Washington, 8 sep (EFE).- El secretario de Estado adjunto de
Estados Unidos para Latinoamérica, Arturo Valenzuela, matizó hoy la
comparación que hizo la secretaria de Estado, Hillary Clinton, entre la
violencia en México y la "insurgencia" que vivió Colombia hace dos
décadas.
Clinton mostró hoy, en un acto público en Washington, su
preocupación por "la creciente amenaza" que suponen las redes
organizadas de drogas que, según dijo, "está haciendo causa común con
lo que podríamos considerar insurgencia en México y en Centroamérica".
Esta
situación "se está pareciendo más a como se veía Colombia hace 20
años", señaló Clinton durante un discurso sobre la política exterior
estadounidense ante el Consejo de Relaciones Exteriores en Washington.
Sin
embargo, en una mesa redonda posterior, Valenzuela dijo que no se debía
"malinterpretar el comentario" de Clinton, que ha generado polémica en
México, donde la canciller Patricia Espinosa ha rechazado la
comparación de la situación de su país con la "insurgencia" que vivió
Colombia.
"Lo que nos preocupa es que uno ve el desarrollo de
fenómenos como coches bomba que pueden afectar a personas inocentes,
que son actos de terrorismo... pero el término insurgencia (en México)
no es lo mismo que insurgencia en Colombia", matizó Valenzuela.
En
el caso de México "no se trata de un grupo militarizado dentro de la
sociedad que está intentando tomar el control del Estado por razones
políticas", explicó Valenzuela, que subrayó que la secretaria quiso
hacer hincapié en "el incremento de la violencia pero no bajo términos
de insurgencia".
Valenzuela habló en la primera sesión de la XIV
conferencia anual del CAF sobre América Latina que estuvo dedicada a la
evolución de la política estadounidense a la región y en la que también
participaron, entre otros, el "zar" antidrogas Gil Kerlikowske.
El
director del departamento de estudios mexicanos del Woodrow Wilson
International Center, Andrew Selee, presente en el acto, consideró que
la secretaria de Estado "quizás se excedió un poco en los términos",
por lo que Valenzuela "ha tratado de matizar su postura".
"Desde
luego hay acciones que parecen asemejarse a una insurgencia, aunque los
motivos son distintos", señaló el experto, que dijo que lo que hizo
Valenzuela "fue un intento de la Administración de matizar una
declaración que fue más allá de la postura oficial"
"No estamos
hablando de narcoinsurgencia, estamos hablando de grupos de crimen
organizado sumamente violentos que a veces usan armamentos y técnicas
que parecen una insurgencia pero tienen fines muy distintos", señaló a
un grupo de periodistas tras el evento.
"Creo que esa ha sido la
postura que ambos gobiernos han querido dejar muy claro", agregó el
experto, que enfatizó que la diferencia entre México y Colombia es que
"no hay fin político alguno excepto quitar del camino y amedrentar a
algunos políticos".
Gil Kerlikowske, que fue nombrado el pasado año
responsable de la oficina de la Casa Blanca para la lucha contra las
drogas, también matizó que el hecho de que se hayan producido dos
atentados con coche bomba "no necesariamente se traduce en insurgencia".
"Sí
existe la preocupación", dijo, aunque valoró la implicación del
Gobierno de Felipe Calderón en la lucha contra el narcotráfico.
Que
los capos hayan recurrido a este tipo de acciones "nos indica el nivel
del compromiso que Calderón y su Gobierno han dedicado a este
problema", dijo Kerlikowske, que mostró la disposición de "colaborar en
todo lo posible".
La reciente detención en México del
narcotraficante Edgar Valdez Villareal, alias "La Barbie", al que se le
relaciona con el cartel de los Beltrán Leyva, muestra los niveles "tan
altos" de cooperación que se han estado siguiendo, subrayó.