. La segunda puede sobrevivir generaciones.</p><p>Naturalmente, Obama no es un santo ni un personaje inmune a la crítica. Sus políticas pueden discutirse. Sus decisiones pueden cuestionarse. Su administración puede ser evaluada favorable o desfavorablemente. Pero nada de eso modifica el hecho esencial que muestran las imágenes: años después de abandonar la <b>Casa Blanca</b> conserva una capacidad de convocatoria extraordinaria. Y esa capacidad no se explica por el cargo, porque el cargo ya no existe. Se explica por el <b>capital político</b>,<b> social</b>,<b> cultural </b>y<b> moral</b> acumulado a lo largo de décadas.</p><p>Y entonces surge la pregunta verdaderamente importante. No qué hará Trump con el enorme poder que hoy posee. La pregunta más interesante es qué hará Obama con el enorme poder que todavía conserva. Porque esa es la verdadera noticia. No el edificio. No la ceremonia. No el evento. Sino la existencia de una reserva de influencia capaz de reunir alrededor de una misma mesa a sectores que durante años ocuparon trincheras distintas. La historia enseña que cuando alguien logra acumular un capital de esa naturaleza enfrenta una decisión inevitable: administrarlo, desperdiciarlo o transformarlo en una institución capaz de sobrevivirle.</p><p>Allí se encuentra el verdadero examen. No del poder. De la influencia. Porque gobernar es difícil. Construir algo que siga funcionando cuando ya no gobiernas es infinitamente más difícil. <b>George Washington</b> dejó una presidencia y construyó una república. <b>Abraham Lincoln</b> dejó una idea de unión nacional. Nelson Mandela dejó una reconciliación. <b>Jimmy Carter</b> terminó ejerciendo más autoridad moral después de abandonar la Casa Blanca que durante buena parte de su estancia en ella. <b>Juan Pablo II</b> dejó una influencia espiritual global. <b>Benedicto XVI </b>dejó una lección de responsabilidad institucional. <b>Francisco</b> dejó preguntas morales que seguirán acompañando al mundo durante décadas. Todos perdieron el cargo. Ninguno perdió completamente la influencia.</p><p>Porque existe una diferencia enorme entre el poder que nace de una oficina y el poder que nace de una idea. El primero depende de estructuras. El segundo depende de <b>confianza</b>. El primero puede imponer <b>obediencia</b>. El segundo inspira adhesión. El primero tiene fecha de vencimiento. El segundo puede sobrevivir generaciones enteras.</p><p>Por eso, cuando desaparecen los reflectores, los protocolos, las conferencias, las caravanas, los discursos y los cargos, solo permanece aquello que logró transformarse en institución, credibilidad, ejemplo, influencia o legado. Todo lo demás era poder prestado. Y el poder prestado, tarde o temprano, siempre regresa a su dueño.</p><p>La historia no pregunta quién ocupó una oficina. Pregunta quién dejó huella. No pregunta quién parecía más poderoso. Pregunta quién siguió influyendo cuando el poder ya no estaba en sus manos.</p><p>Porque el poder impresiona. La autoridad ordena. La popularidad<b> </b>fluctúa. Pero la <b>legitimidad</b> que otorgan libremente las personas es otra cosa.</p><p>Es la única forma de poder <b>capaz de sobrevivir</b> al poder mismo.</p><p>@salvadorcosio1</p><p>Opinionsalcosga23@gmail.com </p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://sdpnoticias-sdpnoticias-prod.cdn.arcpublishing.com/resizer/jG_uvTYeAVwMsJZILEKnLj8S9H4=/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/sdpnoticias/B6XWALDAIZDHNNAZMZJOSTOEKY.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[Donald Trump y Barack Obama]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[El poder después del poder]]></title><link>https://www.sdpnoticias.com/opinion/el-poder-despues-del-poder/</link><guid isPermaLink="true">https://www.sdpnoticias.com/opinion/el-poder-despues-del-poder/</guid><dc:creator><![CDATA[Salvador Cosío Gaona]]></dc:creator><description><![CDATA[Los cargos terminan, los mandatos, los gobiernos, las mayorías y los aplausos terminan. Y al final, lo que permanece es aquello que logró transformarse en influencia, ejemplo, institución, idea o legado]]></description><pubDate>Thu, 18 Jun 2026 10:03:00 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>Existe una diferencia enorme entre ocupar el <b>poder </b>y conservar <a