De acuerdo a un reporte del Daily Mail,

el Papa Benedicto XVI lució una gorra blanca al último grito de la

moda en una caminata con su asistente personal en Castel Gandolfo.

La gorra que utilizó el líder

religioso de 83 años de edad no solo se coordinaba "divinamente"

con sus ropajes papales, sino que sirvió para proteger al Vicario de

Cristo del fuerte sol que azota a la península italiana en los meses

de verano.