El segundo fichaje estrella de los Merengues, quedó fuera para el partido ante el Marsella, debido a que la pubalgia del brasileño es más seria de los que se creía, informaron los médicos.

En el Madrid saben que "Kaká es un jugador importante para este proyecto y no vamos a arriesgarle por un par de partidos. Si descansa y se cura bien, llegará como nuevo tras las Navidades".

Los médicos del Real prefieren un tratamiento "conservador" y evitar a toda costa la operación, es por eso que el jugador brasileño regresará a las canchas hasta el próximo año.

Kaká llevaba varios encuentros jugando al límite. Por la ubicación en la que le pone Pellegrini, se ha visto obligado a hacer muchos kilómetros en diferentes fases, a pesar de no entrar demasiado en contacto con la pelota. "Es tan profesional que a veces ha corrido demasiado y mal. Se ha vaciado sin necesidad".

El brasileño está deseoso de ayudar a su equipo, pero ha entendido que la amenaza del quirófano está ahí, lo que supondría una ausencia de dos o tres meses y pondría en peligro su presencia en los octavos de final de la Champions.