href="https://www.sdpnoticias.com/mexico/ultraderecha-de-estados-unidos-buscaria-influir-en-las-elecciones-de-2027-advierte-sheinbaum/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.sdpnoticias.com/mexico/ultraderecha-de-estados-unidos-buscaria-influir-en-las-elecciones-de-2027-advierte-sheinbaum/"><u><b>influencia</b></u></a>. Son cosas distintas. Con frecuencia se confunden porque mientras una persona ejerce un cargo ambas parecen caminar juntas. Quien gobierna dispone de presupuestos, instituciones, leyes, nombramientos, asesores, seguridad, ceremonias, reflectores y una maquinaria completa dedicada a ejecutar decisiones. Sin embargo, el día que termina el mandato, cuando desaparecen los <b>privilegios del cargo</b>, cuando los subordinados dejan de ser subordinados, cuando los teléfonos dejan de sonar con la misma frecuencia y cuando los reflectores comienzan a dirigirse hacia otros personajes, aparece una pregunta mucho más difícil y mucho más reveladora: ¿cuánto del poder que parecía poseer pertenecía realmente a la persona y cuánto pertenecía simplemente al cargo que ocupaba?</p><p>La historia está llena de gobernantes que parecían gigantes mientras ejercían autoridad. Dominaban titulares. Llenaban plazas. Eran recibidos con honores. Inspiraban obediencia inmediata. Parecían <i>imprescindibles</i>. Sin embargo, una vez terminado su mandato, una vez desaparecida la <b>estructura institucional</b> que los sostenía y una vez extinguidos los beneficios derivados del cargo, comenzaron a desvanecerse lentamente hasta convertirse apenas en una referencia histórica secundaria. El poder que ejercían no era realmente suyo. Era <i>poder prestado</i>. Poder derivado de una oficina. Poder vinculado a una posición específica dentro de una estructura. Poder que terminó exactamente el día en que abandonaron el asiento desde el cual lo ejercían.</p><p>Otros siguieron siendo escuchados mucho tiempo después de dejar el <b>poder formal</b>. Y allí comienza uno de los fenómenos más fascinantes de la vida pública. Porque existe un poder que nace de los cargos y existe otro que nace de la influencia. El primero puede obtenerse mediante elecciones, designaciones, revoluciones, herencias o victorias militares. El segundo debe construirse lentamente. No puede imponerse. No puede decretarse. No puede comprarse. Mucho menos heredarse automáticamente. Surge de la <b>credibilidad</b>, del prestigio, de las ideas, de los <b>resultados</b>, de la autoridad moral<b> </b>y de la huella que una persona deja en la sociedad.</p><p>Por eso, el verdadero examen de muchos líderes comienza precisamente cuando dejan de gobernar. Mientras ocupan el cargo resulta difícil distinguir cuánto de la obediencia que reciben proviene del respeto y cuánto del interés. Los aplausos abundan. Los aduladores abundan. Los oportunistas<b> </b>abundan. Los beneficiarios abundan. Siempre aparecen quienes encuentran genialidad en cada decisión, sabiduría en cada discurso y virtudes extraordinarias en cada movimiento de quien concentra poder. Pero cuando desaparece el cargo, desaparecen también muchos de esos aplausos. Y entonces queda únicamente aquello que realmente logró construirse.</p><p><b>George Washington</b> dejó la presidencia y regresó a su vida privada cuando pudo haberse perpetuado en el poder. <b>Abraham Lincoln</b> murió hace más de siglo y medio y continúa siendo una referencia obligada cuando se habla de unidad nacional y liderazgo.<b> Winston Churchill</b> perdió elecciones después de conducir a Gran Bretaña durante la guerra más importante de la historia moderna, pero siguió siendo una figura de enorme influencia. <b>Nelson Mandela</b> abandonó la presidencia sudafricana hace décadas y continúa siendo una referencia moral global. <b>Jimmy Carter</b> dejó la Casa Blanca derrotado políticamente, pero terminó construyendo una autoridad moral internacional que durante décadas superó con mucho el alcance de su propia presidencia. Ninguno de ellos conserva poder formal. Sin embargo, todos siguen influyendo.