Durante muchos años se pensó que tras establecerse en pareja, los cisnes permanecían juntos el resto de su vida y sólo buscaban un nuevo "cónyuge" si su compañero fallecía, sin embargo, se ha descubierto que dichas aves también "culminan sus relaciones" y "siguen con su vida". Los conservadores del santuario de aves Slimbridge (Reino Unido), llegaron a esta conclusión cuando una pareja de cisnes volvió al refugio en su migración anual desde la Rusia Ártica, según publicó Muy Interesante.Sarindi, el cisne macho, llegó volando sin su pareja de dos años, Saruni; su lugar lo ocupaba una nueva hembra. Ante dicha situación los expertos pensaron que su habitual "esposa" había muerto, pero se sorprendieron mucho cuando vieron llegar a Saruni con otro macho.Luego de observarlos por varias horas los conservadores concluyeron que la pareja se había "divorciado" y que ya cada uno estaba "siguiendo con su vida".Una de las explicaciones que se dio al acontecimiento fue que las aves se distanciaron como una medida "de emergencia" por no poder procrear.