La Arquidiócesis de Guadalajara, encabezada por el Cardenal Juan Sandoval Íñiguez, mantiene su posición de rechazo a la posibilidad de que parejas homosexuales puedan adoptar, lo cual este lunes fue aprobado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
A través de un comunicado, se expresó: "Con profunda desilusión tomamos la determinación de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la cual, desentendiendo el bien común y la lógica del sentido común, y mostrando un desprecio por la ley natural, ha aprobado la posibilidad de que personas casadas del mismo sexo adopten a menores de edad".
Y añadió: "Mostramos nuestro completo desacuerdo por esta decisión que en nada beneficia a la mayoría de las personas en México, y que se orienta directamente a dañar, profunda e irreversiblemente, al matrimonio --constituido por varón y mujer- y a la familia --como prole de la unión de dos personas de diferente sexo-".
Previamente, el propio Cardenal tapatío había arremetido en contra de la adopción gay, señalando que "no se trata, entonces, de argumentos religiosos, ni tampoco de un involucramiento meramente moral en el orden civil, ni de interferir en la laicidad del Estado, sino que las pruebas científicas, que hasta el momento se han presentado, y la consecución de la ley natural, son contundentes para afirmar que el ambiente más propicio para desarrollarse está en parejas heterosexuales".
Todo esto se deriva de la polémica que desataron, en parte, los siguientes cuestionamientos y suposiciones que hizo Íñíguez previamente: "¿A ustedes les gustaría que los adopten una pareja de maricones o lesbianas?
Yo creo que (los jueces) no llegan a esas conclusiones tan absurdas que van contra el sentimiento del pueblo de México si no es por motivos muy grandes.
. . Y el motivo muy grande puede ser el dinero que les dan".
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