</p><p>Lo mismo puede observarse en el ámbito religioso. San <b>Juan Pablo II</b> dejó una huella espiritual que continúa vigente décadas después de su muerte. <b>Benedicto XVI </b>realizó una de las decisiones más extraordinarias de la historia contemporánea al renunciar al pontificado, recordándole al mundo que la responsabilidad puede ser más importante que la permanencia. <b>Francisco</b>, por su parte, habló sobre pobreza, migración, medio ambiente, guerras, desigualdad y dignidad humana. No consiguió transformar todo aquello que buscaba transformar. Probablemente nadie habría podido hacerlo. Pero instaló conversaciones que seguirán existiendo mucho después de su partida. Habló cuando muchos callaban. Insistió cuando muchos preferían la comodidad de la neutralidad. Y aunque el tiempo no le permitió culminar todos sus empeños, dejó abiertos debates que seguirán marcando a la Iglesia y a la sociedad internacional durante años.</p><p>Y entonces aparece un caso particularmente interesante para nuestro tiempo.</p><p><b>Barack Obama</b> dejó la<b> </b>Casa Blanca<b> </b>hace años. No gobierna. No firma decretos. No dirige formalmente al <b>Partido Demócrata</b>. No ocupa ningún cargo público. Sin embargo, resultaría absurdo afirmar que carece de poder. Conserva <b>influencia política</b>. Conserva capacidad de convocatoria. Conserva interlocución internacional. Conserva peso cultural. Conserva presencia mediática. Conserva autoridad para amplios sectores de la <b>sociedad estadounidense </b>y <b>mundial</b>. Pero lo verdaderamente interesante no es eso. Lo verdaderamente interesante es lo que parece estar construyendo.</p><p>La reciente inauguración y consolidación del <b>Centro Presidencial Obama </b>constituye mucho más que una biblioteca, un museo o un homenaje personal. Es una declaración de intenciones. Es una afirmación explícita de que la influencia puede sobrevivir al cargo. Es un intento deliberado de transformar una presidencia en una institución permanente. Es la decisión de convertir una administración en una escuela de liderazgo. Es la construcción consciente de una plataforma diseñada para formar<b> generaciones futuras </b>mucho después de que quienes la impulsaron hayan abandonado la vida pública activa.</p><p>No se trata simplemente de preservar documentos históricos. No se trata únicamente de exhibir fotografías, discursos o recuerdos de una administración. Se trata de crear un espacio destinado a producir nuevas ideas, formar nuevos liderazgos, impulsar <b>proyectos comunitarios</b>, estimular la participación ciudadana y mantener vivas determinadas visiones sobre la democracia, la convivencia social y el <b>servicio público</b>.</p><p>Y quizá allí se encuentre una de las diferencias más profundas entre quienes ejercen el poder y quienes intentan construir legado. Los primeros suelen concentrarse en administrar el presente. Los segundos procuran influir sobre el <b>futuro</b>. Los primeros buscan conservar posiciones. Los segundos buscan sembrar ideas. Los primeros preguntan cuánto tiempo podrán permanecer. Los segundos se preguntan cuánto tiempo sobrevivirá aquello que construyeron.</p><p>Resulta igualmente revelador observar quiénes acudieron a respaldar el proyecto. No fueron ministros. No fueron secretarios de Estado. No fueron funcionarios subordinados. No fueron personas obligadas por protocolo. Fueron referentes culturales, artísticos, académicos y sociales cuya presencia no dependía de ninguna obligación institucional. Bruce Springsteen, Bono, Stevie Wonder, John Legend, Eddie Vedder, Marc Anthony, Christina Aguilera y muchas otras personalidades<b> </b>con prestigio propio, trayectorias independientes y capacidad para atraer <b>atención global</b> por sí mismas. Su presencia no deriva de la autoridad presidencial. Deriva de algo distinto. Deriva del reconocimiento a una influencia que ya no depende de la Casa Blanca.</p><p>Y allí aparece otra dimensión del poder que pocas veces se analiza. El poder formal puede ordenar. La influencia inspira. El poder formal puede exigir obediencia. La influencia genera adhesión voluntaria. El poder formal depende de una estructura. La influencia depende de la credibilidad. El poder formal puede terminar con una elección. La influencia puede sobrevivir generaciones.</p><p>Por eso, los verdaderos hombres y mujeres de Estado suelen pensar de manera distinta a los políticos convencionales. Los políticos suelen preocuparse por la próxima elección. Los <b>hombres </b>y<b> mujeres de Estado</b> suelen preocuparse por la próxima generación. Los primeros preguntan cómo conservar el poder. Los segundos se preguntan qué harán con él mientras lo tengan. Los primeros buscan prolongar su permanencia. Los segundos buscan construir algo que sobreviva a su partida.