Santiago de Chile (EFE).- Los países en desarrollo

necesitan 350.000 millones de dólares para superar la crisis económica,

de los que 180.000 millones son lo que precisa América Latina, señaló

hoy en Chile el presidente del Banco Mundial (BM), Robert Zoellick.

El

mundo está aún "en medio de una crisis muy difícil", reconoció el

responsable de la entidad financiera, que hoy anunció programas de

ayuda para América Latina y el Caribe por 17.000 millones de dólares.

Zoellick,

quien se encuentra en Chile para participar mañana en la II Reunión de

Ministros de Hacienda de América y el Caribe, se reunió hoy con la

presidenta de Chile, Michelle Bachelet, y con el ministro de Hacienda,

Andrés Velasco, a quienes expresó su "admiración" por su política

económica.

En declaraciones a la prensa sobre la crisis mundial, el

presidente del BM afirmó que "se ha quebrado la tendencia declinante de

los mercados y se ven signos de recuperación".

"Pero la recuperación

no va a tener la rapidez que desearíamos", puntualizó Zoellick, quien

advirtió de que "hay que estar alertas a los efectos de propagación".

Recordó

que la crisis se inició en el sector financiero de los países

desarrollados y luego se propagó a la economía real de los países en

desarrollo, para terminar afectando también al sector financiero de las

economías emergentes.

Además, "el desempleo sigue trepando, lo que

aumenta los riesgos de proteccionismo", añadió el presidente del BM,

quien recomendó "estar alertas" ante esta situación.

El responsable

del Banco Mundial cifró en 350.000 millones de dólares las necesidades

de financiación de los sectores público y privado de los países en

desarrollo para hacer frente a la actual crisis, en tanto que sólo

América Latina requiere entre 150.000 y 180.000 millones.

"En este

momento del Banco Mundial debe prepararse para aumentar su ayuda",

indicó al señalar que el organismo ha aumentado un 54% sus créditos con

respecto al año pasado.

Además, el BM otorgará junto con el Banco

Interamericano de Desarrollo (BID), la Comunidad Andina de Fomento

(CAF) y otras entidades financieros 90.000 millones de dólares en

préstamos para estimular el crecimiento de la región.

"Estamos

trabajando para aprender las lecciones que nos dejaron los años ochenta

y noventa", señaló Zoellick, quien hizo hincapié en que los gobiernos

latinoamericanos no desatiendan el desarrollo de las infraestructuras

básicas, el fortalecimiento del sistema educativo y la protección

social a los más desfavorecidos.

Sin embargo, reconoció que "no

existe suficiente capital público para resolver todos los problemas" y

por ello "es necesario que también intervenga el sector privado".

El

responsable del BM admitió que si la demanda de créditos se mantiene

como consecuencia de la crisis, el próximo año el banco tendrá que

expandir su base de capitales.

"Si continuamos prestando a este

ritmo necesitaremos buscar la manera de aumentar nuestros recursos",

para lo que el directorio del Banco ha analizado "distintas

posibilidades", como incrementar la aportación de los accionistas y

sumar a más países en desarrollo, señaló.

Destacó que Latinoamérica

afronta la crisis en "una posición mucho más fuerte" que en el pasado,

porque la situación macroeconómica les permite a países como Brasil,

México, Colombia, Chile o Perú adoptar medidas contracíclicas para

estimular la recuperación.

Pero a pesar de ello, "estos países

tienen dificultades para acceder a créditos a tasas razonables, porque

los mercados están atestados".

Sobre la reforma del Banco Mundial

que demandan muchos gobernantes, Zoellick replicó que en el último año,

los accionistas decidieron aumentar en un 44% la representación de los

países en desarrollo y dar un asiento más en el directorio para África.

"No

creo que esto sea suficiente, hay unas segunda etapa de reformas que

están vinculadas con los recursos financieros y qué otros pasos pueden

darse para aumentar el papel que le cabe a los países en desarrollo en

la conducción del Banco Mundial", admitió.

Por último, el

responsable del BM dijo que esta entidad "sigue con atención" los

acontecimientos en Honduras, después de la reciente suspensión de la

entrega de 270 millones de dólares de programas de ayuda a ese país

tras el golpe militar del pasado domingo.