domingo 27 de julio de 2014 | 11:13
Tecnología

Fraudes en internet se duplican en Latinoamérica

AP mié 26 feb 2014 08:55
Fraudes en internet se duplican en Latinoamérica Foto: Tomada de internet

México es el cuarto país de Latinoamérica más afectado por delitos cibernéticos.

MONTEVIDEO, Uruguay (AP) — El fraude en el comercio electrónico en América Latina y el Caribe alcanza los 430 millones de dólares al año y el país de la región más afectado por el delito cibernético es Brasil, informó el Registro de Direcciones de Internet en América Latina y el Caribe.

Las cifras se basan en un estudio patrocinado por la organización (Lacnic, según sus siglas en inglés), fechado en julio de 2013 pero hecho público recién el martes en el que también se señala que el robo a los bancos de la región a través de internet supera los 50 millones de dólares anuales.

El país de la región más afectado por los delitos cibernéticos es Brasil, seguido por Argentina, Colombia, México y Chile, en ese orden.

"La magnitud del cibercrimen en América Latina es realmente preocupante, con ataques cada vez más sofisticados y consecuencias gravosas para la población", dijo el comunicado de Lacnic, que tiene su sede en Montevideo.

Las autoras de la investigación, Patricia Prandini y Marcia Maggiore, advirtieron que uno de los delitos digitales de mayor impacto económico, el phishing (la suplantación de la identidad de una persona para hacerse con las contraseñas de sus tarjetas de crédito o cuentas bancarias) ha aumentado en la región un 20% más de lo que ha crecido a nivel global. A su vez, el crecimiento de los dominios usados para esta actividad en la región "duplicó el del orden mundial".

El informe agrega que América Latina cuenta con 80 mil bots, robots digitales que pueden enviar archivos maliciosos. Un 44% de los bots se encuentran en Chile, 15% en Perú y 11% en Argentina, señaló el documento.

El comunicado de Lacnic señaló que el rápido desarrollo tecnológico en los países de la región y el consiguiente crecimiento del ciberdelito hacen "imprescindible la generación de planes de acción que, recogiendo sus características culturales y de desarrollo, muestren la factibilidad de generar un entorno seguro" para aprovechar los múltiples beneficios de las tecnologías de la información y las comunicaciones "minimizando los riesgos que las acompañan".