</p><p>Y ahí aparece una verdad incómoda que atraviesa toda la historia humana. Hay gobernantes que permanecen décadas en el poder y dejan muy poco. Hay otros que permanecen relativamente poco tiempo y dejan una huella enorme. Hay líderes que acumulan autoridad, riqueza, control y obediencia, pero cuya influencia desaparece casi inmediatamente después de abandonar el cargo. Y hay otros que continúan siendo escuchados, estudiados y citados mucho tiempo después de haber perdido cualquier facultad formal para ordenar o decidir.</p><p>La diferencia no siempre está en el tiempo que permanecieron gobernando. La diferencia tampoco está necesariamente en el tamaño de sus victorias electorales. Ni en la magnitud de sus mayorías legislativas. Ni en la cantidad de aplausos que recibieron. Ni en el número de aduladores que los rodearon.</p><p>La diferencia suele estar en aquello que construyeron.</p><p>Por eso, resulta tan interesante observar el comportamiento de las figuras públicas después de abandonar el poder. Algunos desaparecen. Algunos intentan regresar. Algunos escriben memorias. Algunos cobran conferencias. Algunos buscan conservar protagonismo. Algunos se dedican a administrar la fama acumulada durante años. Y algunos construyen instituciones destinadas a influir sobre generaciones futuras.</p><p>Porque existe un poder prestado por las instituciones.</p><p>Y existe otro ganado mediante la confianza.</p><p>Existe un poder derivado del mando.</p><p>Y existe otro derivado del ejemplo.</p><p>Existe un poder nacido de la autoridad.</p><p>Y existe otro nacido de la credibilidad.</p><p>Existe un poder que termina el día que se abandona una oficina.</p><p>Y existe otro que continúa operando cuando la oficina ya pertenece a alguien más.</p><p>Quizá por eso la historia suele ser mucho más severa que los contemporáneos. Mientras vivimos una época solemos impresionarnos con el poder visible. Nos llaman la atención los discursos, las ceremonias, las caravanas, los protocolos y los honores. Pero el tiempo termina formulando preguntas mucho más difíciles.</p><p>¿Qué quedó?</p><p>¿Qué construyó?</p><p>¿Qué mejoró?</p><p>¿Qué cambió?</p><p>¿Qué sobrevivió a su partida?</p><p>¿Qué institución dejó funcionando?</p><p>¿Qué ideas continúan influyendo?</p><p>¿Qué ejemplo permanece vigente?</p><p>Porque al final los cargos terminan, los mandatos terminan, los gobiernos terminan, las mayorías terminan, los aplausos terminan, las ceremonias terminan, incluso los imperios terminan.</p><p>Lo que permanece es aquello que logró transformarse en influencia, ejemplo, <b>institución</b>,<b> idea </b>o<b> legado</b>.</p><p>La historia está llena de gobernantes que conservaron el cargo y perdieron la influencia. También está llena de personas que perdieron el cargo y conservaron el poder. Porque existe un poder que proviene de una oficina y existe otro que proviene de una idea. El primero tiene fecha de vencimiento. El segundo puede sobrevivir siglos.</p><p>Por eso, la pregunta más importante no es quién gobierna hoy.</p><p>La pregunta verdaderamente importante es quién seguirá influyendo cuando los gobernantes de hoy sean apenas un capítulo en los libros de historia.</p><p>Porque el poder más importante no siempre es el que se ejerce desde un cargo.</p><p>Con frecuencia es el que permanece cuando el cargo ya no existe.</p><p>Y ese, quizá, sea el verdadero poder después del poder.</p><p><i>X</i>: @salvadorcosio1 | Correo: Opinionsalcosga23@gmail.com</p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://sdpnoticias-sdpnoticias-prod.cdn.arcpublishing.com/resizer/tFsZT4FqANLB5J_S_lyE0G7CXmk=/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/sdpnoticias/NFXGJ4VO65NTDLFM2MHWZG7IJA.png"><media:description type="plain"><![CDATA[Barack Obama. Acusaciones.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">AP</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Obama rechaza teorías sobre OVNIs: “El gobierno es terrible para guardar secretos”]]></title><link>https://www.sdpnoticias.com/sorprendente/obama-rechaza-teorias-sobre-ovnis-el-gobierno-es-terrible-para-guardar-secretos/</link><guid isPermaLink="true">https://www.sdpnoticias.com/sorprendente/obama-rechaza-teorias-sobre-ovnis-el-gobierno-es-terrible-para-guardar-secretos/</guid><dc:creator><![CDATA[Andrea Luices]]></dc:creator><description><![CDATA[“El gobierno es terrible para guardar secretos”, afirmó el ex presidente de Estados Unidos, Barack Obama, para rechazar las teorías de la conspiración.]]