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Histórico

Permanece vigente Enrique Alonso "Cachirulo" con sus cuentos en DVD

mié 26 de agosto de 2009

México, 26 Ago.

(Notimex).

- A cinco años de su fallecimiento, el actor Enrique Alonso, un icono del teatro infantil, quien destacó en el ámbito televisivo como productor, se encuentra vigente entre el público con la salida de un DVD integrado por dos cuentos.

Este material contiene "Aladino" y "El sastrecillo valiente", realizados en 1960, los cuales son narrados y actuados por el artista.

El DVD puede ser adquirido a través de Internet.

Enrique Fernández Tellaeche, su nombre verdadero, nació el 28 de agosto de 1924 en Mazatlán, Sinaloa, y murió el 27 de agosto de 2004, víctima de una afección en las vías respiratorias.

"Cachirulo" fue productor y director del afamado programa infantil "Teatro fantástico"; estudió contaduría y destacó como un tenaz investigador de la literatura clásica.

De ahí que adaptó un sinnúmero de cuentos de diversas partes del mundo y escribió cientos de historias para llevarlas a la televisión, de la cual es pionero en México.

A través de una intensa y persistente tarea, "Cachirulo" dio al país un ejemplo de lo que debe ser un verdadero hombre de escenario, disciplinado y enteramente entregado, a decir de los críticos.

Desde su juventud compartió con todos sus colegas su interés por el rescate de las tradiciones y raíces teatrales; asimismo, escribió, actuó y dirigió centenares de pastorelas, revistas musicales y zarzuelas, labor que le ocupó gran parte de su vida.

En 1948, debutó como histrión profesional al lado de Lupe Rivas Cacho en "La temporada del recuerdo", un año antes de que surgiera el Teatro del Caracol; también trabajó con María Conesa, apodada "La Gatita Blanca".

Uno de sus grandes logros fue ser el artífice de la emisión "Teatro fantástico", que se transmitió de 1955 a 1969 por el Canal 2, de Televicentro, ahora Canal de las Estrellas de Televisa, los domingos a las 19:00 horas.

El proyecto era patrocinado por una empresa que fabricaba chocolates y Alonso, con su personaje de "Cachirulo", al final le decía a los televidentes: "Adiós amigos y no olviden tomarse su chocolatote", frase que se hizo famosa en toda la nación y quedó para la posteridad.

Sigue Permanece.

dos. posteridad Fue fundador de los grupos "Proscenio" y "Teatro del pequeño mundo" y como actor participó en más de 200 puestas en escena.

Con su compañía teatral de corte infantil montó "La princesita encantada", donde surgió "Cachirulo", un personaje muy a la italiana, con vistosas pelucas naranjas y vestido de arlequín.

Fue también autor de la obra biográfica "María Conesa", editada en 1987 y con prólogo de Carlos Monsiváis, en la que resumió su larga convivencia con la artista, de quien siempre reconoció que lo llevó de la mano por el camino del espectáculo.

Con su arte llenaba la pantalla de personajes maravillosos, princesas, reyes bufos, campesinos, bufones, ogros, gigantes, villanos, apuestos príncipes y hadas.

Cada semana era una sorpresa diferente para el público; los colores se imaginaban, porque las pantallas en aquel entonces eran en blanco y negro.

Eran los inicios de la televisión en México y este maravilloso hombre de teatro colaboraba para otros importantes programas que también transmitían obras escénicas.

La producción de "Teatro fantástico" salió de los estudios para llevar a cabo grandes e inolvidables temporadas en los mejores foros del país.

A través de los años, Enrique Alonso logró múltiples reconocimientos de la prensa, la crítica y especialmente el cariño de sus compañeros y de la gente, que muchas veces lo ovacionó de pie.

En el Palacio de las Bellas Artes, la comunidad teatral le rindió un fervoroso homenaje por sus 50 años de trayectoria, pues fue quien tuvo el ingenio para crear significativos espectáculos con cuentos propios o de los clásicos Jacobo y Guillermo Green, Christian Andersen y Charles Perrault o los que sacó de "Las mil y una noches".

Su principal aportación al teatro de tradiciones mexicanas fue la creación de "El portal de Belén", premiada por el Instituto Nacional de Bellas Artes y que actualmente se representa en México y el extranjero.

De 1984 a hasta que murió, en 2004, Alonso se dedicó a rescatar, para deleite de las nuevas generaciones, al teatro de carpa y revista con montajes como "Dos tandas por un boleto", "La alegría de las tandas" y "Chin Chun Chan y las musas del país".