Los líderes israelí y palestino acordaron el jueves sostener una

serie de negociaciones directas, buscando un esquema para un acuerdo de

paz auspiciado por Estados Unidos dentro de un año y para poner fin a

un conflicto que se ha extendido por seis décadas.

La secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, que fue

anfitriona de la primera sesión de discusiones entre el el primer

ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el presidente palestino,

Mahmoud Abbas, expresó su confianza en que este esfuerzo podría tener

éxito donde otros han fracasado.

El presidente Barack Obama, quien busca resolver una de las disputas

más complejas del mundo, fijó el objetivo de alcanzar dentro de 12

meses un acuerdo de paz que establezca un Estado palestino

independiente que exista en paz junto al Estado judío.

Pese al extendido escepticismo y un reciente brote de violencia en

Cisjordania, donde milicianos de Hamas dispararon esta semana contra

colonos judíos, Netanyahu y Abbas acordaron reunirse nuevamente el 14 y

15 de septiembre, ocasión donde también contarán con la presencia de

Clinton.

Diplomáticos dijeron que la reunión se llevará a cabo en Egipto,

país que junto a Jordania son patrocinadores árabes de la actual

campaña por la paz.

El enviado de paz estadounidense a Oriente Medio, George Mitchell,

dijo que ambas partes sostendrán posteriormente reuniones cada dos

semanas.

El acuerdo de continuar las negociaciones marcó un pequeño paso

adelante, aunque una disputa sobre los asentamientos judíos en la

ocupada Cisjordania podría frenar el avance.

"Estamos convencidos de que si avanzan con buena fe y no vacilan en

su compromiso para tener éxito en nombre de sus pueblos, pueden

resolver todos los problemas centrales dentro de un año", dijo Clinton

a Netanyahu y Abbas al comenzar las discusiones.

"Tienen la oportunidad para poner fin a este conflicto y las décadas

de enemistad entre sus pueblos de una vez por todas", agregó.

Los dos líderes, que parecen estar desarrollando un buen diálogo, se

dieron la mano luego del comienzo formal de las charlas en un salón de

recepciones en el Departamento de Estado, lo que marcó la reanudación

del diálogo directo que se rompió en el 2008.

Tanto Netanyahu como Abbas han dicho que quieren una "solución de

dos Estados". Pero ambos enfrentan desafíos políticos internos, lo que

pone en duda las perspectivas de un acuerdo final.

Abbas llamó a Israel a terminar el bloqueo a la Franja de Gaza y

terminar la expansión de los asentamientos. Pero él también dijo que

los palestinos reconocen la necesidad de seguridad, una demanda israelí

clave amplificada por los tiroteos de esta semana en Cisjordania.

"Queremos manifestar nuestra voluntad de seguir todos nuestros (...)

compromisos, incluyendo (los relativos a) seguridad y (respecto a)

poner fin a la incitación", declaró Abbas.

El grupo islamista de línea dura Hamas, que controla la Franja de

Gaza, rechazó las negociaciones de paz y dijo que seguiría atacando a

Israel.

Cuatro israelíes murieron y dos resultaron heridos esta semana en dos ataques separados en la ocupada Cisjordania.

Un portavoz de Hamas, que controla la Franja de Gaza, dijo que unos

13 grupos milicianos se unieron para lanzar "ataques más efectivos"

contra Israel.

Al ser consultado sobre si los operativos incluirían atentados suicidas, dijo: "todas las opciones están abiertas".

Abbas y Netanyahu parecían estar con un ánimo conciliatorio en sus

apariciones en público el jueves. Se reunieron con Clinton por más de

una hora y luego sostuvieron un encuentro privado por unos 90 minutos,

informaron funcionarios estadounidenses.

(Reporte adicional de Arshad Mohammed, Rachelle Younglai y Nadine Alfa

en Washington, Nidal al-Mughrabi en Gaza, Tom Perry en Ramallah, y

Allyn Fisher-Ilan en Jerusalen; Editado en español por Ricardo Figueroa)