></description><pubDate>Wed, 06 May 2026 18:32:45 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p>En entrevista con Stephen Colbert, el ex presidente de los Estados Unidos, <a href="https://www.sdpnoticias.com/internacional/quien-es-barack-obama-el-ex-presidente-y-amigo-de-joe-biden-que-le-pide-reconsiderar-su-candidatura/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.sdpnoticias.com/internacional/quien-es-barack-obama-el-ex-presidente-y-amigo-de-joe-biden-que-le-pide-reconsiderar-su-candidatura/"><b>Barack Obama</b></a><b> volvió a hablar sobre el tema OVNI y su rechazo a las teorías de su existencia.</b></p><p>A lo que Obama argumentó que <b>de existir los </b><a href="https://www.sdpnoticias.com/sorprendente/que-es-un-ovni-el-fenomeno-mas-controversial-desde-el-siglo-xx/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.sdpnoticias.com/sorprendente/que-es-un-ovni-el-fenomeno-mas-controversial-desde-el-siglo-xx/"><b>OVNIs</b></a><b> ya habría pruebas reales,</b> pues en su experiencia como ex presidente <b>“el gobierno es terrible para guardar secretos”.</b></p><p>Asimismo, <b>Obama sorprendió al decir que sería un buen emisario para el primer contacto </b><a href="https://www.sdpnoticias.com/estilo-de-vida/ovni-uap-o-ufo-existe-un-glosario-completo-para-hablar-de-extraterrestres/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.sdpnoticias.com/estilo-de-vida/ovni-uap-o-ufo-existe-un-glosario-completo-para-hablar-de-extraterrestres/"><b>OVNI</b></a>, si es que existieran los extraterrestre.</p><h2>“El gobierno es terrible para guardar secretos” y ya habría pruebas OVNIs, asegura Barack Obama</h2><p><b>Obama se dijo seguro al afirmar que de haber OVNIs ya habría pruebas</b> pues en su experiencia como ex presidente: “el gobierno es terrible para guardar secretos”, incluidos los de los extraterrestres.</p><p>Pues de tener algún OVNI o extraterrestre el gobierno, <b>alguien ya se habría tomado una selfie y difundido su existencia.</b></p><blockquote><p>“Una de las cosas que aprendes como presidente es que el gobierno es terrible para guardar secretos. Esta idea de las teorías de conspiración -- si hubiera alienígenas o naves espaciales bajo el control del gobierno de Estados Unidos de las que supiéramos, que hubiéramos visto, fotografiado, te prometo que algún tipo vigilando la instalación habría tomado una selfie con uno de los alienígenas y envía a su novia.”</p><p class="citation">Barack Obama</p></blockquote><p>Declaración con la que <b>Obama</b> vuelve a expresar su rechazo a la existencia de OVNIs y la vida extraterrestre así como a las teorías de conspiración, tras causar polémica en febrero de 2026 tras declarar “son reales, pero no los he visto”.</p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/C15DvGjPcxY?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen title="&quot;I Would Be A Good Emissary For The Planet&quot; - President Obama Is Ready For Contact With Alien Life"></iframe><h2>Obama se apunta a ser el emisario para el contacto extraterrestre </h2><p>Pese a rechazar las teorías sobre OVNIs, <b>Obama se apuntó a ser el emisario para el contacto extraterrestre.</b></p><p>Pues al preguntarle sobre si le gustaría que existieran los extraterrestres, Obama respondió con un sí, a lo que dijo que sería un buen emisario para el primer contacto, pues tiene experiencia democrática, además de que “<b>soy amigable, por lo que creó que haría un buen trabajo”. </b></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://sdpnoticias-sdpnoticias-prod.cdn.arcpublishing.com/resizer/CrplEEtiTVELUBSQiZ4IGDuievU=/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/sdpnoticias/RPYMI25EURA3TCAZED2TWK433M.jpeg"><media:description type="plain"><![CDATA[Obama rechaza teorías sobre OVNIs: “El gobierno es terrible para guardar secretos”]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Eduardo Díaz SDP Noticias </media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Trump acusa a Obama de divulgar información clasificada sobre aliens ]]></title><link>https://www.sdpnoticias.com/internacional/trump-acusa-a-obama-de-divulgar-informacion-clasificada-sobre-aliens/</link><guid isPermaLink="true">https://www.sdpnoticias.com/internacional/trump-acusa-a-obama-de-divulgar-informacion-clasificada-sobre-aliens/</guid><dc:creator><![CDATA[Pablo López]]></dc:creator><description><![CDATA[Donald Trump señala que Barack Obama fue imprudente al hablar de aliens en un podcast]]></description><pubDate>Fri, 20 Feb 2026 01:09:25 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><a href="https://www.sdpnoticias.com/internacional/quien-es-donald-trump-el-expresidente-de-estados-unidos-que-busca-regresar-a-la-casa-blanca-en-2024/" target="_self" rel="" title="https://www.sdpnoticias.com/internacional/quien-es-donald-trump-el-expresidente-de-estados-unidos-que-busca-regresar-a-la-casa-blanca-en-2024/"><b>Donald Trump</b></a> no está muy contento con <b>Barack Obama</b>, luego que este diera <b>información sobre los aliens</b> en un podcast, algo que <b>se considera clasificado.</b></p><p>Para Donald Trump, <a href="https://www.sdpnoticias.com/internacional/quien-es-barack-obama-el-ex-presidente-y-amigo-de-joe-biden-que-le-pide-reconsiderar-su-candidatura/" target="_self" rel="" title="https://www.sdpnoticias.com/internacional/quien-es-barack-obama-el-ex-presidente-y-amigo-de-joe-biden-que-le-pide-reconsiderar-su-candidatura/">Barack Obama</a> cometió un error y una imprudencia, pues se supone que <b>ningún mandatario puede hacer eso</b>.</p><img src="https://sdpnoticias-sdpnoticias-prod.cdn.arcpublishing.com/resizer/_hjurs6vdub830C2ts_o_xRQfYw=/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/sdpnoticias/NNJTIEJ3KRFVXLXHQ5W2DZPWUM.webp" alt="Donald Trump, presidente de Estados Unidos" height="800" width="1200"/><h2>Donald Trump señala que Barack Obama no puede hablar sobre aliens pues es información clasificada</h2><p>En una serie de preguntas y respuestas dadas este jueves 19 de febrero, <b>Donald Trump acusó a Barack Obama de dar información clasificada</b> sobre los <b>aliens</b>.</p><p>Donald Trump afirmó que Barack Obama no debería de dar detalles sobre los aliens, pues es uno de los temas que los presidentes de Estados Unidos no pueden hablar.</p><p>Además, señaló que<b> él no sabe si los extraterrestres son reales o no</b>, solo que no se puede hablar de eso porque es clasificado y se supone que no deben dar ese tipo de datos al público.</p><p>Incluso mencionó que él (Donald Trump) <b>no puede desclasificar información</b>, pues se metería en muchos problemas. Esto cuando le sugirieron hacerlo.</p><img src="https://sdpnoticias-sdpnoticias-prod.cdn.arcpublishing.com/resizer/jG_uvTYeAVwMsJZILEKnLj8S9H4=/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/sdpnoticias/B6XWALDAIZDHNNAZMZJOSTOEKY.jpg" alt="Donald Trump y Barack Obama" height="762" width="1355"/><h2>¿Qué dijo Barack Obama sobre los aliens que molestó a Donald Trump?</h2><p>En una entrevista para el podcast de Brian Tyler Cohen, <b>Barack Obama dijo que los aliens existen</b>, pero que él nunca los ha visto, cosa que molestó a Donald Trump.</p><p>Para el actual presidente de Estados Unidos, Barack Obama no debió de confirmar la existencia de los aliens, al ser <b>información clasificada del gobierno</b>.</p><p>Pero no solo eso, el expresidente también mencionó que<b> no hay instalaciones secretas en el Área 51</b>, a menos de que haya una conspiración que incluso se oculte al mandatario del país.</p><p>Posteriormente, Obama matizó su respuesta señalando que el universo es tan grande que es posible que allá extraterrestres, aunque estos no han hecho contacto con los humanos.</p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://sdpnoticias-sdpnoticias-prod.cdn.arcpublishing.com/resizer/mF30UKyO581uwpcJuqplyrDi-7s=/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/sdpnoticias/YZQLIDJZLBAFDBTXX3GMJVTSEA.jpeg"><media:description type="plain"><![CDATA[Trump acusa a Obama de divulgar información clasificada]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Michelle Rojas</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Obama aclara afirmación sobre vida extraterrestre: las posibilidades son altas pero “no es probable que nos hayan visitado”]]></title><link>https://www.sdpnoticias.com/internacional/obama-aclara-que-las-posibilidades-de-que-existan-extraterrestres-son-altas-pero-no-es-probable-que-nos-hayan-visitado/</link><guid