Esta ley por iniciativa del Gobierno de España, implementará a

partir de 2010, que los extranjeros que jueguen en el país ibérico y

ganen más de 600 mil euros al año (poco más de 882 mil dólares),

suban sus impuestos y pagarán del 24 al 43 por ciento.

El acuerdo solo aplicaría a aquellos jugadores que firmen un

contrato con un club a partir del 1 de enero de 2010, por lo que los

extranjeros que juegan actualmente en la Liga de España serán

absueltos.

"Para el futbol español, la ley tendría consecuencias muy

negativas y provocaría un daño irreparable porque nos haría perder

potencia en el ámbito europeo, ya que la mayoría de los buenos

talentos y jugadores elegirían otras ligas en lugar de la española",

señaló el mandamás de la LFP.

Además, señaló que la aprobación de esta ley podría ser

perjudicial no solo al deporte, sino también limitaría la llegada de

científicos, artistas y gente de cultura procedentes de otros países.

Astiazarán insistió que la competitividad del futbol español con

respecto a otros países europeos se perdería, al igual que los

contratos televisivos, los cuales, son el principal pilar de la Liga

Española.

"Una norma así cambia el escenario de la industria del futbol,

por lo que nos veríamos obligados incluso a tener que tomar medidas

de fuerza como: parar la competición", advirtió el español en espera

de lo que decida hoy el gobierno de España.