Y todo el que quiera refrescarse con una cerveza helada en la capital de Qatar
tiene que arreglárselas con unos pocos bares escondidos en los hoteles
de cinco estrellas, puesto que beber alcohol en cualquier otro sitio
está prohibido en esta nación musulmana conservadora.
De todos modos Qatar
ha lanzado una ambiciosa campaña para organizar la Copa Mundial de
fútbol a la que también aspiran Estados Unidos, Australia, Japón y Corea
del Sur.
En cierto modo, Qatar es el
candidato menos favorito en la competencia para conquistar la aprobación
del comité ejecutivo de la FIFA de 24 miembros. Es la nación más
pequeña entre las candidatas y la única que no ha organizado una copa
mundial ni una olimpíada. Pero a la vez, esta nación del Golfo Pérsico
de apenas 1.300.000 habitantes tiene la potencia financiera como para
garantizar un torneo exitoso: disfruta del segundo mayor ingreso mundial
per cápita gracias a sus vastas reservas de petróleo y gas.
"Creo que tenemos una candidatura muy fuerte y única", dijo Hassan al-Thawadi, director general del comité organizador de Qatar a la Associated Press.
"Es
una candidatura histórica por ser la primera del Oriente medio, una
región muy hospitalaria, rica y diversa en cultura, y además una pasión
sin precedente por el juego", afirmó. "Traer (el torneo) al Oriente
Medio realmente permitirá al fútbol y a la FIFA alcanzar su verdadero
potencial como un evento cultural".
Qatar
ha concretado un acuerdo para patrocinar el congreso de la
Confederación del Fútbol Africano en enero, negociando un acuerdo que le
da acceso exclusivo a los más altos dirigentes del fútbol de ese
continente. También planea llevar a los equipos de Brasil y Argentina a
Doha para un partido de exhibición dos semanas antes de que se anuncien
en diciembre las candidaturas ganadoras para las copas mundiales de 2018
y 2022.
Asimismo contrató a figuras como el holandés Ronald de
Boer y el técnico de Barcelona Pep Guardiola para promocionar la
candidatura, como también al asesor Mike Lee, que fue decisivo para
lograr que Londres ganara la organización de los Juegos Olímpicos del
2012 y Río los del 2016.
"Tienen el dinero y lo gastarán
generosamente para esto", afirmó Abdul-Khaleq Abdulla, un profesor de
ciencias políticas en la Universidad de los Emiratos en Abu Dhabi. "Lo
que puedan pagar es ilimitado. El dinero manda en estos eventos. Se ha
demostrado una y otra vez".
Al-Thawadi afirmó que Qatar
está desarrollando "una tecnología de refrigeración de segunda
generación" que mantendrá los estadios, campos de entrenamiento y áreas
de espectadores en unos 27 grados centígrados (81 F), mucho más
agradable que los 41 (106) del promedio de Qatar entre junio y agosto. Qatar
también planea permitir el consumo de alcohol en las zonas de los
espectadores y el uso de trajes de baño en las piscinas de los hoteles.
Y para afianzar sus pretensiones, Qatar
ha revelado un plan de 4.000 millones de dólares para construir nueve
estadios y renovar otros tres, todos con el nuevo sistema de
refrigeración.
El país también planea invertir 42.900 millones de
dólares en mejoras de infraestructura que incluirán un nuevo aeropuerto
internacional y un sistema de transporte público con aire acondicionado.
Todo lo necesario podría estar listo ya en el 2017.