isPermaLink="true">https://www.sdpnoticias.com/internacional/obama-aclara-que-las-posibilidades-de-que-existan-extraterrestres-son-altas-pero-no-es-probable-que-nos-hayan-visitado/</guid><dc:creator><![CDATA[Itzel Naranjo López]]></dc:creator><description><![CDATA[Barack Obama habla de la existencia de extraterrestres y su posible contacto con la tierra ]]></description><pubDate>Mon, 16 Feb 2026 03:39:18 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><a href="https://www.sdpnoticias.com/internacional/quien-es-barack-obama-el-ex-presidente-y-amigo-de-joe-biden-que-le-pide-reconsiderar-su-candidatura/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://www.sdpnoticias.com/internacional/quien-es-barack-obama-el-ex-presidente-y-amigo-de-joe-biden-que-le-pide-reconsiderar-su-candidatura/"><b>Barack Obama</b></a> dice que <b>hay posibilidades de que existan extraterrestres</b>, pero no hay posibilidad de que haya contacto: “no es probable que nos hayan visitado”. </p><p>El expresidente de Estados Unidos expresó que cree en la <b>existencia de los extraterrestres</b>, aunque no hay evidencia de que hayan hecho contacto con la tierra. </p><h2>Obama habla de la posibilidad de que existan extraterrestres</h2><p><b>Barack Obama </b>estuvo en el podcast de Brian Tyler Cohen y fue cuestionado si creía que los extraterrestres eran reales. </p><p>La respuesta de Barack Obama fue: “Son reales, pero yo no los he visto”. </p><p>Obama asegura que no hay extraterrestres en <u>la base de la Fuerza Aérea de Nevada, conocida como Área 51. </u></p><blockquote class="twitter-tweet"><p lang="en" dir="ltr">BREAKING: <a href="https://twitter.com/BarackObama?ref_src=twsrc%5Etfw">@BarackObama</a> clarifies his position on aliens after his answer during the speed round of our interview went viral. <a href="https://t.co/75v4jwIWGR">pic.twitter.com/75v4jwIWGR</a></p>&mdash; Brian Tyler Cohen (@briantylercohen) <a href="https://twitter.com/briantylercohen/status/2023187252827001333?ref_src=twsrc%5Etfw">February 16, 2026</a></blockquote><p>Existe la creencia de que en el <b>Área 51 </b>hay extraterrestres, pero no hay evidencia de esta teoría. </p><p>“No existe ninguna instalación subterránea, a menos que haya una enorme conspiración y se haya ocultado al presidente de Estados Unidos”, dijo Obama. </p><p>Posteriormente, Obama retomó el tema en <b>Instagram</b> ya que causó controversia en redes sociales. </p><p>“Intentaba mantener el espíritu de la ronda rápida, pero dando que ha llamado la atención, voy a aclararlo. Estadísticamente, el universo es tan vasto que hay muchas probabilidades de que haya vida ahí afuera”, expresó Obama. </p><p>Barack Obama menciona que el universo es tan basto que existe la posibilidad de la vida extraterrestre, pero no hay probabilidades de que nos hayan visitado. </p><p>“No vi ninguna prueba de que los extraterrestres hayan contactado con nosotros, mencionó el exmandatario. </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DUwSdt4jOOC/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:658px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/reel/DUwSdt4jOOC/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">View this post on Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a></div></blockquote><h2>Barack Obama buscó evidencia de extraterrestres </h2><p><b>Obama</b> contó en el programa The Late Show en 2021 que cuando asumió la presidencia buscó información sobre extraterrestres. </p><p>Incluso quiso saber si había algún laboratorio secreto que los investigara y la <b>respuesta que recibió fue negativa. </b></p><p>Hasta el momento no existe evidencia concreta de que haya contacto extraterrestre en la tierra. </p><img src="https://sdpnoticias-sdpnoticias-prod.cdn.arcpublishing.com/resizer/3FpelrckPV1-PmMbxaMD5MaMc58=/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/sdpnoticias/4Y6KSV4JMBGXNGKZ2YQXDJRAMQ.jpg" alt="Barack Obama" height="999" width="800"/>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://sdpnoticias-sdpnoticias-prod.cdn.arcpublishing.com/resizer/CfNDZQfhP7yE5JQtFfpvl_tKOY4=/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/sdpnoticias/HSLIMUKXSVDT5MGR4TK3IH5DY4.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[Barack Obama habla sobre OVNIS]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Tomada de video</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Barack Obama habla de vida extraterrestre y del Área 51]]></title><link>https://www.sdpnoticias.com/sorprendente/barack-obama-habla-de-vida-extraterrestre-y-del-area-51/</link><guid isPermaLink="true">https://www.sdpnoticias.com/sorprendente/barack-obama-habla-de-vida-extraterrestre-y-del-area-51/</guid><dc:creator><![CDATA[Eduardo Carrasco]]></dc:creator><description><![CDATA[El ex presidente de Estados Unidos, Barack Obama, habló de la vida extraterrestre y del Área 51 ]]></description><pubDate>Sun, 15 Feb 2026 01:49:55 +0000</pubDate><content:encoded><![CDATA[<p><a href="https://www.sdpnoticias.com/internacional/quien-es-barack-obama-el-ex-presidente-y-amigo-de-joe-biden-que-le-pide-reconsiderar-su-candidatura/" target="_self" rel="" title="https://www.sdpnoticias.com/internacional/quien-es-barack-obama-el-ex-presidente-y-amigo-de-joe-biden-que-le-pide-reconsiderar-su-candidatura/"><b>Barack Obama </b></a>habla de <b>vida extraterrestre</b> y del <b>Área 51</b>; esto fue lo que dijo. </p><p>En el podcast de Bryan Tyler Cohen, Barack Obama dio su opinión sobre varios temas, incluidos los “aliens”. </p><h2>Esto fue lo que dijo Barack Obama sobre la vida extraterrestre y del Área 51</h2><p>Barack Obama sorprendió con sus d<b>eclaraciones sobre la vida extraterrestre y del Área 51</b>, base militar ubicada en Nevada, en los Estados Unidos. </p><p>Ante la pregunta directa sobre si los aliens eran reales, Obama afirmó que sí lo eran. </p><p>Incluso el ex presidente de Estados Unidos mencionó que no se encuentran en el Área 51 como popularmente se ha especulado. </p><blockquote><p>“Son reales. Pero no los he visto. No están en el Área 51. No hay ninguna instalación subterránea, a menos que haya una conspiración enorme y se la hayan ocultado al presidente de Estados Unidos."</p><p class="citation">Barack Obama </p></blockquote><img src="https://sdpnoticias-sdpnoticias-prod.cdn.arcpublishing.com/resizer/V9WN_qg179_mdMIXGhhkSFxiSkE=/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/sdpnoticias/VCMLMNNRANI6JF7J4NJ3JSNRK4.jpg" alt="Barack Obama, ex presidente de EU" height="576" width="1024"/><p>Para Barack Obama el tema de la vida extraterrestre era fundamental que hasta aseguró entre risas a Bryan Tyler Cohen que eso fue lo primero que preguntó al convertirse en presidente. </p><p>Cabe señalar que no es la primera vez que Barack Obama habla de la existencia de aliens. </p><p>En 2021, Obama hizo una confesión sobre ese mismo tema en el programa de <b>James Corden</b>. </p><p>De acuerdo con Barack Obama decidió preguntar directamente al gobierno estadounidense si había alienígenas o algún contacto con vida extraterrestre, pero la respuesta fue negativa. </p><blockquote><p>“La verdad es que cuando llegué a la oficina, pregunté ‘¿Hay un laboratorio alguna parte donde estemos manteniendo en suspensión a los especímenes alienígenas?’ Hicieron un poco de investigación y la respuesta fue no.”</p><p class="citation">Barack Obama</p></blockquote><p>Sin embargo, Barack Obama dijo en su charla con James Corden que existían datos y grabaciones de fenómenos que no han podido explicar o ser identificados. </p><blockquote><p>“Pero lo que es cierto, y lo digo muy en serio, es que hay videos y grabaciones de objetos en el cielo que no sabemos exactamente qué son. No podemos explicar cómo se mueven, su trayectoria, no tienen un patrón que se explique fácilmente. Así que creo que aún hay gente que se toma en serio las investigaciones y tratan de averiguar qué son."</p><p class="citation">Barack Obama</p></blockquote><img src="https://sdpnoticias-sdpnoticias-prod.cdn.arcpublishing.com/resizer/3FpelrckPV1-PmMbxaMD5MaMc58=/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/sdpnoticias/4Y6KSV4JMBGXNGKZ2YQXDJRAMQ.jpg" alt="Barack Obama" height="999" width="800"/>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://sdpnoticias-sdpnoticias-prod.cdn.arcpublishing.com/resizer/8IewJ-xplhfliR2pQjbcJY9ri08=/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/sdpnoticias/6ZHLUVTNMBAG3PPLBHD7TTC43I.jpeg"><media:description type="plain"><![CDATA[Barack Obama habla de vida extraterrestre y del Área 51]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Yazmín Betancourt</media:credit></media:content></item></channel></rss>